Un vistazo al complejo cooperativo Mondragon

Por Grady Ross Daugherty*

HAVANA TIMES, 15 oct. — Mi hijo, recién graduado de la universidad, y yo, viajamos últimamente a la región Vasca de España para participar en un seminario/visita de una semana auspiciado por el Complejo Cooperativo Mondragon (MCC), las famosas cooperativas cuyos dueños son los propios trabajadores. Nuestro viaje fue auspiciado por el Centro Praxis de Paz de Sonoma, California.

Como frecuentemente escribo comentarios en artículos publicados por Havana Times, abogando por una redefinición de socialismo factible, y para que Cuba se convierta en lo que propugnamos para los Estados Unidos, una república cooperativa socialista moderna; se podría esperar que yo regresara gritando y alzando mis brazos sobre este atractivo y exitoso experimento cooperativo. Sin embargo, esto ocurrirá solo en parte. Hablaré tranquilamente, de forma positiva y también brevemente.

Lo que me gustaría hacer es dar un vistazo de algunos aspectos de Mondragon y quizás trazar algunas conclusiones que pueden ser relevantes para la Cuba socialista.

La región Vasca, que se encuentra en la en la costa atlántica norte de España y entre los montes Perineos, es un país singularmente bello. Desde el aeropuerto y el aire hemos visto Madrid y sus alrededores y nos hemos sentido decepcionados por su falta de atractivo y por el paisaje parecido a Texas. Es una maravilla que el pequeño viaje hacia el moderno aeropuerto de Bilbao en la costa vasca, con verdes montañas alrededor, fuera un agradable contraste.

Un autobus arrendado nos sacó 60 kilómetros al este hacia el montañoso pueblo, nuestro destino, y nos percatamos inmediatamente de que el sistema de autopista de España es de las más modernas. Había túneles a lo largo de todo el camino, con entradas y salidas biseladas a las curvas de nivel de las montañas. El tráfico se movía de forma rápida, pero relajada.

Durante la siguiente semana, cuando visitamos varios pueblos pequeños nos percataríamos de que el tránsito en la región vasca nunca se detiene. En todas partes ellos usan algo llamado “rotondas” para evitar señalizaciones de parada y mantener el fluyo de tráfico. (Qué sensación tan desagradable sentimos después cuando regresamos a los Estados Unidos y tuvimos que parar una docena de veces para recorrer, incluso, distancias cortas).

Visita a la fábrica Fagor

Una de nuestras primeras paradas en el recorrido fue en la fábrica de lavadoras Fagor en Mondragon. El curioso grupo, compuesto por dos docenas de ciudadanos estadounidenses, exceptuando un canadiense, se dirigió en una fila hacia la gigantesca fábrica, maravillándose con la grandeza tecnológica.

La fábrica Fagor.

Resultaba difícil aceptar que todo eso, parafraseando a Abraham Lincoln, era “de los trabajadores, por los trabajadores y para los trabajadores”. Sin embargo lo más significante era que se vieran tan pocos trabajadores y que ningún jefe estuviera a la vista.

Aprendimos que no se necesitan mandos intermedios en una fábrica cooperativa donde los dueños son los trabajadores, ya que los trabajadores asociados tienden a dirigirse ellos mismos de manera estupenda.

También aprendimos que necesitan poca mano de obra, pues los asociados auto empleados llevan la eficiencia productiva al máximo. Por ejemplo, cuando cumplen las producciones propuestas para un día determinado, simplemente van a casa.

Pero debemos detenernos por un momento y recordar que esto no es socialismo, esto es solo una fábrica mediocre que existe bajo un sistema político capitalista y dentro de una forma de producción económica capitalista.

Si usted es un trabajador bajo el capitalismo, esto puede ser lo mejor que se puede esperar. Esto no cambiaría el mundo, pero sí llevará a los trabajadores una parte del camino a la libertad económica y social.

¿Qué relevancia tiene tal fábrica para el socialismo cubano? Creo que defiende el hecho de que los trabajadores necesitan ser dueños legales y directos del lugar de trabajo, para ser más felices, más confiables, más dignos y más productivos.

Si el dueño de una corporación o un estado socialista fueran los dueños de Fargor y fueran también quienes emplearan a los trabajadores, probablemente no estarían tan felices, o no serían tan confiables, dignos o productivos.

Para Cuba, esto implica que el estado socialista no necesita y probablemente no debe ser dueño de todo lo productivo que esté a la vista. Parece indicado que los dueños primarios deberían ser aquellos que realizan el trabajo y que los ingresos de los dueños de estas cooperativas debería depender de su productividad cualitativa y cuantitativa.

Una cadena de supermercados cooperativo

Las 120 cooperativas vascas emplean más de 100 mil trabajadores. De estos, aproximadamente unos 30 mil, operan Eroski, la cadena de comestibles más grande de España. Pero otros 30 mil trabajadores de Eroski, en las regiones no vascas, no son asociados cooperativos. Esto ha sido una fuente de crítica del complejo Mondragon y tiene una explicación breve.

Supermerado de Mondragon.

Cuando hace unos 20 años España se integró a la Unión Europea, el mercado del país se abrió a empresas de otros países de la Unión. La gran cadena francesa de supermercados comenzó a entrar en España, y los mercados Eroski en manos de los trabajadores enfrentaron la posibilidad de ser sacados del negocio. Ellos podían vender y rendirse o expandirse y competir. Escogieron expandirse y competir.

Como MCC tenía su propio banco, Caja Laboral, los bienes financieros estaban disponibles para comprar cadenas más pequeñas a lo largo de España; pero los trabajadores en estas nuevas adquisiciones no estaban listos para cumplir con la responsabilidad de ser dueños de la cooperativa. Tampoco había certeza si la expansión funcionaría, es decir, no se sabía si sobreviria y se consolidaría.

Afortunadamente la cadena ha mantenida su cabeza a flote, y ahora para el 2012 ofrecerá a los trabajadores de Eroski de todo el país la co-propiedad de la cooperativa. Esto debe añadir otros 30 mil asociados a la familia MCC.

La MCC opera en unas 70 fábricas en tierras extranjeras empleando a 14 mil trabajadores, pero ninguno de estos son asociados cooperativos. Esto nuevamente ha sido fuente de crítica al complejo. Ellos explican que su principal objetivo es proteger e incrementar los empleos en el país vasco, no introducir ambientes de trabajo cooperativo internacionalmente. Están interesados primeramente en su propia protección y en el progreso de ellos y de sus familias.

MCC incentiva a los trabajadores de todas partes a aprender y quizás duplicar el modelo Mondragon, pero ellos no hacen y no pueden hacer por los trabajadores de otras partes lo que solo estos trabajadores pueden hacer por ellos mismos.

Actualmente, incluso los trabajadores españoles no vascos todavía pierden su tiempo como empleados asalariados de una empresa capitalista, y recurren a los sindicatos compatibles con el capitalismo para un mínimo de defensa a la clase trabajadora.

Parecería que aquellos que critican el experimento económica de los trabajadores de Mondragon podrían emplear mejor sus energías construyendo empresas cooperativas.

Algo importante sobre el experimento Mondragon es que comenzó y tuvo éxito durante la brutal dictadura de Franco, en las secuelas de una guerra civil entre derecha e izquierda que arrancó la vida de un millón de españoles.

Franco odiaba a los vascos porque apoyaban el gobierno republicano. Él intentó eliminar las empresas en manos de los trabajadores que habían sido idea de la inspiración del padre Arizmendiarrieta, pero la resistencia de la comunidad vasca evitó que lo hiciera.

Este hecho debería motivar promotores de las cooperativas de trabajadores en cada país (incluyendo, por supuesto, la Cuba socialista).

El Complejo Cooperativo Mondragon

MCC tiene sus propias instituciones de investigación y desarrollo, su propia Universidad técnica que ofrece títulos avanzados, sus propias cooperativas de viviendas, y su propia compañía de seguro social (Lagun-Aro).

Mientras el desempleo se mantiene severo en toda España, y en un 10 por ciento en la región vasca, el desempleo entre los asociados de MCC es de cero porcentaje. Esto ocurre porque los trabajadores que quedan sin empleo en una cooperativa son movidos a otra.

Mantener este excelente registro es una lucha constante, teniendo en cuenta los altos y bajos del capitalismo, pero lo están haciendo muy bien. Ellos nos dijeron que sus cooperativas han sobrevivido y prosperado únicamente porque se apoyan unos a otros; esto parece ser una verdadera solidaridad obrera.

Este artículo ha sido un simple vistazo a nuestro viaje, pero es lo mejor que puedo ofrecerles en este pequeño espacio. Lo que me gustaría aconsejarle a los cubanos de mente abierta, incluyendo y muy especialmente a los jóvenes miembros del Partido Comunista de Cuba, es que organicen un viaje colectivo al país vasco donde todo el mundo habla español, y que conversen frente a frente con trabajadores asociados de varias empresas así como con los líderes de MCC.

Un proceso de aprendizaje de uno-a-uno fue algo que nosotros no pudimos hacer muy bien debido a la barrera comunicativa, y también debido al diseño particular del seminario y del recorrido.

¿Una palabra final? Fue un viaje fabuloso, los vascos son personas geniales y Mondragon puede brindar una mirada significativa dentro de las posibilidades para las cooperativas en manos de los trabajadores en la noble Cuba.

(*) Grady es un trabajador semi-jubilado que vive en California. Es miembro del movimiento republicano de cooperativas socialistas, un grupo no-Marxista que tiene cuatro principios cardinales: no violencia, legalidad, honestidad y persuasión. Es un comentador regular a los artículos de Havana Times y le da la bienvenida a los comentarios en este post.

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5 thoughts on “Un vistazo al complejo cooperativo Mondragon

  • el 17 octubre, 2011 a las 7:29 am
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    Grady, estupendo post sobre tu visita a Mondragon, no creo que los chicos del PCC estén interesados en incorporar esas experiencias en Cuba, porque a lo largo de 50 años solo han permitido las cooperativas agrícolas, con los nuevos cambios de los lineamientos del PCC se ha hecho enfásis en los negocios pequeños que emplean fuerza de trabajo asalariada y no en los negocios co-poseídos por los trabajadores, como se supone suceda en un país socialista.
    En la bolsa negra en Cuba funcionan empresas co-gestionadas por sus trabajadores, ya sea en la venta de azulejos o de refresco gaseado, por debajo siempre de la vista del estado.
    Las regulaciones a aprobarse después de los lineamientos del 6to Congreso del PCC para las cooperativas aún no se han redactado, parece ser que no les urge desarrollar esta forma de propiedad en el país. Además los cubanos no poseen los créditos ni las garantías de la propiedad por el estado para empezar este tipo de negocios. Creo más bien, que cooperativas del tipo Mondragón incomodarían a la clase dirigente cubana, porque demostraría que las cosas pueden ser hechas de otra manera, mucho más socialista que lo que propone el mismo estado/partido del PCC. Por supuesto con esto perderían credibilidad.
    Creo que sería válido analizar los puntos en contra que propone Julio, de cualquier modo cooperativas de tipo Mondragón en Cuba funcionarían mejor que lo que ahora existe, saludos.

  • el 17 octubre, 2011 a las 6:13 am
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    Yo he tenido largas discusiones con Grady en la parte en Ingles de HavanaTimes. Y le he presentado objeciones a un estado que permita solo cooperativas al estilo Mondragon.
    En mi opinion Mondragon trabaja por que esta en el seno de una sociedad capitalista libre. Si todos los negocios son de estilo mondragon entonces conduciría a los mismos problemas económicos que el capitalismo de estado produce.

    Mis dos principales objeciones es que un estado donde solo existen cooperativas mondragon conduce a hiper inflación.
    La otra objeción importante creo que es que se hace totalmente imposible para pequenas cooperativas o pequenos negocios comenzar. Ademas competencia entre las companias es algo esencial sino conduce de nuevo a falta de innovación y cambio.

    No estoy en contra de que existan cooperativas mondragon. Sino que estas deben ser parte de un ecosistema de diferentes modos de producción. Si estas pueden sobrevivir economicamente hablando junto con las demás entonces bienvenidas sean. Dejar que el mercado lo determine.

  • el 16 octubre, 2011 a las 9:01 pm
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    Muchas gracias al colega Grady -y a Havanatimes- por compartir con nosotros esta experiencia, muy interesante y motiva a pensar y debatir…

  • el 16 octubre, 2011 a las 11:56 am
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    Hola , la dictadura de Franco no fue ni ferrea ni cruel , mas bien blanda y bastante tolerante si la comparamos con otras dictaduras como la ex yogoslavia resto de dictaduras del este de europa asia o hispanoamerica .

    yo lo puedo confirmar despues de treinta años de vivir en ella , y es mas dejo españa como la octava potencia economica mundial , y las cooperativas de Mondragon hicieron una gran contribucion para alcanzar este objetivo .
    Viva cuba libre , viva españa.

  • el 16 octubre, 2011 a las 9:18 am
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    “También aprendimos que necesitan poca mano de obra, pues los asociados auto empleados llevan la eficiencia productiva al máximo. Por ejemplo, cuando cumplen las producciones propuestas para un día determinado, simplemente van a casa.”

    Éso está genial. En el modelo de producción tradicional no es posible.

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