La prensa y las lecciones de la historia

periodicos

Fernando Ravsberg*

HAVANA TIMES — Mantener todos los medios de prensa concentrados en sus manos y disfrutar del poder para decidir quién los dirige y qué se publica puede ser el sueño de muchos políticos del mundo. Sin embargo, semejante control no está exento de graves riesgos.

Cuando todos los medios de comunicación son dirigidos por un reducido grupo de miembros del partido gobernante, ellos concentran una capacidad de influencia enorme, tanto que llegado el caso pueden utilizarla incluso para presionar al resto del partido y al gobierno.

La experiencia soviética demuestra las consecuencias de ese control, cuando Alexander Yakovlev, jefe del Departamento de Agitación y Propaganda (AGITPROP), se convierte en uno de los principales artífices del proceso que llevó a la desaparición de la URSS.

Alexander Yakovlev utilizó su poder sobre la prensa soviética para aislar a un sector del Partido Comunista.
Alexander Yakovlev utilizó su poder sobre la prensa soviética para aislar a un sector del Partido Comunista.

Este “ideólogo” fue durante años el segundo al mando del departamento. Era una figura de poca monta hasta que Mijail Gorbachov lo ascendió a jefe máximo del AGITPROP, poniendo así todos los medios de comunicación de la URSS en sus manos.

Desde su puesto cambió a muchos directores y jefes de redacción, colocando en su lugar personas políticamente afines. Orientó a los periodistas a criticar a ciertos sectores dentro Partido Comunista para debilitar las posiciones de quienes se oponían a la Perestroika.

Casi de un día para otro, los mismos medios de difusión que alababan cada cosa que ocurría en la URSS pasaron a criticarlo casi todo, influyendo de forma determinante en la opinión pública y preparando el camino para la implosión del sistema.

Paradójicamente, algunos de los dirigentes comunistas que sufrieron en carne propia las campañas de ataques coordinados de la prensa habían sido férreos defensores del control de los medios de comunicación por parte del Partido.

En 1975 Cuba copia el modelo soviético de control de los medios creando el Departamento de Orientación Revolucionaria, que luego se transformaría en el Departamento Ideológico, según Jorge Gómez Barata, antiguo miembro de esa organización.

Igual que en la desaparecida URSS, todos los diarios, radios y canales de TV repiten las mismas noticias. Y lo hacen con tan poca sutileza que, en ocasiones, los 3 principales periódicos -Granma, Juventud Rebelde y Trabajadores- han llegado a aparecer con la misma portada.

Lo realmente curioso es que los periódicos, sobre los que se ejerce tanto control, pertenecen a organizaciones alineadas con la Revolución, nada menos que al Partido Comunista, al Poder Popular, a la Unión de Jóvenes Comunistas y a la Central de Trabajadores de Cuba.

La prensa soviética acostumbrada a recibir órdenes siguió acatándolas cuando cambiaron los líderes.
La prensa soviética acostumbrada a recibir órdenes siguió acatándolas cuando cambiaron los líderes.

Los que dirigen estas organizaciones, incluso los sindicatos, son todos cuadros comunistas que deberían ser capaces de orientar por sí mimos a los medios de difusión que tienen en sus manos, sin necesidad de un Gran Hermano que les diga que pueden publicar y que no.

Devolver el poder sobre sus periódicos a las organizaciones a las que pertenecen, dejándolas elegir sus directores y la línea editorial, sería un primer paso para convertirlos en medios públicos, es decir en una prensa que sea de todos los cubanos.

Pero además sería un importante avance para que estos medios proyecten su perfil a través de una línea editorial propia, priorizando los temas que interesan a sus lectores, sean los de la juventud, los sindicatos, la provincia o la cultura.

Descentralizar el control de los medios de comunicación es clave para impedir que ningún grupo de poder se apropie de todos ellos de una sola vez y con esa fuerza moldee la opinión pública, tal y como ocurrió en la Unión Soviética.

Lo cuestionable del AGITPROP no fue el camino propuesto sino la utilización centralizada de los medios de prensa para manipular a la ciudadanía. Actuaron exactamente igual que durante las décadas anteriores pero en sentido contrario, en dirección hacia donde ahora soplaba el viento.

A las similitudes con el modelo soviético, hay que sumarle que en Cuba ya existe un abismo entre el proceso de reformas del gobierno y los contenidos de la prensa. Y que la resistencia al cambio no está en los periodistas sino en quienes los coaccionan.

Hay quienes creen que los pueblos que no toman lecciones de la historia están condenados a repetir los errores, los propios y los ajenos.
—–
(*) Visita la página de Fernando Ravsberg.

 


14 thoughts on “La prensa y las lecciones de la historia

  • el 6 diciembre, 2014 a las 6:31 am
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    ?Y algunos, comenzando por Ravsbverg, todavía se creen que la prensa en los demás países fuera de Cuba es ïndependiente”? ?En manos de quienes está esa prensa? ?No es de quienes gobiernan al gobierno? ?y las agencias noticiosas?

  • el 15 noviembre, 2014 a las 7:26 pm
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    La prensa cubana? pura ciencia ficción, practicamente nadie se cree lo que dice, papel para el cesto de la basura y para el baño. El extranjero que se lea un periódico cubano pensará que llegó al paraiso, donde todo lo de “afuera” es malo y lo que ocurre dentro es bueno, o casi bueno con algunos problemitas que ya el gobierno está en camino de resolver (desde hace no sé cuantos años). Saludos.

  • el 15 noviembre, 2014 a las 1:23 am
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    Hegel decia que la unica leccion que se saca de la Historia, es que los seres humanos no aprenden de las lecciones de la Historia. Por su forma de ser, no creo que le importaria que algun dia le demostrasen lo contrario. Ojala los Cubanos seamos los primeros en probarle a Hegel que estaba equivocado.

  • el 14 noviembre, 2014 a las 2:20 pm
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    Ni lo primero ni lo segundo, increíblemente sinvergüenza en mi opinión. Según Fernando el peligro de esta prensa es que alguien la tome en poder y la use en su propia contra (la de quien?). Es decir que si no fuera por ese “peligro” no importara tener prensa libre (que tampoco es lo que el esta proponiendo). Como si la UJC, CTC, etc, etc no respondieran a su vez a los mismos dueños de la finca Castrista que es Cuba.

  • el 14 noviembre, 2014 a las 9:31 am
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    Con los años que llevas viviendo en Cuba, o eres increíblemente ingenuo o increíblemente tonto…

  • el 13 noviembre, 2014 a las 9:31 pm
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    Fernando, creo que debes rectificar el error de que en el 1975 Cuba “copio el modelo sovietico de control de los medios”, nosotros salimos en el 1971 y ya todos periódicos, la radio y los canales de televisión decían lo mismo, y sin sutileza alguna, es mas que desde que tengo uso de razón se que desde el triunfo de la revolución todos los medios de difusión han sido controlados por el estado. Si entendí bien lo que escribiste quiere decir que Cuba tuvo 16años de prensa libre? (59-75), I don’t think so.

  • el 13 noviembre, 2014 a las 5:06 pm
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    Solo un periodista de Granma en Santiago de Cuba se atrevió a publicar un reportaje de investigación sobre los problemas en las obras del acueducto, que eran dirigidas por los militares. Termino acusado de agente de la CIA y 15 años preso. Un linchamiento publico ejemplarizante para los periodistas.

    Fernando se te olvida que CTC, UJC y todas las instituciones en Cuba se subordinan al PCC y sus periodicos son medios de propaganda para lavar cerebros en masivamente.

  • el 13 noviembre, 2014 a las 1:33 pm
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    Entonces, la frase con que comienza el artículo:
    “Mantener todos los medios de prensa concentrados en sus manos y disfrutar del poder para decidir quién los dirige y qué se publica puede ser el sueño de muchos políticos del mundo.”
    es la gran mentira… ningún político serio tiene ese “sueño”.
    Qué clase de periodista este Ravsberg!!!

  • el 13 noviembre, 2014 a las 12:41 pm
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    Ravsberg no está aquí rompiendo una lanza por el derecho a la información, y un periodismo libre e independiente en Cuba; está advirtiendo al gorilato castrista que el control absoluto de los medios pudiera -como alega sucedió en la USSR (no sucedió así, ni Yakolev influyó tanto, por favor léanse Lenin’s Tomb), usarse en contra del régimen por los reformistas.
    O sea, Fernandito trata de apuntalar con sus consejos el ancien regimen para que todo siga igual.

  • el 13 noviembre, 2014 a las 11:12 am
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    Mi estimado Circles:
    Creo que el artículo que debió ser publicado es el comentario de Jagger y no el de Ravsberg. Este último patina en la superficialidad.

  • el 13 noviembre, 2014 a las 10:50 am
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    Lamentablemente, Sr. Ravsberg, sobre el aspecto que usted analiza en su art’iculo, “llueve sobre mojado”…

    Desde la campaña para el IV Congreso del PCC, la militancia viene pidiendo a voces que cambie la actitud de la prensa, que deje de ser triunfalista, que deje de ocultar las insuficiencias que a diario sufre y comenta la población y la prensa “no se ha enterado”. En julio del 2007, cuando el General Presidente, convocó a las organizaciones del Partido, los sindicatos, los CDR, a toda la población a asambleas para exponer “todo lo que debe ser cambiado” y luego procesado por el CCPCC, hasta el VI congreso y la I Conferencia Nacional del PCC, este tema siguió siendo uno de los más álgidos, porque es una asignatura pendiente desde hace muchos años.
    Resultado: la callada por respuesta, todo sigue igual.
    Los más altos niveles han denunciado el inutil y perjudicial “secretismo” y sin embargo, los medios de prensa y los periodistas todavía se autocensuran (por qué será?) y todo sigue igual.
    Será que hay quien se considera que en lugar de servir al pueblo, debe ser el pueblo quien le sirva a él?
    No es raro que la copia del sovietismo estalinista perdure en nuestro país y en nuestras organizaciones, empezando por el centralismo burocrático, que le dice a la prensa qué debe decir y qué no, a diferencia de los elegidos a quienes les llegan o llegaban (no sé si continúan publicandolos) los boletines de Síntesis Cablegráficas, en los cuales, en dependencia del nivel del destinatario, estaban dosificadas las noticias que debía conocer…
    Por eso -además de los problemas de infraestructura justificantes- es que Internet para todos en Cuba es un peligro, tal como lo es en Corea del Norte, o en la Afganistan de los Talibanes, porque con Internet, se acaba el monopolio de la información a la población y permite la defensa contra la manipulación mediática.
    Recuerde: No hay mal que dure 100 años, ni cuerpo que lo resista y la caida del “socialismo estalinista”, del cual nadie quiere volver a saber, es un ejemplo elocuente de lo que puede ser el futuro.

  • el 13 noviembre, 2014 a las 10:15 am
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    La verdad es que normalmente disfruto leyendo sus articulos porque los encuentro los mas imparcial posible. Sin embargo, este articulo no me ha gustado, usted tiene el derecho de escribir lo que quiera, pero desde mi perspectiva decir sobre la prensa cubana, o mejor, de la forma en que se maneja, hay un mar para decir, y decir que deberian dejar a estas instituciones decidir que escojan su propia linea editorial me parece un poco ingenuo, cosa que no lo considero a usted. Es ser un idealista consumado esperar que estas instituciones o afiliaciones politicas, las cuales monopolizan la politica del pais y no solamente esto, sino que aplasta con mano de hierro a todo el que se oponga, va a dejar la prensa libre. Pedir porque estas intituciones decidan su linea editorial, es ademas de contraproducente es un poco ofensivo. Si se pidiera la libertad de prensa, ya seria otra cosa. Cuando en la Alemania “Democratica” o en la Rusia Comunista (que la de ahora se comporta igua, solo hay que ver los metodos que existen para controlarlos) la prensa fue libre de publicar lo que pensaba y el sentir verdadero de la gente.
    Este articulo de usted, ademas viniendo de usted que es un periodista. Bueno, se lo dejo de tarea. El gobierno no da un apice porque un apice puede acabarlos, asi de floja es su fachada.

  • el 13 noviembre, 2014 a las 8:47 am
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    ¡Ay! Señor Ravsnerg.
    Diga el nombre del mono.

    ¡El nombre del Mono!

    Y déjese de seguir jugando a estar a buenas con Dios y con el Diablo porque al final ni al uno ni al otro le va a importar su destino.

    Y deje de seguir haciendo analogías con la difunta y sepulta URSS.

    Ponga los ejemplos concretos, con pelos y señales, de la Cuba actual.

  • el 13 noviembre, 2014 a las 8:22 am
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    “Descentralizar el control de los medios de comunicación es clave para impedir que ningún grupo de poder se apropie de todos ellos de una sola vez y con esa fuerza moldee la opinión pública”. Impedir?, no, si ya eso comenzo desde la nacionalizacion de los medios de comunicacion. Leer uno de los periodicos es suficiente para saber que escriben en los demas. Todos son iguales y todos defienden, justificar y encubren a los responsables de tanto desastre.

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