En nombre del sueño de los sacrificados

A Claribel Alegría, a Sergio Ramírez Mercado, Ernesto Cardenal, a mis hermanos Enrique y Carlos Mejía Godoy y a Carlos Fernando Chamorro

Por Jorge Dalton*

Jovenes nicaraguenses demandando libertad para los 565 presos políticos.

HAVANA TIMES – Alguien me preguntó hoy, a pocas horas de finalizar el año 2018 ¿qué es lo que más deseo para el año próximo? Y le contesté: Deseo el fin inmediato del gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua, un gobierno que ha perdido toda credibilidad y que se ha convertido en una VERGUEZA UNIVERSAL.

Se ha corrompido hasta la medula y que ha desembocado en una feroz dictadura que mata sin compasión a sus jóvenes, que reprime a las madres de los asesinados, que arma hasta los dientes, comandos armados paralelos de naturaleza vil, verdaderos criminales a sueldo del gobierno que conjuntamente con una policía siniestran y anti-popular, pretenden aplastar las ansias de libertad del pueblo nicaragüense.

Pretende con toda su fuerza, exterminar de la faz de la tierra nicaragüense, la libertad de expresión, maltratando periodistas, pretende a toda costa silenciar y amordazar a sus más apreciados intelectuales, músicos, cineastas, a sus poetas y a la poesía.

Que clausura a diestra y siniestra, medios de comunicación a su antojo, que encarcela y tortura a los opositores en infiernos como de “El Chipote” una mazamorra pestilente y oscura, uno de los símbolos y orgullos de ese odiado régimen. Un recinto que habrá que demoler, muy similar a las cárceles que cegaron miles de valiosas vidas en Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay, El Salvador, Guatemala y otros países en la larga noche que las dictaduras militares imperaron en esta América Nuestra durante gran parte del Siglo XX.  

Mi mayor deseo es que el pueblo nicaragüense construya una paz duradera poniendo fin a una nueva dictadura familiar sanguinaria, que no tiene ya mucha diferencia a la que implantaron los  Somoza.

Augusto C. Sandino

Entiendo que es muy fácil, desde todo punto de vista, decir todo esto desde la comodidad de mi hogar, mientras los buenos nicaragüenses se desangran y ofrendan sus vidas pero ese es mi mayor deseo como ciudadano de este mundo que siempre estuvo al lado de la justicia.

Aquí van mis palabras de aliento para ese sabio y aguerrido pueblo que ha sabido enfrentar las peores situaciones a lo largo de su historia. Estoy más que convencido que los nicaragüenses sabrán rescatar el legado del “General de Hombres Libres”, de Rigoberto López Pérez y los sueños de todos los hombres y mujeres que dieron lo más preciado: la vida por concebir de un mundo mejor. Ese gran sueño de los sacrificados que hoy pisotea de manera impune, ese desacreditado gobierno.

Sé que los nicaragüenses están haciendo todos los sacrificios posibles desde que amanece el día, para agotar todos los medios pacíficos a pesar de la naturaleza criminal del gobierno, e impedir que Nicaragua estalle otra guerra civil.

Deseo pues la paz para Nicaragua, pero para desear la paz, es necesario desear la libertad y como bien decía el apóstol de América José Martí: “Libertad es el derecho que todo hombre tiene a ser honrado, y a pensar y a hablar sin hipocresía”. “La libertad no es una bandera a cuya sombra los vencedores devoran a los vencidos y los abruman con su incansable rencor: la libertad es una loca robusta que tiene un padre, el más dulce de los padres -el amor-, y una madre-, la más dulce de las madres -la paz”.
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*Jorge Dalton es un cineasta salvadoreño-cubano.


One thought on “En nombre del sueño de los sacrificados

  • el 31 diciembre, 2018 a las 1:44 pm
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    A Dalton se le olvida la madre de las dictaduras la cubana su papá vivio en Cuba el gran poeta salvadoreño Roque Dalton y murió asesinado por la izquierda radical un crimen que conmovió a toda la América. Bajo el amparo del FMLN están sin juzgar algunos los implicados en el asesinato de Dalton

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