Proliferan los contrincantes de Chávez

Por Humberto Márquez

HAVANA TIMES, 30 agosto (IPS) — Siete dirigentes de la oposición, que en breve pueden llegar a 10, comenzaron a competir por una candidatura unitaria a la Presidencia de Venezuela para enfrentar en las elecciones de 2012 a Hugo Chávez, cuando intentará otra reelección.

Dos son los aspirantes con más opción cuando se examina el tablero político a seis meses de los comicios primarios previstos para febrero próximo: los gobernadores Henrique Capriles, del estado de Miranda (centro, incluida parte de Caracas), y Pablo Pérez, del noroccidental y petrolero Zulia.

“Cualquiera de los aspirantes podría batir al presidente, pero los dos con posibilidades ciertas son Pérez y Capriles. Ellos polarizarán la disputa por las primarias y luego todos haremos campaña por el que gane para conquistar un nuevo gobierno”, dijo a IPS el izquierdista Henri Falcón, gobernador del centro-occidental estado de Lara.

Falcón fue aliado de Chávez, pero rompió con el gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela hace un año en medio de críticas al centralismo. Anima el Frente Progresista por el Cambio, una coalición de grupos de izquierda que han pasado a la oposición a lo largo de una década.

Pérez y Capriles tienen a su favor que gobiernan los estados más poblados del país y les respaldan dos de los tres partidos mejor posicionados dentro de la oposición que son Un Nuevo Tiempo, de tendencia socialdemócrata en el caso de Pérez, y Primero Justicia, de raíz democristiana, en el caso de Capriles.

La otra formación opositora con presencia en todo el país es Acción Democrática (AD), el partido socialdemócrata que gobernó varias veces Venezuela el siglo pasado.

AD, como otras organizaciones, aún deshoja la margarita entre lanzar un candidato propio o apoyar a otro aspirante, que podría ser Pérez o quizás la única mujer en esta contienda, la diputada independiente María Corina Machado, quien presentó su nombre para competir hace semanas.

Machado se colocó en una encuesta de la firma Hinterlaces como lejana escolta de Capriles, el opositor mejor situado en los sondeos hasta que en la última semana de agosto decidió lanzarse Pérez.

Ese sondeo de Hinterlaces hecho en julio mostró que Chávez ganaría si las elecciones fuesen ahora, por la ausencia de un contendor único de la oposición, y registró repuntes en la simpatía hacia el presidente con motivo de su enfermedad.

Chávez, en el gobierno desde 1999, reveló a fines de junio que está bajo tratamiento por padecer cáncer en alguna parte de su cuerpo, que no identificó, y entrega ocasionales informes sobre su tratamiento en sus presentaciones por cadenas de radio y televisión, en las que también asegura que será candidato y ganará las elecciones de 2012.

La encuestadora Datanálisis, que trabaja para medios empresariales, dijo con base en un sondeo de julio que, si se polariza la elección entre Chávez y un opositor escogido en primarias, el presidente es respaldado por 31,7 por ciento de los consultados y su adversario por 34,9 por ciento.

Luis León, director de Datanálisis, dijo a IPS que el estado de salud del presidente despierta sentimientos de solidaridad, “pero no hay forma de que una enfermedad por sí misma eleve la aceptación de un líder cuyo reto es el futuro”.

En cambio, la firma GIS XXI, próxima al oficialismo, encontró que la valoración positiva del gobierno de Chávez es de 58 por ciento, crece más de un punto porcentual cada mes y la intención de voto en su favor alcanzaba a 56 por ciento este agosto.

“El piso electoral duro del presidente es de 35 por ciento y el de la oposición de 25 por ciento. Es una diferencia difícil de remontar para dirigentes conocidos en sus regiones, pero muy poco en escala nacional”, dijo a IPS Jesse Chacón, director de GIS XXI.

En las elecciones regionales de 2008 fueron elegidos varios de los actuales aspirantes, como Capriles, Pablo Pérez, César Pérez Vivas, del partido socialcristiano Copei y quien gobierna el estado de Táchira, en el sudoeste andino fronterizo con Colombia, y Antonio Ledezma, alcalde metropolitano de Caracas.

Ledezma, formado en Acción Democrática, comentó a IPS que desestimaba su baja ubicación en los sondeos, pues “desde que fui candidato en el centro de estudiantes de mi liceo en Guárico (llanuras centrales) siempre me ha ido mal en las encuestas pero en cambio he sido bueno ganando elecciones”.

Dos figuras que fueron candidatos presidenciales de Copei en 1988 y 1993, Eduardo Fernández y Oswaldo Álvarez, también presentaron sus nombres aunque sin mayor respaldo partidista o de masas hasta ahora. Este es el otro partido que gobernó Venezuela en periodos de la segunda mitad del siglo XX.

También estudian presentarse varios individuos que apenas aparecen esporádicamente en los medios, como Diego Arria, quien fue embajador ante la Organización de las Naciones Unidas, o Cecilia Sosa, ex presidenta del Tribunal Supremo de Justicia.

Otro aspirante es Leopoldo López, quien fue el popular alcalde de un municipio caraqueño de clase media y está políticamente inhabilitado por una sanción de la Contraloría de la República, pero aguarda un dictamen en su favor que puede producir en cuestión de días la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Si ese dictamen de la Corte fuese admitido por el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela, López abriría una cuña entre los actuales aspirantes y entonces resultarían decisivos “grandes electores” como Acción Democrática, el Frente Progresista o el gobernador del industrial estado de Carabobo (centro), Henrique Salas.

Hasta ahora todas las fuerzas y figuras de oposición, reunidas en la Mesa de Unidad Democrática, han aceptado las reglas de ese bloque y dado muestras de que marcharán tras el vencedor en las primarias.

Los candidatos coinciden en su llamado a la reconciliación, a un gobierno sin excluidos por razones políticas, a encarar con criterios de eficiencia los problemas sociales sobre los cuales el oficialismo estructuró su discurso, a defender la propiedad privada y a desideologizar las relaciones internacionales del país.

Otra coincidencia, “que no es un detalle menor al enfrentar a un Chávez de 57 años, que atraviesa un problema de cáncer y ya no se mezcla entre las masas”, es la relativa juventud de los principales aspirantes de la oposición, cuya edad está alrededor de los 40 años, indicó a IPS el politólogo José Vicente Carrasquero.

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