No se pierden “El Lagarto” un restaurante en el centro de Cuba

Graham Sowa

El restaurante El Lagarto tiene mucha comida fresca y mascotas que la cuidan.

HAVANA TIMES – El Lagarto es un restaurante en lo alto de las montañas del Escambray, que te pondrá en un coma tan profundo que te alegrarás de que todo esté cuesta abajo para poder regresar a tu casa particular en Trinidad.

Como la mayoría de los restaurantes de gran calidad del país, este es un negocio privado. La ubicación del patio al aire libre es una nueva construcción, que tiene un ambiente rústico, sin ser ni un poquitín cursi.

En lugar de esto, usted debe preparar su sistema olfativo para sentir el olor a fruta fresca, té casero, sopas calientes de verduras y carnes. Y sí, ese olor a carbón que llega a tu nariz a cada rato proviene de las estufas de hierro de la cocina al aire libre.

Llegamos a medio día, después de una caminata mañanera a la cascada Caburni en los alrededores del parque de Topes de Collantes. Estábamos a unos pocos minutos de Topes, en el pueblo Vega Grande, cuando nos encontramos con mi nuevo restaurante favorito de la Isla.

El letrero dice “El Lagarto: Desayuno, Almuerzo y Cena. “Ecológico”.

Aparcamos el coche y caminamos entre dos casas rurales con dirección a la espesura del bosque. Después de recorrer unos metros, llegamos a un puente colgante sobre un pequeño estanque. Lo cruzamos, sin conocer aún nuestro destino.

El Restaurante El Lagarto quede cerca de Topes de Collantes.

La recompensa fue inmediata. Subiendo las escaleras al restaurante, nos saludaron los dos cocineros y la camarera: sin presión, pero muy profesionales. Mientras admirábamos el lugar, nos ofrecieron fruta fresca, incluyendo un híbrido de manzana con pera, que nunca antes había visto en mi vida.

Después de entender el hecho de que este se convierte rápidamente en una experiencia culinaria deliciosamente inesperada, nos sentamos y disfrutamos del mejor servicio que he recibido en Cuba. Tal vez ayudó a que éramos los únicos clientes.

La oferta aparece en una “tabla”. Todo está incluido en el precio, menos las bebidas alcohólicas. Los platos principales del día eran costillas de cerdo, pollo a la parrilla, lomo de cerdo braseado o puerco a la parrilla. Buenas opciones de abundante carne en un ambiente que se podría suponer fácilmente como vegetariano. Me encantó.

Empezamos con una ronda de té de albahaca, preparado con las plantas que crecen en el jardín que está a un lado del restaurante. Después llegó la sopa de verduras, también desde el patio, en un caldo ligero acompañado de pan tostado untado con mantequilla de nata fresca. Y, por supuesto, ensalada, adornada con una flor comestible. Si se hubiera detenido aquí me hubiese ido totalmente satisfecho.

Escuchamos el plato principal antes de verlo. Desde la esquina de la cocina llegó un plato de carnes caliente (habíamos pedido una de cada tipo). Fueron colocadas encima de una caja de metal que contenía carbón y se aseguraron de que: 1) no sería difícil compartirla, y 2) la comida llegaría al plato caliente.

El plato principal fue acompañado de arroz, con frijoles, verduras, y fufú de plátano.

Mojito en el Restaurante El Lagarto

¿Postre?
No, gracias, estamos demasiado repletos.
Pero está incluido… y es hecho en casa.
Sí, por favor.

Pedimos dos porciones de peras acarameladas y dos de mango también confitado. Nuestro postre llegó con un servicio de “licor digestivo” fuerte preparado en la localidad.

La lista de invitados después de la cena incluyó a un gato doméstico y mosquitos. El primero fue encantador, los últimos eran pocos, pero bastante molestos.

Como no nos habíamos cansado de comentar entre nosotros lo excepcional de la experiencia, pedimos algunos mojitos. Las hojas de menta eran tan grandes como una moneda estadounidense de 25 centavos.

Nos habían advertido que debíamos salir de Topes antes del atardecer, para no quedar atrapados por la lluvia. Las primeras gotas cayeron justo cuando pagábamos nuestra factura de 30 CUC, unos 35 USD, por todo el servicio más otros 5 que dejamos de propina).

Mientras esperábamos que pasara la peor parte de la lluvia los dos cocineros reaparecieron… con su loro como mascota. Cena y un espectáculo de cabaret. Nos turnamos posando con el pájaro y después esquivamos las últimas gotas de lluvia, mientras regresábamos sobre nuestros pasos por el puente y dirigiéndonos al carro.

Se puede llegar a El Lagarto desde Trinidad en la carretera de Topes de Collantes (20 km). El teléfono es 01-42-541325  y el correo [email protected]

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Graham

Graham Sowa: He vivido en Cuba durante tres años. Me gustaría achacar la pérdida de cabello, que se ve claramente en esta foto actual, a los rigores de la vida aquí y a la escuela de medicina, pero probablemente se deba a cuestiones genéticas. Las amistades más fuertes que he hecho durante mi estancia en Cuba han sido con otros autores de este sitio web. La fuerza de esas amistades casi ha restaurado mi fe de que el mundo en la red puede traer cambios tanto fuera de esta como en la vida real. Me he ajustado a utilizar Internet una o dos horas al mes. Mientras tanto he redescubierto cosas tales como pasar páginas de libros, escribir cosas a mano alzada, y tener que admitir que no sé algo en vez de buscar rápidamente la respuesta en Google mientras el profesor no está mirando.


3 thoughts on “No se pierden “El Lagarto” un restaurante en el centro de Cuba

  • el 30 junio, 2013 a las 4:41 am
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    Graham:

    Me has hecho agua la boca. ¡Ya estoy tan cansado de tofu, pollo kong pao y fideos! Buena idea mantener una sección gastronómica.

  • el 28 junio, 2013 a las 1:41 pm
    Permalink

    Buena crónica Rey Sowa

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