“Ser prospero para ser bueno”

Fernando Ravsberg*

No hay gloria deportiva que supere la labor de los médicos en la reducción de la mortalidad infantil. Foto: Raquel Pérez

HAVANA TIMES — En estos días estrené el seguro médico cubano. La atención en el hospital fue excelente, en un par de horas me habían visto un clínico y 2 especialistas más. El problema empezó después, cuando me dijeron que tendría que esperar otras 2 horas para trámites.

Se necesitaba que un empleado del seguro se dignara a responder el teléfono para confirmar que yo había pagado mi cuota anual. “Son normas que nos impone Asistur y son extremadamente lentos para responder”, me explicó la empleada administrativa de la clínica.

Finalmente apareció una doctora de la dirección de la institución y se saltó las reglas burocráticas, me recomendó que me fuera a casa a descansar, asegurándome que ella asumía la responsabilidad “porque la salud del paciente debe ser lo primero”.

Meses atrás me tocó llevar a una cubana con un esguince al Hospital Clínico Quirúrgico. En urgencia la atendió muy rápidamente una médica ortopeda, le hizo un examen minucioso, le explicó el tratamiento y ordenó que se le pusiera un yeso en el pie.

Ahí empezaron los problemas, los técnicos aseguraban que el yeso se había acabado pero la doctora los encaró diciéndoles “a ver que están haciendo con el material porque a mis pacientes no les puede faltar”. Poco después aparecía el desaparecido yeso.

¡Faltan médicos!

Conversando en confianza con un funcionario de gobierno, éste se quejaba de la Salud Pública y me aseguró que la escasez de médicos es consecuencia de que se han enviado miles de ellos a trabajar a otras partes del mundo.

Aun descontando los 20 mil médicos que prestan servicio en el extranjero Cuba tiene una de las mejores tasas del mundo de galenos por habitante. (Foto: Raquel Pérez)

Los ciudadanos deberían poder decidir sobre este tema pero sabiendo que traer los médicos de vuelta a casa significa, entre otras cosas, el reinicio de los apagones porque son ellos los que pagan el petróleo que viene de Venezuela y que hoy nos alumbra.

Además a mí no me dan las cuentas porque los galenos en el extranjero no pasan de 20 mil, sumando incluso a los que irán a Brasil y Ecuador. Es decir que en la isla quedan 55 mil, 1 por cada 200 habitantes, lo cual implica una de las mejores tasas del mundo.

Y sin embargo, quienes se quejan tienen razón, la Salud Pública no está funcionando bien. Si se la compara con otros países de la región las críticas pueden parecer excesivas pero no lo son cuando se mide a la Cuba presente con la Cuba que fue.

Los cubanos estaban acostumbrados a una mejor atención, más rápida y con más recursos. Además era una Salud Pública que nunca midió el valor monetario de lo que hacía, aun hoy las instituciones ni siquiera conocen el costo de sus servicios.

Durante décadas el sistema de atención se mantenía a base de gastar lo que hiciera falta y más, a veces mucho más. El problema es que ya no existe “la ayuda desinteresada de la Unión Soviética” y es necesario arreglárselas con lo que hay en casa.

Y hay más que suficientes médicos, los recursos económicos imprescindibles, equipos, instalaciones, capacidad científica y medicamentos. Falla la eficiencia, la organización, el control, los salarios, la contratación de servicios externos y el uso de los recursos.

Las glorias no son solo deportivas

Cientos de miles de latinoamericanos has recuperado la vista gracias a las operaciones de los médicos cubanos. Foto: Raquel Pérez

Inexplicablemente los salarios del personal médico son ínfimos. A pesar de que ellos aportan más divisas que cualquier otro sector del país, les pagan menos de US$1 por una guardia de 24 horas en una sala de urgencias a la que llegan decenas de pacientes.

Mientras, el Ministerio se gasta el presupuesto en construcciones hospitalarias que recibe con salideros de agua, ventanas que no abren, quirófanos contaminados, techos que se derrumban o pierden equipos de miles de dólares por no comprar un aire acondicionado de US$300.

Para aumentar los salarios bastaría apretar las tuercas al Ministerio de Salud obligándolo a que utilice mejor los recursos, cree mecanismos burocráticos ágiles, controles efectivos, gastos racionales y exija un mínimo de calidad en los servicios que contrata.

O pedirle que controle las medicinas que importan y producen, las que venden a precios subvencionados para que luego escaseen porque se escurren de los hospitales, farmacias y laboratorios hacia el mercado negro, para beneficio de los especuladores.

Se acaba de anunciar que los deportistas podrán contratarse en otros países y quedarse con todo lo que ganen. Me parece una excelente idea porque es la única forma en que se podrán mantener los resultados deportivos que hicieron famosa a Cuba.

Pero ninguna medalla olímpica ha dado más gloria a la nación que el trabajo de sus médicos en más de 100 países, la reducción de la mortalidad infantil en la isla a los mejores niveles del mundo o haber devuelto la vista a cientos de miles de latinoamericanos.

Nadie tiene tanto derecho como los trabajadores de la salud a que se reconozca su labor más allá de diplomas y discursos. Bastaría dedicar solo un 2% de las divisas que aportan los propios médicos al país para darles ingresos superiores a la canasta básica.

Dijo José Martí que “se necesita ser próspero para ser bueno” y a lo mejor tenía razón pero la sentencia no aplica a los médicos cubanos porque su bondad es infinitamente mayor a la prosperidad con que han vivido durante los últimos 20 años.
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(*) Publicado originalmente en BBC Mundo.

 


5 thoughts on ““Ser prospero para ser bueno”

  • el 5 octubre, 2013 a las 8:20 am
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    Sr. Ravsberg, usted como siempre queriendo decir sin decir nada. Y no creo que por estúpido sino por lamebotas al Régimen. Ud. sabe muy bien que la solución al problema comienza con la salida de los Castro del poder. Si Ud. no es un verdadero periodista serio y valiente ni tiene nada inteligente que decir, sería mejor que escribiera para la bbc recetas de cocina o jardinería.

  • el 4 octubre, 2013 a las 7:22 am
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    El sr. Ravsberg una vez mas se mantiene alejado de los cuernos del toro.
    Hace fintas atrevidas pero se cubre bien.
    Siendo atrevida,y sin deseos de ofrender al sr. Ravsberg,le propongo que escriba sobre las palizas que grupos alentados por el estado y con impunidad proporcionan a diestra y siniestra.
    Embullese sr. Ravsberg Entreviste a victimas y victimarios.Indage los mecanismos usados para organizar y fomentar estos abusos.Entreviste al ministro de justicia,al fiscal general , jueces y abogados y dejenos saber
    el resultado de sus indagaciones.Creo que a ese trabajo se le llama periodismo investigativo.Embullese sr. Ravsberg.Embullese.

  • el 4 octubre, 2013 a las 3:33 am
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    // Ese es el compañero Ravsberg //

    El “compañero” Ravsberg siempre señalando pequeños fallitos que son hasta fáciles de resolver. Muchísimas gracias a él tiene que darle “la revolución”.

  • el 4 octubre, 2013 a las 3:29 am
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    Aca tienen un ejemplo de cuanto le importa el pueblo a los dirigentes cubanos, tenemos miles de medicos y otros profesionales para exportar, pero no un maestro para cinco niños, es eso correcto?: Juventud Rebelde dos dias atras: “Tamara Conde Sánchez cuenta en su carta que reside en El Carmen, carretera a Playa Santa Lucía, en el municipio camagüeyano de Nuevitas. Y tiene una hija de cinco años, que debió ingresar en el prescolar en el actual curso 2013-2014, junto a otros cuatro niños del poblado donde viven unas cien familias. La lectora está muy preocupada, pues la dirección de la escuela del sitio refiere que la Dirección Municipal de Educación no va a situar un maestro de prescolar por cinco alumnos, que irá allí un maestro una vez al mes. Pero esta es la fecha en que no ha aparecido dicho maestro. Y la base material de estudio, a unos niños no les ha llegado, y a otros sí, pero incompleta o en mal estado. En un intento por que su hija no se quedara sin cursar el prescolar, Tamara le hizo la solicitud al director de una escuela primaria en Tararaco, a unos 20 kilómetros de su poblado. Como ella y su esposo laboran en Tararaco y deben trasladarse a diario hasta allí, les sería muy conveniente tener a la niña en ese centro escolar. Pero, lamentablemente, el director le dijo que no se permitían niños que viajaran. Y le sugirió que la pequeña permaneciera en El Carmen, a la espera de que le enviaran un maestro del municipio. «Pienso que esto es negligencia de alguna dirección o de alguien en específico, pues siempre se dice que cada niño en nuestro querido país tiene derecho a recibir educación, por muy intrincado que viva, ya sea el campo o las montañas», concluye la preocupada madre. – See more at: https://havanatimesenespanol.org/?p=90947#sthash.tqN4BDBM.dpuf

  • el 3 octubre, 2013 a las 1:33 pm
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    No se les perdona que cientos de miles de latinoamericanos recuperen su vista gracias a los medicos cubanos, mientras que cientos de miles mas la pierden por falta de ellos, entre ellos mi abuela que la dejaron ciega despues de operarla de cataratas, dizque por no tener el lente, no por culpa del ‘bloqueo’, sino porque son para la campan`a de Operacion Milagro, nada que el sistema se ha basado en ser ‘el candil de la calle y oscuridad en la casa’.

    Todos los recursos del pueblo los han utilizado para hacerle creer al mundo que son los mas generosos y humanitarios, mire usted mismo como dice que lo primordial para ellos es el bienestar del paciente, lo cual es una gran mentira, porque a mi misma familia y a todas las demas hay que madarle dollares, para que se dignen a atenderlas mas rapido, y al guajiro lo atienden porque les lleva un saco de viandas, o si no ‘la bondad’ se la come un chivo .

    No se puede negar que los logros que si se han obtenido en estos 54an`os han sido las ideas tan brillantemente pre-calculadas para sacarle punta a todo. Resulta que los medicos cubanos son los que les estan sacando las castan`as del fuego al rollo en que estan metidos, entonces no es por altruismo , solidaridad, humanismo ni la cabeza de un guanajo.

    Con el deporte fue la misma propaganda, que si Cuba cuidaba a sus deportistas como gallos finos, y blablabla, hasta que empezaron a desertar y a conocerse que iban a jugar con el estomago pegado al espinazo y con los zapatos rotos, “ahora” despues de 5decadas, es que se dan cuenta que el deporte es un trabajo como otro cualquiera.

    Y otro departamento que ha sido usado para sus fines netamente propagandisticos y que ahora han tenido que hacerse los bizcos y relajarse han sido los musicos y los artistas.

    Como lo ve Fernando, todo lo que han hecho con las manos lo ha desbaratado con los pies, no tienen nada que coherentemente los sustente.

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