Reencuentro en Cuba

La reforma migratoria permite que regresen a Cuba personas que tenían prohibido visitar la isla de por vida. Foto: Raquel Pérez

Fernando Ravsberg*

HAVANA TIMES — El recibimiento popular que tuvo el beisbolista Ariel Contreras durante su visita a Cuba muestra el abismo existente entre las resoluciones que lo estigmatizaron como “desertor” y los sentimientos de la gente, en particular de los aficionados de la pelota.

Me pareció interesante que en los blogs ligados al gobierno se publicara una entrevista con Contreras donde se explica que en su contrato con los Yankees de NY hay un acápite exigido por el deportista donde se especifica que nunca lo obligarían a jugar contra Cuba.

Al final resulta que el “desertor” no era tan “traidor”, incluso con US$32 millones en el bolsillo y jugando en las Grandes Ligas anda añorando volver a representar a su país en alguna justa internacional, dice que “si sucediera, entonces me retiro tranquilo”.

A mí me encantaría volver a entrevistar en Cuba al Duque Hernandez.

Lo conocí en peores días, cuando se le prohibió jugar beisbol, acusado de planear la “deserción”. Él siempre lo negó pero la sanción sirvió para que diera el paso definitivo y se fuera a EE.UU.

También tengo ganas de encontrarme a Enrique, un médico amigo que fue a un congreso a Chile y no regresó. Varias veces hizo el intento de visitar Cuba pero siempre fue rechazado, las antiguas resoluciones de migración lo señalaban como un “desertor”.

En realidad es un médico muy humano, de esos que siempre tienen tiempo para sus pacientes y para la retahíla de amigos de sus pacientes. Mi propia esposa le debe la vida a su pericia clínica para detectar y trata una fuerte meningitis.

Así que dijera lo que dijera la versión oficial, para nosotros Enrique nunca fue un desertor y jamás nos sentimos traicionados. Es verdad que nos hubiera gustado tenerlo más tiempo pero nadie tiene derecho a obligar a otra persona a vivir donde no quiere.

La reforma migratoria provoca todos los días encuentros tan emotivos como este, captado en el aeropuerto de La Habana. Foto: Raquel Pérez

Gracias a la nueva ley de migración podrá visitarnos, ver a sus familiares, amigos y pasear por las calles de la ciudad. Seguramente su viaje no tendrá la connotación nacional e internacional que tuvo el de Contreras pero para nosotros será aún más importante.

No creo que la reforma migratoria sea la panacea pero el salto hacia adelante es tan grande que da vértigo. Nos sorprendió a todos los que creíamos que los médicos no estarían incluidos dada la importancia económica que tiene su trabajo para la isla.

Pero no fuimos los únicos sorprendidos. Varios disidentes a los que antes se les prohibía viajar recibieron perplejos sus pasaportes y por ende la posibilidad de ir a cualquier país que les de visa, algo que no resulta nada complicado para un opositor cubano.

Y el movimiento es general. Esta semana me encontré a una señora que vendía huevos en el mercado agropecuario del Mónaco, en La Habana. Me cuenta que ya había visitado Ecuador y está planeando un viaje a El Salvador, invitada por unos conocidos.

Otro amigo me pidió US$50 prestado porque se iba a México y le faltaban para completar los costos de pasaporte y viaje. Cuando le pregunté cómo había conseguido la visa me dijo que ya no hace falta pedir ningún permiso para viajar, que basta con el pasaporte.

El hombre no sabía que es imprescindible obtener una visa y no tuve corazón para decirle que cada vez estas serían más inaccesibles. Al fin y al cabo muchos lo consiguen y los demás tienen derecho a soñar con viajar, tras cinco décadas de carrera de obstáculos.

Los que, en uno u otro extremo, predecían una avalancha migratoria se han quedado perplejos. Cuba sigue llena de gente, la gran mayoría de los profesionales continúan en sus puestos y el aeropuerto no ha colapsado ni hay atascos aéreos.

Que se irán cubanos en busca de mejores horizontes no me cabe la menor duda, igual que lo hacen los uruguayos, los mexicanos, los dominicanos y los españoles, que últimamente parecen decididos a reeditar la historia de sus abuelos en Latinoamérica.

La gran diferencia es que ahora los cubanos también podrán regresar, les basta hacer un viaje a la isla cada 24 meses para no perder su residencia. Y ya no regresarán como desertores o traidores sino como ciudadanos con los mismos derechos que el resto.

Sin dudas la reforma migratoria tiene zonas oscuras pero el cambio es humanamente trascendental. Ya habrá tiempo para arrancar el motor de la crítica, por ahora pienso disfrutar compartiendo una cerveza con Enrique o volviendo a entrevistar al Duque.
—–
(*) Re-publicado con la autorización de BBC Mundo.


5 thoughts on “Reencuentro en Cuba

  • el 10 febrero, 2013 a las 11:23 am
    Permalink

    Ahora la vaina es mantener a los nauseabundos gubernamentosos viviviendo de las remesas provenientes de Latinoamerica tambien, que va!

  • el 7 febrero, 2013 a las 5:29 pm
    Permalink

    Fernando,

    Es demasiado pronto para calibrar las consecuencias de la reforma migratoria. Es posible que se produzca una migración masiva a cámara lenta a lo largo de diez años con consecuencias incalculables. Pero espero que no suceda.

    Creo que la medida es irreversible y tendrá consecuencias políticas de largo alcance.

  • el 7 febrero, 2013 a las 1:06 pm
    Permalink

    Me parece bien que el gobierno escuche la critica y rectifique. Cuando rectificara la represion? y los derechos humanos?

    “Los que, en uno u otro extremo, predecían una avalancha migratoria se han quedado perplejos. Cuba sigue llena de gente, la gran mayoría de los profesionales continúan en sus puestos y el aeropuerto no ha colapsado ni hay atascos aéreos.”

    Tu eres periodista Fernando por que no hacerle una entrevista a Alarcon sobre su predicción de los cielos del mundo llenos de aviones con Cubanos la excusa que utilizo para mostrar por que el gobierno cubano no dejaba a los cubanos salir y necesitaban de un permiso de salida. Todavía la situación no esta 100 por ciento resuelta recuerda que todavía el gobierno se reserva el derecho de negar la salida a algunas personas y esto no debe ser. Si una persona no puede salir de Cuba es por que este en una cárcel pero todo el que este libre debe poder salir y entrar cuando quiera sin ningún limite de tiempo. Ese limite forzado de 2 anos también debe eliminarse. Cualquier cubano debe regresar a su casa cuando quiera.

    Tengo entendido que Alarcon sin mucho ruido sera remplazado y quizás la razón de el remplazo sea precisamente esta respuesta que le dio a Eliecer y también la otra estupidez que dijo sobre los cubanos vivir con solo 20 dolares. El puso en evidencia la ignorancia de la élite Cubana. Que no vive como el cubano promedio. No hacen colas para comprar picadillo de soya, ni yogurt de soya ni cuanto otro invento creo el comandante. Tampoco tiene que usar el transporte publico ni usar el mismo servicio de salud que el resto del pueblo. Es inmoral pedir sacrificios de otros que ellos mismos no tienen.

  • el 7 febrero, 2013 a las 12:33 pm
    Permalink

    El gobierno Cubano nunca se cansa de equivocarse (UMAP, casos Sandino, mitines repudio, tiradera de huevos, insultos, salida definitiva, desertores) son hechos y terminos que le hubiera costado la presidencia a mas de uno, pero no en Cuba donde solo uno podia tocar y equivocarse y no pasa nada. La acogida que tuvo Contreras muestra el verdadero sentir del pueblo cubano y ademas muestra el divorcio que existe y siempre ha existido entre el sentir del cubano de a pie y cualquier tipo de dirigencia del pais. Los verdaderos traidores a nuestro pueblo estan todos sentados en el comited central, inventando resoluciones y proyectos de ley para ver cuanto mas pueden saborear las mieles del poder.

  • el 7 febrero, 2013 a las 12:05 pm
    Permalink

    Pero todo me parece un dêjá vu, eso mismo ya lo viví a finales de los 70´s y primeros 80´s, le llamaban “La Comunidad”, entonces se facilitaron muchos reencuentros en Cuba, pero como comenzó se acabó. No entiendo de dónde sale tanto entusiasmo ante más de lo mismo… sigue siendo una permiso otorgado por la dictadura, y no es reconocida por esta como un derecho ciudadano. No habrá cambios en Cuba mientras la gobiernen quienes la devastaron.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *