El diferendo de Crimea: “Caimán no come Caimán.”

Vicente Morín Aguado

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Mapa del crisis de Crimea. Imágen: wikipedia.org

HAVANA TIMES — Una tradicional canción cubana dice en su estribillo Caimán no come Caimán, lo recuerdo a propósito de la historia que voy a contar.

Había una vez un estado multinacional europeo llamado Yugoslavia, una de sus naciones integrantes era Kosovo, territorio donde la mayoría de la población es de origen albanés, país fronterizo con ellos en los Balcanes.

Sucedieron agudos conflictos políticos con fuerte matiz étnico, determinando una guerra civil entre los serbios, dominantes a nivel federal y los kosovares, quiénes contaron con el apoyo de Occidente, incluidas sus poderosas fuerzas armadas, aglutinadas en la OTAN.

Kosovo realizó un plebiscito, ganado por la mayoría albanesa, proclamando su independencia, inmediatamente aceptada por los Estados Unidos, líder de la coalición noratlántica. Desde Belgrado se negaron rotundamente a aceptar la votación popular, iniciándose un conflicto que devino en 70 días de bombardeos sobre el estado multinacional balcánico, incapaz de resistir tal acometida.

Aunque el ejército serbio era considerado eficaz y bien armado, no podía hacer frente a la superioridad aérea del enemigo. Cualquier movimiento de tropas era inmediatamente liquidado por las casi infalibles mirillas de los aviones atacantes, apoyados con satélites y demás técnicas avanzadas de localización desde el espacio. Sencillamente Yugoslavia era lo que suelen llamar “un pato sentado”, víctima de los Tomahawk disparados por sus cazadores.

Pasó el tiempo y pasó un águila sobre el mar… cuando en nuestro convulsionado planeta tomó especial calor un conflicto político en Ucrania, ex miembro del mayor estado multinacional creado por la humanidad, fundado por Lenin en 1922, cinco años después del triunfo de la Gran Revolución Socialista de Octubre.

La URSS fue disuelta un día invernal de 1991 en Belovezh, una reserva forestal cercana a Moscú, a pesar de que meses atrás el 70 % de los ciudadanos del gran estado habían dado el SI a la pregunta de preservar la federación soviética. Tres fueron los protagonistas de aquel cambio en la geopolítica mundial: Yeltsin de Rusia, Kravchuk de Ucrania y Shushkévich de Belarus.

Aunque fue una decisión un tanto festinada, tal parece que estos líderes políticos sentían un enorme peso histórico sobre sus cabezas, pues acordaron crear un organismo político de unidad entre todos los miembros de la antigua Unión, llamado Comunidad de Estados Independientes (CEI), propuesta refrendada días después en Alma Atá por la mayoría de las ex repúblicas soviéticas, con las excepciones compresibles de las tres naciones bálticas, además de Georgia.

Es bueno ir atando cabos, para entender mejor los acontecimientos actuales, porque la historia no puede ser hecha tabla rasa, por más que interesados irresponsables así lo quieran.

Ahora se desató el pandemónium en Ucrania, dividida entre la opción de tenderse hacia el Occidente europeo altamente desarrollado o apostar por su historia común, milenaria, con el mundo eslavo, liderado por Rusia, país que protagoniza una carrera hacia el desarrollo, sustentado en cuantiosos recursos naturales y humanos.

Rusia es ahora una democracia al estilo europeo occidental, imperfecta en sus primeros pasos, luego de abandonar el despotismo zarista de los Romanov, copiado por Stalin y sus inmediatos seguidores bajo el nombre de Socialismo.

Luego de cruentos disturbios, finalmente los ucranianos hacen huir a su Jefe de Estado pro ruso y proclaman una evidente filiación a la Europa Occidental. Inmediatamente en Crimea la población, mayoritariamente rusa, realiza un referéndum, considerado como e non plus ultra de la democracia según del derecho internacional, proclamando su independencia y la adhesión a Rusia. Crimea era antes la única república con estatuto de autonomía dentro de Ucrania.

Sin temblarle la mano, Putin firma la soberanía de su país sobre la estratégica península del Mar Negro, reconocida de plácemes por la inmensa mayoría de los habitantes del lugar, especialmente sus instituciones políticas y armadas.

Ahora desde Washington, Obama grita desaforado contra los rusos que se han anexado a Crimea. Mi madre decía la ley de Dios no admite trampas.

Nadie duda de los apetitos imperiales de Moscú. Años atrás el tanque pensante Kissinger vaticinó tal conducta en un artículo publicado por Newsweek, aunque sin hacer alusión a iguales apetencias propias del país del cual fue su Secretario de Estado durante varios años.

Putin dice, estoy cobrando mi parte por la traición y los problemas que vendrán. Desde Kiev intentan pasar al olvido o a un segundo plano, algo muy parecido, vínculos geográficos, económicos, políticos, y particularmente militares, creados en común a lo largo de la historia. Todavía no es una decisión legalmente soberana de los ucranianos, pero no albergo dudas  de que lo será.

En Crimea recuerdo a Sebastopol, “ciudad de lo alto” al decir de sus colonizadores griegos antes de la era cristiana. Tampoco  olvido a Yalta, donde en febrero 1945 Roosevelt, Churchill y Stalin delinearon el mundo posterior a la guerra, decidiendo crear  las Naciones Unidas.

Debiéramos respetar la historia y sus legados, es un acto de responsabilidad por el común destino de nuestra milagrosa existencia en este planeta. Entre tanto, no me preocupan los cacareos mediáticos de la política occidental, el ejército ruso no será un pato sentado como lo fuera el serbio en la guerra de Kosovo.

La sangre no llegará al río, bien lo dice la canción: Caimán no come Caimán.

Vicente Morín Aguado: [email protected]


20 thoughts on “El diferendo de Crimea: “Caimán no come Caimán.”

  • el 5 abril, 2014 a las 7:53 pm
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    Quise decir que realmente creian eso , no que la creencia fuera real, porsupuesto. Hice esta historia ; porque un albanes educado en aquellas creencias de la amenaza del imperio del norte, muy probablemente tendra una vision del conflicto servio muy distinto a las personas que exponen aqui.

  • el 3 abril, 2014 a las 10:04 am
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    Sebastopol no garantiza la salida de Rusia al Mediterráneo debido a que Turquía, que es un miembro de la OTAN, controla el estrecho de Bósforo. Por otra parte si Rusia, con razón, temía la entrada de Ucrania en la OTAN, al invadir Crimea ha puesto las cosas mucho peor. Ahora Ucrania con mucho más motivo querrá entrar en la OTAN para estar protegida de otra invasión rusa.

    Putin cometió un error gravísimo al invadir Crimea, porque eso hará que —pasado un tiempo prudencial— los países europeos vecinos de Rusia que todavía no han entrado en la OTAN, decidan integrarse. Ahora mismo, por ejemplo, los países bálticos respirarán aliviados sintiéndose seguros dentro de la OTAN. Hay que recordar que en esos países vive una cantidad muy grande de rusos y ahora les están obligando a sus hijos a aprender los idiomas nacionales en la escuela, lo cual para Rusia es una vulneración de sus derechos.

  • el 3 abril, 2014 a las 8:22 am
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    Gabriel:

    En todo este amplio expediente pro-OTAN que has presentado no has mencionado ni una sola vez todo el rollo que se formó entre OTAN, kosovares y serbios por el tratado (o más bien la cañona escrita) de Rambouillet.

    El documentico de marras expresaba de modo tan burdamente claro el afán de la OTAN por imponer sus desiginios a lo que quedaba de la Yugoslavia, desgajando lo que quedaba de ella, por más que intentes suavizar la cosa, pasando por encima de cualquier consideración a una nación independiente, que los serbios, claro está, se negaron a firmarlo. Y no sólo eso. Dos miembros de la OTAN: Italia y Grecia tampoco estuvieron con el acuerdo con su contenido, que sí era muy del gusto de Gran Bretaña, EEUU y Albania, para no variar: Aquí te dejo un trocito, a ver cómo justificas que una nación soberana acate tales condiciones: Esto no era un acuerdo. Era un acta de capitulación. Y esto es sólo un fragmento, para no aburrir.

    Apéndice B:

    ….. 3 . Las Partes reconocen la necesidad de procedimientos expeditos de salida y entrada del personal de la OTAN. Dicho personal estará exento de pasaportes y visados y los requisitos de registro aplicables a los extranjeros. En todos los puntos de entrada y salida a / de la República Federativa de Yugoslavia, se permitirá al personal de la OTAN entrar / salir de la República Federativa de Yugoslavia mostrando un documento nacional de identidad ( ID). El personal de la OTAN deberá llevar una identificación que puede ser solicitada por las autoridades de la República Federativa de Yugoslavia, pero no se permitirá que se impidan o demoren las operaciones, la capacitación y el movimiento en atención a dichas solicitudes.

    4 . El personal militar de la OTAN usará normalmente uniformes y puede poseer y portar armas si está autorizado para ello por sus órdenes. Las Partes aceptarán como válidos, sin impuestos ni gravámenes, las licencias y los permisos expedidos para el personal de la OTAN por sus respectivas autoridades nacionales.

    5 . La OTAN podrá exhibir la bandera de la OTAN y / o banderas nacionales de sus constituyentes elementos / unidades nacionales en cualquier uniforme de la OTAN , los medios de transporte, o la instalación.

    6 . La OTAN gozará de inmunidad de toda acción judicial, ya sea civil , administrativa o penal.

    b . El personal de la OTAN , en todas las circunstancias y en todo momento, estará exento de la jurisdicción respecto de los delitos civiles, administrativas , penales o disciplinarias que pueden ser cometidos por ellos en la República Federativa de Yugoslavia….

    Mira lo que dijo el muy conservador, pero no menos pragmático Henry Kissinger al respecto, en declaraciones al periódico The Daily Telegraph, en 1998:

    “…El texto de Rambouillet, que pedía a Serbia admitir tropas de la OTAN en toda Yugoslavia, fue una provocación, una excusa para iniciar los bombardeos. Rambouillet no es un documento que un serbio angelical podría haber aceptado. Era un documento diplomático terrible, que nunca debió haber sido presentado en esa forma…”

    Por si no recuerdas, este anexo B se mantuvo secreto ante la opinión pública de los países miembros de la OTAN y sólo se distribuyó a titulo secreto entre los parlamentarios.

    Un día después de que los serbios se negaran a firmar, aqunque sí habñian acordado en principio la separación de Kosovo, comenzaron los bombardeos.

  • el 3 abril, 2014 a las 7:18 am
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    Debe ser cierto: por eso EEUU mandó varios contingentes de “círculos infantiles” a Japón y al Medio Oriente tras sentirse atacados en Pearl Harbor y el 11 de septiembre de 2001…

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