No se puede caminar hacia adelante mirando para atrás

Fernando Ravsberg*

Las empresas telefónicas parecen más interesadas en hacer negocios con Cuba, que en recuperar sus propiedades.
Las empresas telefónicas parecen más interesadas en hacer negocios
con Cuba, que en recuperar sus propiedades.  Foto: Raquel Pérez Díaz

HAVANA TIMES — La Comisión de Resolución de Reclamaciones en el Extranjero de los Estados Unidos (FCSC por sus siglas en inglés) exige a Cuba el pago de ocho mil millones de dólares, mil 800 millones por las propiedades nacionalizadas en los años 60, más los intereses acumulados durante estos años.

Ese es uno de los temas que tendrán que discutir ambos gobiernos en el camino hacia la normalización de las relaciones. Y no será difícil de solucionar, puesto que también Cuba tiene una larga lista de demandas por los costos de medio siglo de embargo.

Las autoridades cubanas acusan al bloqueo económico de haber provocado “perjuicios por más de 116 mil 880 millones de dólares norteamericanos”(1). Y EE.UU. acaba de desclasificar un documento sobre las “represalias económicas y acciones de sabotaje” de la CIA contra la Isla (2).

Cuantificar los daños por las acciones violentas y de bloqueo, organizadas o apoyadas por EE.UU. y equipararlas a las pérdidas estadounidenses por las nacionalizaciones, sería una negociación de nunca acabar, así que, seguramente, ambas naciones optarán por terminar la partida en tablas.

Tal vez, previendo eso es que la FCSC solo ha certificado los casos de ciudadanos o compañías de EE.UU., obviando las demandas de los cubanoamericanos. Esto deja sus reclamos sin ningún respaldo internacional para negociar con su país de origen.

Así se desinflan las pretensiones de que Washington apoye a los cubanoamericanos que perdieron sus propiedades antes de tener la ciudadanía estadounidense, lo cual hubiera podido ser uno de los mayores escollos para la normalización de las relaciones.

Será difícil que los campesinos cubanos acepten que les quiten las tierras que les dieron a sus abuelos.
Será difícil que los campesinos cubanos acepten que les quiten las
tierras que les dieron a sus abuelos.  Foto: Raquiel Pérez Díaz

El 80 por ciento de las reclamaciones estadounidenses son de empresas con las cuales es posible negociar deuda por ventajas de inversión, algo que el pragmatismo norteamericano aceptará, sobre todo, proviniendo de una contraparte que no puede ni se siente obligada a pagar.

Además, a pocos les debe interesar la devolución de empresas descapitalizadas, a veces en ruinas y tecnológicamente atrasadas. Las compañías telefónicas, por ejemplo, parecen más interesadas en hacer negocios que en hacer reclamos.

Sin embargo, el problema de las propiedades decomisadas a los cubanos que abandonaron el país es más complejo y podría crear un conflicto social de dimensiones y gravedad sin precedentes entre los emigrados y los residentes en la Isla.

Al triunfo de la Revolución, los ricos dejaron a familiares y sirvientes al cuidado de sus casas, mientras se iban a Miami Beach a esperar que EE.UU. les “solucionara el problema”. Pero la ley de Reforma Urbana se les adelantó y convirtió a los “cuidadores” en propietarios.

Estos trajeron a sus familiares del interior y convirtieron la rica mansión en un solar (cuartería) o la permutaron por varias más pequeñas a particulares o al Estado, interesado en convertir algunas de ellas en instituciones, embajadas o centros turísticos.

Durante décadas, el cubano que abandonaba el país perdía sus propiedades, incluyendo la casa, práctica que acabó la nueva ley migratoria promovida por Raúl Castro. Ahora es suficiente visitar la Isla una vez cada dos años para que se les reconozcan sus derechos como propietarios.

Devolver las viviendas decomisadas a los emigrados afectaría a la mayoría de los cubanos residentes en la Isla.
Devolver las viviendas decomisadas a los emigrados afectaría a la
mayoría de los cubanos residentes en la Isla. Foto: Raquel Pérez Díaz.

Medio siglo de confiscaciones, ventas del Estado y permutas, crearon una liada madeja, imposible de desenredar. Muchísimos cubanos viven hoy en casas que fueron expropiadas, pero por las que ellos pagaron al Estado o entregaron su casa a otro particular en forma de permuta.

Algo similar ocurre con las tierras confiscadas y entregadas a campesinos privados, cooperativas o en usufructo gratuito. ¿Qué guajiro aceptaría, sin protestar, que le quiten las tierras o lo obliguen a pagar un alquiler por ellas? ¿Quién se conformaría?

El Estado cubano no tiene dinero para pagar a los viejos propietarios o a sus descendientes, por lo que solo quedaría la opción de comenzar una nueva y masiva campaña de expropiaciones, lanzando a muchas familias a la calle o al camino real.

La posición de la Comisión de Reclamaciones de EE.UU., además de legal, es lógica, si se quiere evitar un conflicto social de gran magnitud; porque si en el pasado las expropiaciones afectaron a una minoría, ahora significaría dañar a la gran mayoría de los ciudadanos.

Mucho se habla hoy de reconciliación entre los cubanos de dentro y de fuera, pero para alcanzarla habrá que priorizar los intereses de la nación por encima de los personales. Será necesario entender que no se puede caminar hacia adelante mirando para atrás.
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31 thoughts on “No se puede caminar hacia adelante mirando para atrás

  • el 1 julio, 2015 a las 11:57 am
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    Primera vez que estoy de acuerdo contigo es un asunto nuestro y por tanto no es competencia del gobierno americano y sus instituciones.

  • el 1 julio, 2015 a las 9:16 am
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    Todo muy lindo, pero yo quisiera ver quien se va a atrever a quitarle algo de lo poco que tienen los que están en Cuba. Justamente por pensar así nunca han ganado un espacio político en su actuar opositor. Ilusos.

  • el 1 julio, 2015 a las 9:09 am
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    Bobo ilustrate: la Revolución es fuente de derecho y legitima en los preceptos jurídicos internacionales. No es lo mismo que un golpe de estado.

  • el 30 junio, 2015 a las 1:51 pm
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    Le ronca la malanga que haya cubanos que siguen luchando para seguir manteniendo a estos chulampines en el poder.
    Gracias por este link! Le has ahorrado a la brigadita el tener que responder, ¿cómo el bloqueo ha afectado a los cuatreros de Punto Cero?. Partida de ladronazos.

    Espero sean un poco menos arrastrados y pidan sentarlos en ese banquillo de acusados que tanto les priva sentar a los demás.

  • el 29 junio, 2015 a las 1:49 pm
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    no creo sea un ataque decir que usted es un beneficiary de una ley revolucionaria.Hay decenas de miles,cientos de miles de cubanos que lo hacen y hasta venden esas casas.Cuando la pachanga se instala,todo vale.Yo vivi la “justicia revolucionaria” y como muchacho,me encarame en los muros de un cuartel para ver como fusilaban….pero puedo decir e I favor que era un muchacho y la hipnosis me dominaba.Pero salir del error rapidamente y no caer en la trampa de continuar “siendo enganado” es una obligacion de los hombres para poder clasificar como decentes.No se ponga molesto,pero ser decente da trabajo y se corren riesgo…es mas facil “dejarse enganar”

  • el 28 junio, 2015 a las 12:50 pm
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    ”si vuelven los de miami te botan del solar…”

    Cubano47, ¡DISTES EN EL CLAVO!. En estos momentos ese el punto importante, no tanto lo de la reclamaciones, aunque es algo que se puede discutir perfectamente. Aquí todo el mundo se fue con la “curvita” que tiro Fernando.
    La pregunta mas interesante de la encuesta de Univision es: “Cree usted que los exilados regresaran a Cuba a reclamar las propiedades que perdieron cuando dejaron la isla? Respuesta: el 34% dice si, el 42% tienen dudas. 58% en total, la mayoría. Aparte de la Educación y la Salud, es la única pregunta donde el gobierno sale bien parado y mantiene años de propaganda política. Fernando, que parece ser gran conocedor de Historia de Cuba y especialista en “Burguesía” cubana nos “informa”:

    “Al triunfo de la Revolución, los ricos dejaron a familiares y sirvientes al cuidado de sus casas, mientras se iban a Miami Beach a esperar que EE.UU. les “solucionara el problema”. Pero la ley de Reforma Urbana se les adelantó y convirtió a los “cuidadores” en propietarios”

    Sigue recordándonos:

    “Algo similar ocurre con las tierras confiscadas y entregadas a campesinos privados, cooperativas o en usufructo gratuito. ¿Qué guajiro aceptaría, sin protestar, que le quiten las tierras o lo obliguen a pagar un alquiler por ellas? ¿Quién se conformaría?”

    Bueno, en primer lugar creo que Fernando confunde a los Batistianos con los ricos cubanos. No solo la gran mayoría de los cubanos de a pie apoyaron la Reforma Urbana y la Reforma Agraria sino también gran parte de la burguesía cubana. Era algo razonable y que el país necesitaba. Cuando la ley de reforma agraria se le pidió a los industrialista cubanos que la apoyaran. Lo hicieron. Como le dije a Isidro una vez, el Estadio de la Tropical estaba llenos de tractores donados por empresasarios cubanos.
    A no ser que estuviera hablando del ex-presidente de Cuba, Prio Socarras, que si tenia una casa en Miami Beach y que estuvo viajando por toda América Latina hasta 1961 apoyando la revolución Cubana, no se de quien me esta hablando. Nadie que estaba en el exilio en aquellos años, estaba ni contra la Reforma Agraria, ni contra la Reforma Urbana. Ese no era el problema. En lo que no se estaba de acuerdo era en convertir al país en un país comunista. El mismo “Gobierno Cubano en el Exilio” previo a Playa Giron, estaba compuesto por personas como Miro Cardona, que fue Primer Ministro de Cuba en 1959, puesto ( y después quitado también ) por el propio Fidel Castro y los principales opositores como Manolo Ray habían sido Ministro de Educación de la Revolución, ( también puesto por FC ). Ni siquiera en “Miami Beach”, en 1961 nadie estaba a favor de quitarles ninguna casa a nadie, ni quitarles ninguna tierras a los campesinos. En “Miami Beach” de lo que se hablaba era de continuar las leyes sociales que se habían establecido y de elecciones libres y democráticas.

  • el 28 junio, 2015 a las 12:43 am
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    En Europa del Este el caso era mas sencillo la mayoria de las grandes mansiones, castillos la tenian ocupada los rusos para sus “organizaiones” en el caso de Estonia lo primero que hicieron fue deshacerse de todos los rusos a muchos les pagaron para que se regresaran a rusia, en cuanto a sus nacionales que reclamaban, les dieron plazos de un año para presentar sus documentos en el caso de viviendas tipo edificios de apartementos ocupados en ese momento les deiron una compensacion y listo. La cosa en Cuba es otra, es el miedo que ha metido siempre el gobierno de…”si vuelven los de miami te botan del solar…..”

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