Castigan a presos políticos con la boca zurcida

Pinta de protesta que exige la libertad de los presos políticos. Carlos Herrera | Confidencial

Familiares y defensores de Derechos Humanos desconocen el estado de salud de los reos en huelga de hambre

Por Ivette Munguía  (Confidencial)

HAVANA TIMES – Los tres presos políticos que zurcieron sus bocas en protesta, contra lo que consideran un encierro injusto, fueron trasladados este fin de semana a celdas de máxima seguridad en la cárcel La Modelo, informaron sus familiares y la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH). Hasta el momento no se tiene mayor información sobre su estado de salud.

Los tres reos políticos con la boca zurcida son: José Santos Sánchez Rodríguez, Ernesto García y otro solo identificado como Néstor, quienes “optaron por coser su boca con hilo, como mecanismo de protesta ante la difícil situación que enfrentan“, precisó la CPDH en un comunicado de prensa.

La CPDH también notificó de la protesta a los organismos internacionales de Derechos Humanos. “Continuaremos pendientes de la difícil situación que están a travesando los presos políticos, exigimos su liberación y el trato humano a todos los privados de libertad”, dice el documento.

Karen Lacayo, presidenta de la Asociación de Familiares de Presos Políticos (AFPP), explicó que los reos le hicieron llegar algunas imágenes en las que se observan los labios zurcidos y le habrían dicho que las publicara “porque nosotros que estamos acá no soportamos estar encarcelados, no tenemos miedo”, recordó Lacayo.

Huelga en demanda de libertad

La protesta de los tres reos que zurcieron sus labios forma parte de una huelga de hambre que iniciaron esta semana 53 de los 104 presos políticos del régimen de Daniel Ortega. Los reos explicaron –a través de una misiva– que los custodios del Sistema Penitenciario Nacional los amenazan con capturar a sus familiares para que no sigan protestando, por lo que “exigimos nuestra libertad y el fin del asedio y amenaza a nuestros familiares”.

Desde que los presos políticos iniciaron su huelga de hambre –el pasado 30 de septiembre– los custodios del penal los amenazan con trasladarlos a celdas de máxima seguridad o encarcelar a sus familiares si no desisten de la protesta. 

“A ellos les dicen que nos van a capturar a nosotras, las esposas, y nos van a poner drogas para meternos presas y dejemos de pedir su libertad. Ellos sufren torturas físicas que les han dejado secuelas, pero también sufren por las amenazas”, dijo a la agencia Efe Heydi Hurtado, esposa del reo José Santos Sánchez.

La mujer también advirtió que la huelga de hambre es un llamado a los grupos de oposición para que se unan en la lucha por restablecer la democracia en Nicaragua.

Continúan recapturando excarcelados

Por su parte, la Unión de Presas y Presos Políticos de Nicaragua (UPPN) denunció que el régimen de Ortega continúa recapturando a los presos políticos excarcelados. Tal es el caso de Jordani García Cárdenas del departamento de Jinotega, quien fue arrestado por la Policía este dos de octubre después de haber sido beneficiado con la Ley de Amnistía en mayo de 2019.

A García Cárdenas la Policía lo presentó ante los medios de comunicación local como presunto autor del delito de tráfico de estupefacientes, el mismo delito por el que arrestaron a Danny García González, de Masaya, el pasado el 14 de septiembre. Ahora ellos forman parte del grupo de 15 presos políticos a los que el régimen amnistió y meses después volvió a capturar.

La recaptura de los presos políticos amnistiados inició un mes después de su excarcelación. El primero fue Jaime Navarrete, excarcelado el diez de junio de 2019 y recapturado el 24 de julio de 2019, por presunto tráfico de drogas y tenencia ilegal de armas. Esta situación se viene repitiendo desde hace más de un año, pero fue hasta el pasado 15 de septiembre que se dispararon las alarmas en el país, cuando el presidente Daniel Ortega expresó su intención de instaurar la pena a cadena perpetua para “castigar” a la oposición.

“Se sienten intocables” porque cuentan con el respaldo de los Estados Unidos. “Pero ya no habrá otra amnistía… y para eso están las leyes, para castigar, para sancionar, no por lo que digan sino por lo que hacen”, sentenció el mandatario, de 74 años, cuya represión ha dejado más de 300 asesinatos, miles de heridos, más de 700 presos políticos, de los cuales quedan 104 en las cárceles, y 100 000 exiliados.

Torturas y tratos crueles en las cárceles

Las amenazas en contra de los presos políticos que permanecen en huelga de hambre en la cárcel La Modelo son parte de las torturas y tratos crueles que el régimen ha recetado a los reos. Según sus familiares, abogados, defensores de Derechos Humanos y los mismos excarcelados, quienes están encerrados han sido golpeados en alguna ocasión, permanecen hacinados y ahora, expuestos al contagio de covid-19.

Presos políticos como Uriel Pérez, originario de Masaya, han enfermado de gravedad por las condiciones insalubres en que permanecen. En mayo pasado, Pérez fue trasladado de emergencia al Hospital Alemán Nicaragüense sin que nadie notificara a su familia. Su madre, Silvana Pérez, lo esperó el 12 de mayo en los Juzgados de Managua, donde tenía programada una audiencia de juicio oral y público, pero el joven nunca fue llevado a aquella audiencia.

La madre lo declaró desaparecido y, tras horas de espera y búsqueda, le confirmaron que estaba ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos del Portón 2 del Hospital Alemán Nicaragüense, donde son remitidos los pacientes de covid-19. Le dijeron que estaba intubado y tenía un diagnóstico de “neumonía profunda”. Un mes después Pérez fue trasladado a una celda de máxima seguridad en la cárcel La Modelo.

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