Esperando el Carnaval habanero

 

Fotorreportaje por Juan Suarez

HAVANA TIMES – En la tarde del viernes me fui a caminar por el Malecón donde en pocas horas iniciaría el Carnaval habanero su fiesta de verano. Ya cerraban el tránsito de vehículos y en los alrededores la multitud ocupaban las calles.

Camiones llenos de cervezas esperaban para ser descargados en los kioskos con olor a lechón asado. Tractores agrícolas permanecían en una larga fila para abastecerse de combustible para después arrastrar las carrozas con músicos y bailarinas en la noche carnavalesca.

Vendedores de globos de colores y maní  tostado caminaban sin dirección alguna en su afán de vender lo de siempre entre los preparativos de la fiesta.

La noche llegaría y sería similar para muchos a la del año pasado con un poco de música, baile, risas, un poco de alcohol para olvidar las penas y al día siguiente volver a lucha diaria.

 

Haga clic sobre las imágenes reducidas para ver todas las fotos de esta galería. En tu PC o Laptop, puedes usar las flechas direccionales del teclado para desplazarte dentro de la galería. En dispositivos móviles, utilice las teclas en pantalla.


7 thoughts on “Esperando el Carnaval habanero

  • el 24 agosto, 2017 a las 7:41 pm
    Permalink

    Tiene toda la razón, hay muchas posibilidades de crecimiento económico, pero como Ud sabe, el problema de nuestro país está: en que la dictadura no le permite al pueblo que se implementen los proyectos que tienen sus ciudadanos, como se ve que se hace en el resto del mundo entero. Por eso es que en vez de circo, les dan carnavales, que para el caso es lo mismo, y eso lo hacen para que estén entretenidos y se olviden del desarrollo, por eso tenemos la misma miseria desde hace 60años, o no?.

  • el 21 agosto, 2017 a las 8:48 pm
    Permalink

    El campo requiere de gente con verdaderas capacidades, con ideas, con habilidad de gestión y con una habilidad sobresaliente para saber dónde tiene las fisuras más grandes el sistema legal, de otra forma poco y nada se puede hacer; el campo sin dinero no se consolida, el campo sin ideas no deja de ser origen de la supervivencia, el trabajo por sí solo poco y nada cambiará las condiciones actuales. Hay una real posibilidad de crecimiento económico, para empezar, y en la medida que se implementen muy buenos proyectos habrá desarrollo en este ámbito que parece el último reducto desde donde puede generarse un cambio en el país.

  • el 21 agosto, 2017 a las 1:18 pm
    Permalink

    La respuesta más lógica y sencilla a su pregunta es que si el señor que vende maní (que por gusto tampoco será) de la última foto se viste así no será por su elección sino porque por desgracia, no tiene otra cosa que ponerse.

  • el 21 agosto, 2017 a las 12:48 am
    Permalink

    Joder, esa ultima foto… No le da verguenza a un señor de esa edad vestir asi?

  • el 20 agosto, 2017 a las 6:09 pm
    Permalink

    Tercermundismo es “alcurnia” comparado con esas fotos de La Habana. Tristeza me da ver la falta de “gusto” para cualquier ocasión. ¡Lo “chabacán” se impone! ¡Miren en la forma de vestirse de ese pueblo! ¿A dónde nos “condujeron” esos comunistas? Eso son sólo las imágenes…. el comportamiento verbal de la plebe, no queda plasmado en las fotografías… eso es imposible de describir en una imagen. ¡Horror de comunismo! No me arrepiento nunca, ¡nunca!, de haberme marchado de isla para siempre.

  • el 19 agosto, 2017 a las 10:21 am
    Permalink

    Recuerdo hace unos cuantos le hicieron una entrevista a un directivo de los carnavales en un programa que salía al mediodía por la TV, el tipo dijo con total desparpajo que ellos aspiraban en un futuro competir con los carnavales de Rio de Janeiro ajajajajajaj, ese día por poco me meo de la risa frente al TV.Carnavales habaneros es decir “pan y circo”, con carrozas horribles, cerveza de pipa para “volar” a cualquiera, sino de la borrachera si del dolor de cabeza por la calidad pésima, trabajo extra los cirujanos del Calixto García y demás hospitales (la puñalá y el navajazo satos), las puertas y pasillos de los edificios de la zona convertidos en meaderos (y hasta posadas) públicos. Tristeza de espectáculo.

  • el 19 agosto, 2017 a las 6:47 am
    Permalink

    No quiero ser al aguafiestas de esos -supuestos- “carnavales”, pero cualquier fiesta local de los más reconditos pueblitos de América Latina o Europa tiene más brillo, alegría y color que esos cosa patéticos puestos de viandas ahora con laticas de cerveza y pollos fritos. La cara de ostine del pueblo -en una de las fotos se ve a unos jóvenes como si ya estuviesen borrachos- no la oculta ni la manito de lechada colorida que le dieron a a esos chichales. Yo recuerdo -siendo un niño- los carnavales de finales de los 70´s por el Paseo del Prado y nada que ver con esa feria sin alma. La diferencia es de la noche al día, pero con carácter degenerativo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *