La autenticidad tiene un valor excepcional

Janis Hernandez

El presidente interino, Nicolas Maduro, el actual canciller, Elias Jaua y Hugo Chávez.  Foto/archivo: Caridad
El presidente interino, Nicolás Maduro, el actual canciller, Elias Jaua y Hugo Chávez. Foto/archivo: Caridad

HAVANA TIMES — La autenticidad es una condición de valor excepcional, que ha de ser aplicada a cualquier actividad humana.

Ser genuino patenta incluso los niveles de credibilidad que se tenga del hecho en cuestión.

Sin embargo, estos son tiempos donde los estándares se repiten. Siempre tenemos la sensación de que salvo en los avances tecnológicos y científicos, la originalidad ha ido desapareciendo.

Y vamos tomando prestado rasgos ajenos a la naturaleza de todas las cosas.

En las artes por ejemplo, hay mucha tendencia a lo retro. La música que se hace en la mayoría del mundo hoy, es muy parecida.

Se vuelve a los patrones y tendencias de años atrás, en la moda, la plástica, en las artes escénicas y en las visuales, etc.

La política no escapa a esta propensión, y los discursos, las gestuales y hasta los modos de implantación de proyectos, dan la impresión de ser no más que reproducciones de un modelo.

Esta sensación de estar viendo algo repetido, la he percibido en la medida que he seguido el proceso revolucionario venezolano.

Donde su impulsor, se empeñó en ser una suerte de réplica del líder de la revolución cubana, aun cuando las diferencias eran notables y los tiempos eran otros.

El prosélito siguió al pie de la letra la receta del maestro. Pero como paradoja del destino, cuando el maestro no fue más quien impartía las lecciones quien vino a sucederle desde el principio hizo evidente su propio estilo, sin copias o imitaciones.

Creo que esa fue una de las razones por la que en cuanto a Raúl, muchos opinan: entre este y el otro, me quedo con este…

En Venezuela sin embargo, el actual presidente encargado Nicolás Maduro, se asume como extensión de Chávez, como su clon. Intenta reproducir sus ademanes, tonos, manera de discursar.

Claro que todo esto hace parte de su campaña electoral, la que en verdad ha tenido muy fácil, pues hasta el cuerpo del Comandante Presidente ha servido en la contienda electiva.

Pero Maduro debe tener bien claro, que más que parecerse a Chávez, debe continuar y hasta mejorar su obra. Debiera de tener un poquito de cuidado, con esa estrategia, donde él mismo deja puesto demasiado alta la parada de su antecesor. Y le será más difícil subirla.

Por eso ser autentico es una condición muy importante, además se evita riesgos. Aunque todo lo que esté haciendo sea con la mejor de las intenciones.

 

2 thoughts on “La autenticidad tiene un valor excepcional

  • Pero si ese tipo lo apodan Nico El Burro

  • // En resumen //

    Entonces, ¿la recomendación a Maduro sería que sea un *auténtico* mentiroso, farsante, ocultador y payaso de 4ta, para que tenga al menos la persistencia que tuvo Chávez?

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