El multilateralismo amenazado

Por Ravi Kanth Devarakonda

HAVANA TIMES, 17 oct. (IPS) — Los países en desarrollo, particularmente de África, están preocupados por los intentos del Norte industrializado de cambiar la dinámica de las negociaciones en la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Los países ricos prevén introducir nuevos temas de debate en la octava reunión ministerial de la OMC a fines de este año sin antes completar el acuerdo de Doha.

Las negociaciones comerciales de la Agenda de Desarrollo de Doha, lanzadas en 2001, tenían el objetivo de corregir los desequilibrios históricos y las asimetrías en el sistema comercial mundial, logrando la integración de los países más pobres.

Pero ahora los países industrializados insisten en negociar nuevos temas controvertidos, como inversiones, políticas de competencia, seguridad energética y cambio climático, por lo general conocidos como los “temas del siglo XXI”, sin cerrar antes viejos asuntos como acceso a mercados libre de impuestos y de cuotas para las naciones más pobres.

La octava reunión ministerial de la OMC se realizará entre el 15 y el 17 de diciembre en Ginebra.

En las últimas semanas, países del Norte lanzaron una campaña para alterar el marco de negociaciones en la OMC, proponiendo dejar el formato multilateral, en el que todos los miembros tienen voz, y adoptar uno plurilateral, que restringiría la participación a un grupo selecto de países.

Las naciones industrializadas arguyen que el actual sistema, con la participación de todos los miembros de la OMC, no está funcionando.

“Los amigos africanos parecen tener un problema con relación a nuevos temas y al enfoque plurilateral”, dijo a IPS el embajador Luzius Wasescha, enviado especial de Suiza a la organización.

Pero “si esos nuevos asuntos no son discutidos en la OMC, los miembros los discutirán por fuera y ellos (los países africanos) lo lamentarán”, alertó.

La polémica llega en momentos en que el director general de la organización, Pascal Lamy, promueve la idea de que el tema de la próxima reunión ministerial sea: “La OMC: la institución que cumple”.

Autoridades de comercio de los países del Sur se preguntan si realmente la organización y sus poderosos conductores han cumplido las promesas que hicieron en la Agenda de Doha.

“Es una broma considerar ese tema cuando la credibilidad del organismo mundial de comercio está en su punto más bajo en lo que se refiere a atender la preocupación de los países más pobres”, dijo un diplomático comercial africano que prefirió el anonimato.

El Norte desea que sus temas en la agenda de Doha sean atendidos primero y que el resto, que preocupan al Sur, sufran una muerte lenta, se quejó el diplomático.

“En vez tratar asuntos como el acceso (a mercados) libre de impuestos y cuotas, además de la remoción de los subsidios agrícolas al algodón y a otros productos, y permitir a los países más pobres que gocen de los beneficios del comercio global, algunas naciones insisten ahora en los temas del siglo XXI”, dijo el embajador Faizel Ismail, enviado comercial de Sudáfrica a la OMC.

“¿Qué sentido tiene embarcarse en los temas del siglo XXI sin primero concluir las negociaciones de los temas del siglo XX que son relevantes para los países más pobres de África y de otros lugares?”, le habría preguntado el enviado comercial de Mauritania, Shree Baboo Chekitan Servansing, al presidente del Consejo General de la OMC, el nigeriano Yonov Frederick Agah, durante una consulta informal.

Agah supervisa los preparativos para la octava reunión ministerial.

Servansing, coordinador del grupo de países de África, el Caribe y el Pacífico, exige que se resuelvan los temas de comercio y desarrollo, que datan de la Ronda Uruguay del Acuerdo General de Aranceles y Comercio (GATT), precursor de la OMC, en los años 80 y 90.

Pero las naciones industrializadas no están convencidas. En una carta confidencial escrita a varios ministros de Comercio y a la que tuvo acceso IPS, el ministro de australiano Graig Emerson llamó a emprender “un nuevo camino hacia la liberalización comercial global” en vísperas de la reunión del Grupo de los 20 en la ciudad francesa de Cannes el mes próximo.

Emerson propuso un debate de temas selectos en un marco plurilateral, mientras se negocian otros asuntos en forma paralela.

Aunque la carta habla de algunas concesiones a los países más pobres, el documento promueve los temas del siglo XXI.

“La Agenda de Doha es larga y compleja, con muchos enredos entre los temas, y por eso es difícil alcanzar un progreso”, indica la misiva. “Algunas partes podrían ser más fácilmente resueltas y deberíamos permitirnos avanzar en esos temas”, añade.

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