Vendedores ambulantes de La Habana

Fotos por Juan Suárez

HAVANA TIMES — Personas sin empleo fijo, que venden algo en las calles, es una escena muy común en América Latina. Siempre han existido en Cuba, aunque por muchos años tuvieron que vender en las sombras. Hoy son una parte natural del paisaje aquí en la capital. Jubilados sin familia ni ayuda externa son parte de la vista.

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3 thoughts on “Vendedores ambulantes de La Habana

  • Hay una leve diferencia entre el vendedor ambulante cubano y el de América Latina (si es que podemos diferenciarnos del resto)

    Por ejemplo: en América Latina, incluyendo a Honduras y El Salvador, hay empresas pequeñas medianas y grandes que contratan personal. Hay ofertas de empleo y los salarios aunque bajos son razonables para vivir.

    El vendedor ambulante en América Latina ha tenido la opción de aplicar a un puesto de trabajo, quizás lo hizo y no se le dio o quizás nunca lo hizo o simplemente le pareció que por su cuenta ganaría más sin horario ni jefe jodiendo.

    Está el vendedor ambulante inmigrante, que no tiene permisos de trabajo y muchas veces ni documentos de identidad o entrada al país. Así veo a los chicheros peruanos, a las dominicanas, a los colombianos que venden agua y ensaladas de frutas en los semáforos, se desaparecen cuando llega la migra. PERO tienen a sus hijos en escuelas privadas, así que tan poquito no ganan. Quizás anda de paso, rumbo al norte y sólo es una ocupación temporal hasta llegar al próximo destino.

    Está el vendedor de artesanías y souvenirs a turistas. Igual que en Cuba. Suele ser nacional y tener una red de proveedores y todos los permisos al día.

    Es común la venta ocasional de comida en las casas. En El Salvador en cualquier casa venden pupusas y con eso resuelven su día. Eso es economía informal y no les exigen licencias ni pagos de impuestos.

    Y por último, los viejos. Un viejo que sea jubilado es raro que se dedique a venta ambulante. Suelen ser recontratados por la misma empresa donde antes trabajaban, esta vez ahorrandose la seguridad social. Un viejo en venta ambulante probablemente sea alguien que en el pasado no se ocupó de pensar en su vejez. A menos que venga del quiebre del seguro en Argentina, claro.

    Ahora bien, los vendedores ambulantes cubanos, en primer lugar ganan más con eso que con un empleo formal en el Estado. En segundo lugar si los salarios son exiguos la jubilación es simbólica. Así que cualquier viejo cubano que haya trabajado 30-40 años y se jubila, se ve tentado a defenderse con la venta ambulante, porque tampoco hay tantas empresas que demanden más trabajadores y que quieran recontratarlo

  • lindas fotos

  • buenas fotos

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