Cristo de La Habana restaurado

Cristo de La Habana. Foto: grama.cubaweb.cu

HAVANA TIMES (dpa) —  La capital cubana ya tiene otra vez a su emblemático Cristo vigilando la bahía de La Habana: el cardenal Jaime Ortega, el máximo representante de la Iglesia católica en la isla, bendijo hoy la célebre estatua de mármol tras casi diez meses de restauración, informaron fuentes eclesiásticas.

“Creo que podemos llamar nueva a esta escultura, porque nuevo es el momento de la historia en el que se reabre, muy distinto de aquel en que se erigió y se puso en este lugar”, dijo Ortega, también arzobispo de La Habana, al bendecir la estatua.

Las autoridades cubanas invitaron al cardenal a pronunciar las palabras, según fuentes religiosas. En los últimos años, la Iglesia católica se ha convertido en un importante actor social en la isla e interlocutor del gobierno de Raúl Castro.

Sobre todo la visita de Juan Pablo II en 1998 devolvió a la isla la práctica abierta de la fe católica, tras décadas de hostilidades.

El papa Benedicto XVI se convirtió en marzo de 2012 en el segundo pontífice en visitar la isla caribeña.

La restauración del Cristo tiene lugar “en otro siglo ya y con un camino que se renueva en nuestra patria cada vez más en muchos sentidos, en lo económico, pero también en otros órdenes”, agregó Ortega.

La escultura de mármol del Cristo de La Habana se alza en la colina de La Cabaña, al otro lado de la bahía de la ciudad. La emblemática figura está cerca al faro del Morro, otro histórico símbolo de la ciudad.

La estatua, según la revista católica “Palabra Nueva”, fue inaugurada oficialmente el 25 de diciembre de 1958, pocos días antes del triunfo de la revolución de Fidel Castro. El Cristo de La Habana fue elaborado con mármol de la región italiana de Carrara, agregó la publicación.

En el acto también estuvo el nuncio apostólico en Cuba, monseñor Bruno Musaró, entre otras autoridades eclesiásticas.

También participó el coronel Henry Pérez Martínez, director del Complejo Museos Histórico-Militares cubano, encargado de la restauración. La ceremonia tuvo lugar en la pequeña explanada a los pies del monumento.


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