Cuba y los fondos de US-AID para el periodismo

Circles Robinson

HAVANA TIMES — El brazo político de los Estados Unidos en su política exterior está ofreciendo hasta $ 3 millones de dólares por cada uno de dos proyectos para romper el monopolio mediático del gobierno de Cuba en la isla.

Los fondos de US-AID son los últimos en 53 años de programas abiertos y encubiertos para tratar de derrocar al gobierno de Castro e instalar un nuevo régimen de acuerdo a los intereses del gobierno de los Estados Unidos y sus corporaciones.

“En consonancia con la política general de Estados Unidos hacia Cuba, el programa de asistencia exterior del gobierno de Estados Unidos busca apoyar la aplicación de tecnologías digitales innovadoras para facilitar el acceso a la información sin censura. La asistencia extranjera también está siendo utilizada para aumentar la participación popular, ampliar las redes de la sociedad civil, prestar asistencia humanitaria a los presos políticos; apoyar a los activistas de derechos humanos, y apoyo a los cubanos en su búsqueda de las libertades fundamentales como la libertad de expresión y la libertad de prensa “, afirma el anuncio del programa de US-AID.

Cubadebate, el sitio digital puntero del gobierno cubano,  señaló en respuesta que por si los nuevos “contratistas” tienen la misma suerte que el Sr. Alan Gross, el gobierno de EE.UU.  – tan preocupado por sus ciudadanos – deja claro que: “Dada la naturaleza del régimen del país de las operaciones y la sensibilidad política del programa, US-AID no se hace responsable de cualquier lesión o inconveniente sufridos por las personas que viajan o que operan en el país con financiamiento de US-AID.”

Gross está cumpliendo el tercer año de una condena de 15 años por el intento de dotar a disidentes con equipos ilegales de comunicaciones, mientras trabajaba por Development Alternatives, Inc., bajo un contrato de US-AID.

One thought on “Cuba y los fondos de US-AID para el periodismo

  • Pertinente el recordatorio, Circles. EEUU no oculta sus aspiraciones a lograr por otros medios lo que no ha conseguido con ataques directos (Playa Girón) ni con el prolongado bloqueo. No hay manera de disfrazar lo evidente. Por años, han llovido las iniciativas abocadas a un mismo fin: descarrilar el sistema instaurado en Cuba. En esencia, todas han servido en bandeja de plata los argumentos que el Gobierno de la isla necesita para plantarse en sus trece y negarse a mover ficha. Como resultado, el cubano de a pie sufre las medidas de respuesta y permanece en un limbo. Otra versión del cuento de la buena pipa…

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