La izquierda llega al poder en Perú

Por Milagros Salazar*

HAVANA TIMES, 6 junio (IPS) — Por primera vez en la historia democrática de Perú, un candidato de izquierda obtiene la Presidencia. Con respaldo mayoritario del interior, el teniente coronel retirado Ollanta Humala superó por estrecho margen a su contrincante de derecha, Keiko Fujimori, apoyada sobre todo por la capital.

Con 89,16 por ciento de las actas comiciales contabilizadas, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) señaló que Humala obtenía 51,3 por ciento de los sufragios y Fujimori 48,6 por ciento. La diferencia de más de dos puntos porcentuales es ya irreversible para los expertos.

Las actas aún por contabilizar son de zonas rurales del interior, donde Humala recogería el respaldo mayoritario de los electores en la segunda vuelta de los comicios presidenciales celebrados el domingo 5.

“Vamos a hacer una gran transformación”, celebró Humala cerca de la medianoche del domingo, al hablar como virtual ganador en la plaza Dos de Mayo de Lima, frente a miles de seguidores que llevaban horas esperándolo en ese lugar preferido para escenificar reclamos sociales y sindicales.

Antes de pronunciarse y prometer un gobierno de concertación nacional, Humala esperó los primeros resultados oficiales que llegaron con retraso, pasada la hora local 22:00.

De acuerdo con fuentes de la ONPE, los retrasos se debieron a que a la hora 20:00, prevista para dar a conocer las primeras cifras, sólo se habían contabilizado votos de la capital, del principal puerto, el vecino Callao, y de las capitales provinciales de la costa, donde Fujimori ganaba con amplio margen.

“Todas las encuestas a boca de urna daban como triunfador al candidato Humala y sus partidarios ya celebraban, de modo que decidimos esperar que llegaran más actas de provincias para obtener un resultado más realista”, explicó a IPS una fuente de la ONPE.

Ante la tardanza, militantes humalistas se desplazaron hasta el local principal de la ONPE para reclamar, pero los primeros resultados ya daban lugar al análisis del virtual triunfo de Humala sobre la hija del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000), sentenciado a 25 años de prisión por corrupción y violaciones a los derechos humanos.

“Estas elecciones tienen dos sentidos políticos muy importantes: por primera vez una coalición donde participa la izquierda gana las elecciones, y logra derrotar a todos los poderes juntos: al económico, al poder mediático, a la Iglesia (católica), al gobierno de turno y a la contrincante”, dijo a IPS el sociólogo Sinesio López, de la Pontificia Universidad Católica del Perú.

López, quien fue profesor de posgrado de Humala, recordó que a lo largo de la campaña, y principalmente en la fase previa a la segunda vuelta, estos factores condujeron una campaña de demolición contra el candidato.

Los principales empresarios cuestionaron la candidatura de Humala, y se desató una campaña que agitó el fantasma de una ola de despidos y de huida de las inversiones, describió López.

Precisamente, luego de conocerse los resultados electorales, la Bolsa de Valores de Lima registró una caída de más de ocho puntos, lo que propició su cierre adelantado.

Los papeles que más cayeron fueron los de empresas mineras. Perú es un gran productor y exportador de minerales, y aquí opera la explotación aurífera más grande de América Latina, Yanacocha.

Humala sacó ventaja en 20 de las 25 regiones del país, incluyendo las zonas más afectadas por conflictos sociales vinculados a denuncias de contaminación de la minería, que desembocaron en muertos y heridos en los últimos años.

Tal es el caso de la región sureña de Arequipa, donde se asienta la cuprífera Southern Perú. Con 95,2 por ciento de las actas contabilizadas,
66,4 por ciento de los sufragios eran para Humala y 33,6 por ciento para Fujimori.

Las cifras de la segunda vuelta se parecen a las reflejadas en la primera, del 10 de abril: Humala recogió su mayor caudal en las regiones del sur andino y en los departamentos más golpeados por la indigencia. En esas zonas andinas, además, el régimen de Fujimori había desplegado en los años 90 una polémica campaña de esterilización de mujeres, presentada como parte de su estrategia para reducir la pobreza.

En la región sudoccidental de Huancavelica, la más pobre del país, fueron para Humala casi 71 por ciento de los votos, mientras Keiko Fujimori recogió 29 por ciento, cuando se habían contabilizado 76,6 por ciento de las actas.

La vecina Ayacucho, otra de las regiones con más carencias y la más afectada por la violencia política de las décadas de 1980 y 1990, Humala obtuvo 72 por ciento de los sufragios y su contrincante casi 28 por ciento, de acuerdo al cómputo de 77,7 por ciento de las actas.

“Esto se debe a una demanda de crecimiento económico con inclusión social.
Humala tendrá que implementar políticas sociales muy agresivas en las regiones donde la distribución económica aún no llega”, dijo López a IPS.

Keiko Fujimori, en cambio, se impuso cómodamente en la provincia de Lima, con casi 57 por ciento de las preferencias, frente a 43 por ciento de Humala, de acuerdo a las cifras de 94 por ciento de las actas.

Fujimori también conseguía, al cierre de este artículo, el triunfo en cuatro departamentos del norte y la costa: Tumbes, Piura, Lambayeque y La Libertad, tradicionales bastiones del saliente Partido Aprista Peruano del mandatario Alan García.

El profesor de ciencia política de la estadounidense Universidad de Harvard, Steve Levitsky, quien se encuentra en Perú investigando el proceso político, opinó que uno de los grandes errores de Fujimori fue su incapacidad de deslindarse de la herencia de su padre, marcada por corrupción, crímenes y excesos, como las esterilizaciones masivas de mujeres andinas.

“Keiko Fujimori reconoció lo que llamó ‘errores’ del gobierno de su padre.
Pero, al mismo tiempo, tenía un equipo en el que se encontraban personas del régimen de su padre, que fueron parte de una administración donde imperó la corrupción y las violaciones a los derechos humanos. Ese fue uno de sus grandes errores”, dijo Levitsky a IPS.

Perú tiene algo más de 19.949.000 habilitados para votar, y 34 por ciento de ellos están en el departamento de Lima. Las mujeres constituyen pasan de 50 por ciento del padrón y los hombres constituyen 49,8 por ciento. En estos comicios, la decisión mayoritaria estuvo en manos de los ciudadanos de entre 20 y 35 años, una franja etaria que representa 39,4 por ciento del total.

* Con aportes de Ángel Páez (Lima).

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