Una playita para los niños en Cojímar

Por Nike  

HAVANA TIMES – Pobladores de Cojímar trabajan con tremenda entrega para rescatar una playita ubicada en el sitio conocido como Bajo del Claro de Luna, que perteneció a un antiguo club hoy en ruinas.

Este sitio ha sido usado mucho tiempo por la religión Yoruba; en él hacen sus actos de sacrificios dejando en la playita, que hoy pobladores de Cojímar quieren rescatar para los niños, desde gallinas muertas, hasta animales de cuatro patas como chivos y carneros.

También arrojan calabazas, melones, ramos de flores y ropas. Pero lo que más afecta son los animalitos que al descomponerse apestan y hacen imposible el baño a los nenes y sus familias.

Eso me hace lamentar que no exista en mi país una ley de protección animal que prohíba sus sacrificios. Aprovecho desde la posibilidad que me brinda este sitio para dar mi voto por que una ley así exista en Cuba.

A los practicantes de esas formas religiosas les pido de favor que elijan para sus ritos otro paraje de la costa donde no se bañe nadie.

Espero se comprenda que es por cuidar el medio ambiente y nuestras playas y costas.

Además de los niños que van a disfrutar del lugar están las personas mayores que hacen en ella hidroterapia para mejorar su salud, pues es muy fácil el acceso al agua.

Solo quería despertar la conciencia de todos y mostrarles con fotos la limpieza que han hecho estos vecinos tan laboriosos, en un espacio donde antes hubo un basurero.

No quiero terminar sin hablar de las auras tiñosas. A esas majestuosas aves que muchos ignoran y no pocos aborrecen hay que agradecer que nuestras playas y costas no estén más sucias.

Las siguientes imágenes dan prueba de la labor de esos excepcionales animalitos.

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3 thoughts on “Una playita para los niños en Cojímar

  • el 7 noviembre, 2018 a las 3:15 pm
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    Amiga Nike:
    La zona playera y costera debía tener vigilantes siempre para cuidar su limpieza para que estos practicantes con sus ritos absurdos no ensuciaran el entorno. Considero esta religión una plaga de enfermedades y de estafadores, lo se porque he tenido experiencia con esa gente. Hacer daño a los animales no trae ningún bien para nadie. Lástima que aún no se proclame una Ley de Protección Animal, algo que es tan necesario en este país. El mar es una fuente de vida y belleza, hay que adorarlo no destruirlo. Mirarlo es una verdadera cura para el espíritu. Aquí, en La Puntilla, Miramar, donde vivo también han destruido el entorno con el sacrificio de animales. Una vez vi un carnero enorme muerto entre las piedras. Pero las buenas auras tiñosas se encargaron de limpiar. Gracias por tocar el tema.

  • el 7 noviembre, 2018 a las 12:49 pm
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    La realidad es que tenemos estas playas llenas de basura, aqui, en la playita La Puntilla, que está cerca de mi casa, pasa lo mismo con los ritos religiosos yoruba, los practicantes no respetan el entorno y dejan animales muertos, frutas y trapos. Debían existir patrullas que paren las horrendas practicas que contaminan el medioambiente, además de mejorar estas playitas acondicionandolas para el uso de la población que las necesita. Tambien estoy a favor de la Ley de protección animal.
    Me encanta ver el mar limpio, es una forma de terapia. Gracias por escribir.

  • el 23 septiembre, 2018 a las 1:27 pm
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    Yo solía ir a esa playa a recoger unas conchas plateadas y negras que usaba en trabajos de artesanía, tuve que dejar de ir, porque para hallarlas tenía que escarbar bajo una hilera de cadáveres, era repugnante, triste y deprimente. La naturaleza de Cuba no tiene por qué ser devastada por una práctica religiosa, ni las opciones de expansión de las personas nativas o visitantes del lugar. Deberían existir leyes que penalicen el destruir el medioambiente. Es asombroso y vergonzoso que ahora haya leyes contra la expresión artística, y se hayan preparado inspectores a los que habrá que pagarles para vigilar el trabajo artístico independiente, y nunca hubo presupuesto para asignar inspectores que velen por la protección del entorno, y combatir la crueldad animal.

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