El trabajo por cuenta propia dispara el consumo eléctrico en Cuba

foto: Caridad

HAVANA TIMES (dpa) — El incremento del trabajo por cuenta propia y el mayor uso de electrodomésticos han impulsado un claro aumento del consumo eléctrico en Cuba, sobre todo en zonas residenciales, informó hoy el semanario “Trabajadores”.

El país tuvo que generar este año un 3,7 por ciento más de energía hasta finales de mayo, “con el empleo de más de 66.000 toneladas de combustible por encima de lo planificado”, citó el periódico a la funcionaria Tatiana Amarán.

El incremento se registró sobre todo en zonas urbanas, con casi un diez por ciento más de consumo que en el mismo periodo del año anterior, según Amarán.

Entre las principales causas, la experta apuntó a “una mayor venta de equipos electrodomésticos en las cadenas de tiendas en pesos convertibles (la segunda moneda de Cuba, equiparable al dólar

estadounidense) y el incremento de actividades económicas efectuadas por trabajadores por cuenta propia”, detalló el rotativo.

“Este crecimiento ha provocado aumentos importantes en los valores de demanda eléctrica en el horario pico, cuando el costo de la electricidad es más alto”, señaló también Amarán, directora del departamento Uso Racional de Energía en la Unión Eléctrica cubana.

“El sector estatal se ha mantenido enmarcado en sus planes y en ningún organismo hay evidencia de sobreconsumo”, según “Trabajadores”. Las redes, sin embargo, tienen capacidades para cubrir el gasto, aseguró Amarán.

Con unas infraestructuras eléctricas fuertemente deterioradas, Cuba suple las carencias energéticas con el uso de potentes generadores industriales en las horas punta. Desde la llamada “revolución energética” de 2006 se emplean sobre todo equipos electrógenos alemanes para superar los problemas de suministro.

El gobierno de Raúl Castro ha abierto las puertas en los últimos dos años a la iniciativa privada, tras décadas de monopolio estatal.

Las reformas de mercado aspiran a crear nuevas fuentes de empleo y a aumentar la recaudación fiscal.

La Habana espera que el sector privado absorba a gran parte del medio millón de trabajadores que saldrán paulatinamente de las infladas plantillas estatales. Más de de 350.000 personas ejercen ya el llamado “cuentapropismo” en la isla.

La mayoría de pequeños emprendedores trabaja sobre todo en el sector de la gastronomía o el alquiler de habitaciones particulares, con una oferta dirigida sobre todo al turismo, una de las mayores fuentes de ingresos de Cuba.

La liberalización ha causado una eclosión de restaurantes privados en los últimos meses. En los barrios residenciales de La Habana aumenta permanentemente la oferta de los llamados “paladares”.

Además del mayor consumo energético, los restaurantes privados han aumentado aparentemente las dificultades en el suministro de alimentos, en un país que no cuenta prácticamente con redes comerciales establecidas de venta al por mayor.

“Carentes de un mercado mayorista en el que comprar la materia prima para sus pequeñas empresas, los trabajadores privados se han volcado en la ya debilitada red minorista”, describía el problema recientemente la conocida bloguera opositora Yoani Sánchez.

“El endeble comercio estatal no está preparado para la demanda que le ha caído encima en los últimos meses”, aseguró Sánchez en su bitácora publicada en Internet.

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