Precios se disparan en La Habana después del huracán Irma

Algunos agro-mercados de La Habana como ese en Alamar sufrieron daños. Foto: Irina Echarry

HAVANA TIMES – Cada vez que pasa un huracán encima o cerca de Cuba, la ya difícil situación alimentaria del país empeora considerablemente.

Entre los más afectados están los agricultores, que perdieron parte o la totalidad de sus cosechas, y los consumidores que ven los precios subir fuera del alcance de muchos.

Los ganadores, señala Fernando Ravsberg en un artículo del lunes, son los comerciantes que compran lo que está disponible de los agricultores y revenden en los mercados.

La situación se hace más notable en las semanas posteriores al desastre, ya que en los primeros días los cultivos cosechados como precaución, justo antes del paso de la tormenta, entran al mercado, pero pronto son reemplazados por la escasez.

A continuación las palabras de Ravsberg sobre la situación actual de los precios de los alimentos en los mercados.

Tras los vientos de Irma, nos azotan los vientos del mercado

Por Fernando Ravsberg

HAVANA TIMES – Estos días me sentí viviendo en Europa, acabo de comprar un mango, uno solito y medio verde, en 2 dólares en el agromercado de las calles B y 19 en el Vedado y los vendedores callejeros de mi barrio subieron el precio de la ristra de cebolla a 8 dólares.

Sin dudas, el paso del huracán Irma es un excelente momento para especular, subiendo los precios de la comida ante la mayor necesidad de la población. Una tendencia que seguirá en ascenso en la medida en que no lleguen a los mercados las cosechas perdidas.

La gente puede aceptar sufrir los embates ciegos de la naturaleza pero que después se les obligue además a soportar las crudas leyes del mercado parece excesivo. Sobre todo cuando estas leyes protegen a un intermediario que se dedica a la compraventa de cosechas.

Conozco a un “campesino” que “trabaja” comprando cebollas durante las cosechas a los verdaderos campesinos, las guarda en un frigorífico gigante que construyó en su pequeña finca y las revende cuando pasa la temporada a precios 10 veces más altos.

Tras el paso del huracán Katrina hasta EEUU, paladín del libre mercado, intervino “poniendo precios topados a los alimentos y materiales de construcción, entre otros varios renglones a causa de algunos comerciantes que no se solidarizaron con sus semejantes”.

¿Qué ocurre en Cuba?, los precios de los productos de la canasta básica en los supermercados del gobierno siguen gravados con el 240% y los revendedores de alimentos del campo intentan multiplicar sus ganancias a costa del sufrimiento de la gente.


3 thoughts on “Precios se disparan en La Habana después del huracán Irma

  • el 22 septiembre, 2017 a las 5:36 am
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    La ultima subida de precio fue culpa de los carretilleros. Ahora no estan y Fernando acaba de descubrir al proximo chivo espiatorio: el campesino del frigorífico. Pobre Cuba

  • el 20 septiembre, 2017 a las 10:07 am
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    Superfernando al ataque nuevamente, no podía faltar su cálida voz en contra de esa plaga capitalista q se nos quiere colar por las tenues rendijas de nuestro socialismo, los intermediarios, me persigno inmediatamente para poder seguir escribiendo, esos descarados q compran a un precio he intentan sacar beneficio de ello, ahhhh, horror, q asco, son peores q el shakesperiano y carnívoro judio de venecia.

    Lo q en realidad le pide el cuerpo a estos comunistas importados q pagan el salario de un ingeniero en un día por un mango, cuando podian no comer mango ese dia q no estamos hablando de penicilina, es eliminar a los intermediarios, siiiii, q los campesinos vengan a vender a la ciudad mientras cosechan los espantapájaros, o mejor, q los sucios habaneros vayan en masa al campo a comprar a pie de surco, ahiiiii Estalin y a ti q te decían q tu cooperativismo forzado era una locura por unos cuantos milloncitos de muertos, pura estadística contestabas, si hubieses podido ver el futuro te enorgullecerías de la lucha de los cubanos contra los intermediarios y acaparadores, sobre todo ese caso, especialmente malévolo q se atrevió a invertir de su dinero en un pequeño frigorífico para luego hacer negocio con el, coño si todos pensábamos q era para criar pinguinos y luego regalárselos al acuario, digo si queda acuario, q maldad la de ese “campesino” entrecomillado, si el bello, hermoso can de pura raza Randy Mesa Redonda otorga o quita la nacionalidad cubana según el crea q le haga más gracia a sus amos, Don Fer otorga el estatus de campesino según entienda, porque sí, así son los argentinos q se las saben todas.

    Más control de precios, una idea original q a nadie se le había ocurrido, eso es lo q brota de las rosadas masas encefálicas de los comunistas de miramar, paladines del proletariado, dando una o dos botellas al día en su 4×4 traido no sé de donde pero fabricado 100% con partes capitalistas, Milton Fridman, el segundo ángel caido, engendro del neoliberalismo y artífice del desastre chileno o los “milagros” asiáticos no pensó jamás en el control de precios, se le olvidó que padre estado siempre estaba ahí para protegernos, ovación por favor, y gracias a papaito estado, q no tiene piernas largas pero si unos dedos muy pegajosos metidos en cualquier cosa q intente ser creativo o independiente en esta islita afortunada, los cubanos podemos contar con ACOPIO, un intermediario q nos pertenece a todos.

    ACOPIO q estás en los cielos
    ACOPIO q intermedias
    ACOPIO q eres honesto
    ven conmigo a escribir mierda

    Y para concluir el buen consejo y no desmerecer el cálido aplauso de eduardo galeano, el vampiro de la pampa, no podia falta una comparación con los americanos, q los odiamos mucho mucho muchísimo y no queremos nada de ellos, y para mantener la profesionalidad y el equilibrio q joder estamos hablando de un corresponsal curtido en mil batallas con la BBC, un pellizquito al goverment y su ya tallado en roca 240%.

    P.D. Haz otro post Fernando publicando donde podemos ir a romperle el frigorífico a ese ladrón de guante de lana, excampesino, eso mejor q estimular q se creen mil frigoríficos y la competencia baje los precios, nivelando para abajo como siempre nos enseñó el coma no andante, seguiremos su ejemplo, patria o muerte, literalmente.

    Saludos

  • el 20 septiembre, 2017 a las 7:12 am
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    Price gouging se llama en ingles, y no se hace en USA a dedo y porque quiere el gobierno. No, el gobierno no es tan poderoso.
    Es una ley que actúa en tiempos de emergencia. Hay una legislación y en tiempos de emergencia los precios no pueden disparar de pronto. No es a dedazo. Esta legislado.
    Quizás en Cuba se necesite similar legislación. Pero hasta donde, hasta donde es sobreprecio? Que tiempo después del desastre? En blanco y negro, una ley debidamente establecida,
    Lo curioso es que Fernando aboga por un simple tope de precio, no, lo que se necesita es debidamente legislar.

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