Los Kim se defecan fuera del tibor

Y muy cerca de Hiroshima y Nagasaki

Vicente Morin Aguado

Kim Jong-un
Kim Jong-un. Foto/archivo: cubadebate.cu

HAVANA TIMES — En Cuba, cuando haces algo totalmente fuera de lugar, sin justificación alguna, caprichosamente, decimos sencillamente que te has Cag…!, bueno, una palabra no publicable, fuera de la taza del baño, en fin, que ¡la hiciste!

Bastaba con escuchar al supersapiente Walter Martínez de Tele-Chávez-Venezuela, digo, Telesur, para comprender la realidad. El omnipensante periodista le daba vueltas a las palabras, intentando suavizar la merecida reprimenda a los jefazos de Pyongyang. Los coreanos del norte, una vez más, se fueron de rosca y esta vez con peligro para la humanidad.

Es vergonzoso que un proyecto televisivo de buena altura se pierda en las superficies y asuntos locales, si pensar en su altura continental. De estar vivo, hasta Chávez les recriminaría, pero esta gente de poca monta termina siendo más papista que el Papa.

El Pirata, como le llamaba cuando me era simpático, no sabía exactamente que justificar ante los rostros de aquellos súbditos del último Kim, gritando desaforadamente su llamado a la guerra, al holocausto, en tanto su pueblo vive una auténtica hambruna, opacada por la prensa izquierdista, que debería llamarlos a la cordura.

Fidel Castro fue bastante equilibrado en sus palabras, luego de 86 años de vida e intensa lucha, no le era posible decir menos o más, como en una bronca callejera, le pasó la mano al amigo, sin reconocer la razón del otro contendiente, pero advirtiendo las consecuencias:

“Si allí estalla una guerra, los pueblos de ambas partes de la Península serán terriblemente sacrificados, sin beneficio para ninguno de ellos.”

Fidel reitera, recordándoles que buenos amigos somos, soportando sus pesadeces digo yo, no Fidel, quien si advierte: “ahora que ha demostrado-Corea del Norte-sus avances técnicos y científicos, le recordamos sus deberes con los países que han sido sus grandes amigos, y no sería justo olvidar que tal guerra afectaría de modo especial a más del 70% de la población del planeta.”

Estas palabras son poco tenidas en cuenta en el argot popular cubano, matizado por el desplante, donde tal parece que Corea del Norte reta a USA y el gobierno de Estados Unidos está temblando ante el nuevo guapo de la esquina.

Sencillamente, cualquier persona dotada de sentido común sabe que Corea desaparecería de la faz de la tierra sin que algo serio les sucediera a los norteamericanos, salvo el triste recuerdo de un nuevo bombardeo nuclear pasado medio siglo desde Hiroshima y Nagasaki.

Evidentemente no quisiera ver tal holocausto, según mi concepción es mejor eliminar las armas nucleares en todo el planeta, todos los estados. Si así fuera, según la actual realidad, Japón, Corea del Sur y Estados Unidos mantendrían a raya a los dictadores del norte, pero evitando el centelleo de las terribles armas atómicas.

Lo esencial es que los norcoreanos traten de usar su desarrollo tecnológico en función de la educación, la cultura, la alimentación y sobre todo de una libertad que su pueblo clama en silencio, tanto como grita ante la posibilidad del ataque nuclear suicida, imposible de evitar hoy por hoy para las masas populares de este pequeño y valiente país.

Terrible dilema ante la historia. Me sumo, a mi manera, a la proclama de pedirle el máximo de ecuanimidad al Presidente Obama, pero sobre todo desearía que el último gobernante de la generación Kim entendiera lo útil que es alimentar a su pueblo y olvidarse de las armas nucleares.
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Vicente Morín Aguado: morfamily@correodecuba.cu

One thought on “Los Kim se defecan fuera del tibor

  • Sí, Vicente, la cosa está que arde por esta zona. Ya los chinos no saben qué hacer para lidiar con el reyecito Kim, que está dejando en claro ante el mundo en pleno lo obsoleto e improcedente de gobernar bien un país por legado dinástico. Mejor se hubiera quedado comprando chocolates en Suiza.

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