Restos de una industria

Fotoreportaje de Janis Hernández

HAVANA TIMES, 1 nov. — La industria azucarera en Cuba floreció como el primordial sector productivo del país, desde que la misma fue introducida por los colonialistas españoles en siglos pasados. Siendo el renglón del que mayor conocimiento acumulado se tiene y el que era base de una economía agraria como la nuestra.

Con una cifra de fuerza de trabajo de alrededor de 200 mil empleados de 4 millones que es la fuerza de trabajo total del país (la que además en la actualidad ha descendido), desaprovechada su capacidad de productividad.

En el año 1959 se contaba con 133 centrales azucareros y hoy quedan en activo 60 aproximadamente. La destrucción de los centrales azucareros ha ido sin lugar a duda en detrimento del peculio nacional.

En un pueblito de obreros azucareros (batey), donde viví gran parte de mi niñez y algunos años de mi juventud ubicado en el municipio San Luis de Santiago de Cuba, existió por muchos años un central que desde el triunfo de la Revolución fue nombrado C.A.I (Complejo Agro Industrial) –Rafael Reyes-, en homenaje a un mártir de la zona; pero el que nunca dejó de ser llamado por todos con su viejo nombre: El central Unión.

Hoy el imponente ingenio que conservaba algunas partes de su más antigua construcción junto con departamentos de arquitectura más moderna, no es más que ruinas, la que no ha servido ni siquiera por su posible valor museable.

He hecho un pequeño fotoreportaje del lugar y no podía ser de otra manera, porque muy poco se pude registrar en imágenes del sitio. Con un poco de nostalgia, mostraré lo que queda de las viejas calderas, tanques, hangares y chimeneas del antiguo central.

El 85% de nuestra economía dependía del financiamiento de la azúcar desde los 60, hasta la caída del campo socialista quien era nuestro comprador. A causa del bloqueo y no teniendo ya la clientela soviética, no se desarrolló más esta industria, se pecó del error estratégico de priorizar otros sectores, que han dado ingresos a muy largo plazo, pero nunca en la magnitud que podía hacerlo el azúcar.

Se dejó de invertir en la tecnología necesaria para desarrollar esta industria, fue más fácil cerrar los centrales. Ahora enfrascados en la labor de recuperar lo que ha quedado demostrado a todas luces fue un error,  está entre las prioridades de la nueva política económica del actual gobierno rescatar el sector azucarero.

Ahora mismo es el azúcar la mercancía del mercado mundial más estable y sus precios han llegado a cifras de 500 dólares la tonelada y  como una paradoja del destino, no tenemos azúcar que exportar.

Esta industria, la más prodiga y rentable de todas con las que podíamos contar, por la variedad de productos que de ella se derivan y sus multiples usos. Hoy nos muestra nada más que sus restos.

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One thought on “Restos de una industria

  • el 1 noviembre, 2011 a las 12:53 pm
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    Traduccion de google.translate:

    Excelente artículo. Gracias, Janis.

    El socialismo se supone que debe basarse en la ciencia. El núcleo de la ciencia es la experimentación, el análisis y, en el futuro, nuevas experimentaciones.

    Lo más sorprendente para mí acerca de la ruina de la industria azucarera cubana en manos del Estado es que los intelectuales socialistas en Cuba no-puede . . . volver a examinar la base teórica del modelo cubano de socialismo, y llegar a un análisis crítico y recomendaciones significativas . Esto parece sostener que la metodología oficial no es científico, en absoluto.

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