Encuentro de físicos en La Habana

Rogelio M. Díaz Moreno

sesión-del-congresoHAVANA TIMES — Durante la semana que recién concluye, tuvo lugar en esta capital la más reciente edición de los eventos Taller de Física Nuclear-Seminario de Técnicas Nucleares y Relacionadas, WONP-NURT por las siglas en inglés.

La organización de este congreso se realiza gracias a la fusión de los esfuerzos del Instituto Superior de Tecnologías y Ciencias Aplicadas (InSTEC), y el Centro de Estudios Aplicados al Desarrollo de la Energía Nuclear (CEADEN).

Desde el martes y hasta el viernes, nos reunimos más de un centenar de cabezones para intercambiar nuestras experiencias, compartir los avances de cada uno y darnos también, como no, un poco de alegría a nuestras vidas.

Gracias a las charlas principales, tuvimos la oportunidad de escuchar, de primera mano, detalles sobre los experimentos sensacionales que se llevan a cabo en Europa, en el famoso Gran Colisionador de Hadrones. Otras intervenciones ofrecieron detalles sobre grandes proyectos de investigación y desarrollo de Francia, Brasil y Canadá.

Mis colegas cubanos, con frecuencia, establecen provechosos lazos con centros de naciones adelantadas. De tal forma, varios pudieron mostrar resultados de investigaciones que llevan a cabo en colaboración con aquellas.

Respecto al trabajo en nuestro patio, si bien es sabido que no disponemos de las grandes y sensacionales tecnologías, se pudieron apreciar valiosos esfuerzos en el campo de estudios ambientales y la protección de la salud humana. Además no faltaron las disquisiciones teóricas.

Probablemente, el premio a la popularidad se lo habría llevado la exposición de ciertos análisis realizados para detectar la posible presencia de metales pesados en rones cubanos. Para alivio de los presentes, los resultados del estudio ofrecen seguridades a este respecto.

En contraste con este, otros estudios ilustraron preocupantes niveles de contaminación en ciertas localidades, que de hecho ya motivaron medidas correctivas de las autoridades.

De gran interés resultaron también las exposiciones de grupos que monitorearon la radiactividad ambiental en los días posteriores al accidente nuclear en la planta japonesa de Fukushima, afectada por el terremoto y el tsunami que todos recordarán.

Mi propio aporte consistió en el desarrollo de métodos de control de calidad a ciertos equipamientos de Radioterapia. Según la sabia imparcialidad de alguien como mi abuelita, estuvo entre lo más trascendental del evento.

Esta fue también una oportunidad para reunirnos con un par de compañeros de mi graduación como físico nuclear, hará ya diez añitos. Asimismo, para el placer de conocer personas maravillosas y darnos unos recorridos por el hermoso Museo Nacional de Bellas Artes, hospitalaria sede del encuentro.

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