Cuba divulga normas sanitarias para privados

Redacción IPS Cuba

También se requieren certificados de salud física y mental de las personas que elaboran alimentos y cuidan niños y niñas. Jorge Luis Baños - IPS

HAVANA TIMES, 23 sep. — Las nuevas iniciativas de trabajo por cuenta propia como paladares (pequeños restaurantes), cafeterías, servicio a domicilio, ambulatorio, la elaboración y venta de vinos, y las guarderías, requieren obligatoriamente de la licencia sanitaria establecida por las autoridades cubanas, que garantiza el control de enfermedades y protege a los clientes.

El diario Granma, órgano del gobernante Partido Comunista de Cuba, publicó hoy las características de estas normativas, cuando unas 50.700 personas en el país tienen negocios privados de elaboración de alimentos, reveló Mayra Martí, jefa nacional de Higiene de los Alimentos y Nutrición del Ministerio de Salud Pública.

Las actividades con este tipo de licencia son “un objeto de la Inspección Sanitaria Estatal”, explicó la periodista Ivette Fernández Sosa. Por esta razón, los centros y unidades municipales de Higiene, Epidemiología y Microbiología y las áreas de salud realizan controles, cuya frecuencia depende del riesgo epidemiológico implícito en cada iniciativa de este tipo.

A los pequeños negocios que no cumplan con las condiciones higiénicas pautadas se les retirará el permiso y deberán cerrar, detalló el rotativo sobre un tema que preocupa a la población consumidora.

Las autoridades sanitarias establecen como condiciones a cumplir tener mesetas y mesas de trabajo con superficies lisas e impermeables, abasto de la cantidad de agua necesaria, uso de productos de fregado, manejo adecuado de residuales y la desinfección sistemática de utensilios y equipos de cocina, entre otras.

Además, se exige el empleo de pinzas y tenazas, la cocción de los alimentos tiene que sobrepasar los 70 grados Celsius y los refrigerados se conservan a cinco grados Celsius, los calientes a 65 y los congelados a menos 18, abundó Granma.

En el caso de los vendedores ambulatorios como los tradicionales “maniceros” (vendedor de maní tostado), solo pueden ofertar productos ligeros de bajo riesgo y sin condiciones especiales de conservación como maní tostado y en tabletas, caramelos, rositas de maíz y productos derivados de harina sin rellenos de carne, cremas, ni merengues.

Por otra parte, las casas de asistentes para cuidar a la niñez deben tener redes sanitarias en buen estado, adecuada ventilación e iluminación, garantizar que los alimentos para los pequeños provengan de fuentes seguras y el uso individual de utensilios de aseo, entre otras.

Para obtener la licencia sanitaria, las personas interesadas pueden solicitarla en las unidades municipales de Higiene, Epidemiología y Microbiología, se realiza la inspección y tras siete días hábiles contados a partir del momento de la petición se otorga o no el permiso, según la Resolución 240 del Ministerio de Salud Pública, vigente desde este año.


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