Miradas: La Habana Vieja (Fotorreportaje)

Jardin en la Plaza de Armas de La Habana Vieja

Por Irina Pino

HAVANA TIMES – La Habana Vieja tiene 502 años, eso dice mucho de las construcciones, las que permanecen en pie y no han perdido su esplendor, gracias a las restauraciones llevadas a cabo por la Oficina del historiador de la ciudad.

Predomina la arquitectura colonial, con influencias de lo español, árabe, italiano, griego y romano. El art noveu también respira en las edificaciones.

La mayoría de las casonas conservan sus patios interiores, con jardines y fuentes, que hablan de un tiempo donde era importante la placidez de estos ámbitos para que los ojos se extasiaran con la hermosura de las plantas, y el agua convocara a los pájaros a posarse y entonar sus trinos.

A todo el mundo le gusta pasear por el Casco histórico, pero el turismo internacional está flojo, los guías deben explicarle a los recién llegados que hay lugares cerrados, como el Museo de Los Capitanes Generales. Menos mal que El Templete y el Castillo de la Fuerza sí están abiertos al público.

Por otro lado, se resienten algunos restaurantes, por las escasas ofertas de platos, y con altos precios, solo para quienes tengan una abultada billetera.

Hasta tomarse un buen café resulta difícil. El otro día entré al café La Columnata Egipciana, un sitio muy agradable en la calle Mercaderes, y estaban ofertando infusiones con dulces. También había helado, algo inusual. Pero nada de café.

A menudo recorro las calles de La Habana Vieja e imagino que es otro país, uno con menos carencia material y espiritual. Para eso sirve caminar por las calles y ver la antigüedad de los inmuebles, es quizás como experimentar una especie de ensueño, donde olvidamos lo real.

Vale la pena visitar las plazas, las iglesias, hacer la caminata por la Avenida del Puerto, percibir la gran extensión marina, sentarse en la patana y tocar el agua, dejar que el aire y el sol te acaricien el rostro.

Y luego, sentada en la Plaza de Armas, es el momento más divertido: veo al tipo que persigue a los extranjeros para cambios de moneda; a los músicos callejeros, los molestos, que importunan con tontas canciones, y los que permanecen apostados y amenizan con las mejores piezas del repertorio criollo, las guarachas y los sones. Los últimos, son moderados, cuando termina la música pasan el sombrero para recoger las ganancias.

Están los personajes que se sientan al lado de los visitantes a hablarle de la crisis del país, el retrato de privaciones, para que les cojan lástima y les den una limosna.

Hay de todo en esta viña del señor, se mueve la vida, aunque si analizamos bien, nos damos cuenta de que el estatismo está totalmente arraigado a las fuerzas de poder, a personas que no cumplen con la mínima parte de sus tareas.

¿Qué hacer? Pues vivir, afrontar riesgos y seguir paseando. No dejar de mirar las maravillas de nuestra parte más vieja de la ciudad.

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3 thoughts on “Miradas: La Habana Vieja (Fotorreportaje)

  • Me encantó este fotoreportaje, el poder revisitar desde mi casa esas calles antiquisímas por las que una vez caminé me trae cierta nostalgia. Me hacía falta el ver ese paisaje.

  • Que bueno que haya al menos una persona que comente La Foto del Día. Porque no es nada fácil trasladarse a La Habana Vieja. Gracias por las palabras tan amables.

  • Gracias Irina por tan agradables y buenas imagenes ,poder verlas y disfrutarlas desde la sala de mi casa .
    Muy buenas fotos y lindo paseo…..

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