Colapsa un puente usado como secadero de arroz por los campesinos de Villa Clara

La mayor debilidad del puente era “la necesidad de mantenimiento”, admite la prensa oficial. (Radio Sagua)

El derrumbe no supuso la pérdida de vidas humanas, pero pone en evidencia los descuidos constructivos del régimen

Por 14ymedio

HAVANA TIMES – El puente Felipe Pazos, una de las vías de comunicación entre Sagua la Grande y el poblado de Sitiecito, en Villa Clara, colapsó este martes. La estructura, declarada inestable desde la década de los 70, presentaba daños irreparables y una falta total de mantenimiento.

Según el periodista oficialista William Surí Martínez, de la emisora Radio Sagua, la mayor debilidad del puente era “la necesidad de mantenimiento, cada tres años máximo, a través de unas escotillas o ventanillas creadas especialmente para ese fin”.

Construido en 1956 por la firma Arellanes Mendoza, el Felipe Pazos se mantenía en pie sobre el río Sagua la Grande gracias al sistema Roebling de tensores de acero, que soportaba el peso de la construcción.

Con el triunfo de la Revolución se hizo imposible la sustitución de los tensores dañados para mantener el puente en óptimas condiciones, de manera que, 20 años después de su inauguración, se prohibió el paso de vehículos por esa vía.

La solución gubernamental fue construir un puente paralelo a corta distancia del Felipe Pazos, que es la ruta habilitada para viajar de Sagua la Grande a Sitiecito. De acuerdo con Surí, los campesinos locales utilizaban la construcción como secadero de arroz y granos de maíz.

El Felipe Pazos fue una estructura costosa y de considerable tamaño, con un diseño muy novedoso para el interior de Cuba

El desplome del Felipe Pazos no supuso la pérdida de vidas humanas, pero evidencia la irresponsabilidad gubernamental y la torpeza de la burocracia constructiva cubana. Cubierto por la vegetación, las imágenes no permiten advertir que el Felipe Pazos fue una estructura costosa y de considerable tamaño, con un diseño muy novedoso para el interior de Cuba.

Los descuidos han conducido al derrumbe de otras vías de paso en los últimos años, sobre todo en temporada de huracanes y tormentas. El huracán Mathew, en 2016, destruyó el colosal puente sobre el río Toa, en la provincia de Guantánamo. Casi dos años tardó su reconstrucción, para lo cual se pidió ayuda en concepto de materiales a Venezuela.

Los pobladores de Mayabeque vieron desplomarse en 2021, por el impacto de las lluvias, el puente que daba acceso al barrio de El Matadero, en el municipio de Madruga. Lo mismo sucedió este año, durante las fuertes lluvias de junio, cuando pereció una estructura de hierro en las inmediaciones de la antigua fábrica La Polar, en La Habana.

Una inundación en 2018 provocó también el derrumbe de un puente en Zaza del Medio, Sancti Spíritus, del cual pudieron escapar a duras penas unos transeúntes.

Caminar con cuidado es el único modo de retrasar la caída de El Triunfo, por lo menos hasta el próximo ciclón

El puente El Triunfo, el más emblemático de Sagua la Grande, es otro de los que se encuentra en peligro de colapso. Edificado en 1905 para conmemorar el paso de las tropas mambisas a la ciudad y restaurado en los años 40, desde 1980 el Gobierno estudia su demolición.

A pesar de haber sido declarado Monumento Nacional, el caso de El Triunfo repite el mismo patrón de descuido de las autoridades, como sucede también en otros puentes patrimoniales de Matanzas o La Habana.

Sobre este puente, la enciclopedia oficialista Ecured asegura que “los enamorados cruzan despacio por sus aceras porque desde ningún otro lugar se siente tanto la pertenencia a la ciudad”. Sin embargo, los sagüeros tienen otra opinión: caminar con cuidado es el único modo de retrasar la caída de El Triunfo, por lo menos hasta el próximo ciclón.

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