Educación cubana reproduce el sexismo

Redacción IPS Cuba

Foto: Elio Delgado

HAVANA TIMES, 7 nov. — Aunque varones y mujeres reciben el mismo grupo de materias sin distinción en todos los niveles de enseñanza en Cuba, a través de los libros de texto, la interacción escolar, la ciencia y el lenguaje se reproduce una visión del mundo androcéntrica, señaló la investigadora Daymí Rodríguez en el primer número del boletín digital Compartir.

A la par del currículo oficial coexiste el llamado “currículo oculto”, que se manifiesta de forma implícita y “muchas veces se escapa del estado consciente de las y los profesores”, abundó la especialista en la entrega inaugural de la publicación electrónica que promociona el trabajo del no gubernamental Grupo de Reflexión y Solidaridad “Oscar Arnulfo Romero” (Oar).

Este último tipo de currículo se encuentra influido por “creencias, prejuicios y tradiciones” asentadas en la cultura hace siglos, donde persisten estereotipos tradicionales sobre la masculinidad y la feminidad, apuntó Rodríguez.

La experta señaló en su artículo “Género y educación cubana: invitación a una reflexión” que “aún no educamos en equidad a las nuevas generaciones, las de hoy y las de mañana”.

De acuerdo con los resultados de investigaciones, en el ámbito escolar “el masculino se utiliza, de manera regular y normativa para designar colectivos que incluyen a personas de ambos sexos”, se refieren poco los aportes de las mujeres a las ciencias y en otros ámbitos sociales y se suele mostrar el mundo profesional dividido por trabajos para hombres y mujeres, entre otros.

También, enumeró que “las ilustraciones de los textos escolares son estereotipadas”, el profesorado “desarrolla expectativas diferentes sobre su alumnado en función de su pertenencia a uno u otro género” y “existen afirmaciones populares, sobre la base de prejuicios”, que inculcan la forma tradicional de ser mujer u hombre.

Aunque la psicóloga identifica “intenciones dirigidas a la no discriminación de la mujer en la educación”, se requiere de esfuerzos de mayor envergadura para “eliminar las tradiciones que han imperado por muchos años y que han permeado la subjetividad” de la sociedad cubana y, por tanto ,de las familias y el personal educativo.

Para ella, “no se trata simplemente de lograr cambios sustanciales con y para las mujeres”, se debe “promover una cultura de aceptación a la diferencia que revalore las concepciones existentes sobre los géneros” y “que avale la justa lucha por el cambio de las dinámicas mujer/hombre”.

El boletín Compartir incluye, además, incluye otros tres trabajos y, según el coordinador general de Oar, “no desea ser una página fría mas en su computadora, sino que es una alternativa informativa, novedosa y fiel a la misión y visión de nuestra institución”.

El Oar, un grupo de inspiración cristiana, trabaja hace más de 25 años en el acompañamiento a comunidades de todo el país por la equidad de género, la participación ciudadana y una cultura de paz. Además, capacita a líderes comunitarios y gubernamentales de localidades en género y una perspectiva participativa del acto de gobernar, entre otras.


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