¿Es el estado o el pueblo cubano que paga la salud y la educación?

Por Fernando Ravsberg

HAVANA TIMES — La salud y la educación la pagan los trabajadores cubanos. Desde los años 60 la plusvalía que se obtiene de su labor va a las arcas del Estado, el cual es el principal propietario de medios de producción en el país y único distribuidor de esas riquezas.

El pacto social inicial de la revolución le restó importancia al salario, la mayor parte de lo distribuido llegaba por igual a todos los ciudadanos. Con independencia de cuanto ganaran, recibían salud y educación gratuita, además de alimentos, ropa y transporte fuertemente subvencionados.

Se instituyeron topes salariales, convirtiéndose en el país de América con menor diferencia de ingresos entre pobres y ricos. Incluso los privilegiados no recibían sus beneficios a través del salario sino de premios (automóviles) o de accesos (turismo, viajes o tiendas especiales).

Aun teniendo en cuenta la existencia de estos privilegios Cuba seguía estando a un nivel de igualdad ciudadana muy superior al de Latinoamérica. No existía la extrema pobreza mexicana y ninguna persona en la isla tenía una fortuna como la de Carlos Slim.

Además de la salud, la educación abierta a todos los niños y jóvenes se llevan uno de los mayores por cientos del presupuesto nacional.  Foto: Raquel Pérez Díaz

No hay salud y educación gratuita en ninguna parte del mundo. Lo que existe son diferentes formas de conseguir esos dos servicios, una es la del “sálvese quien pueda”, la otra es la de hacer un fondo común entre todos los ciudadanos para dar cobertura universal.

La Revolución Cubana optó por la segunda, dar acceso a todos los ciudadanos sin importar su nivel de ingreso ni su aporte al Estado. Los recursos no salieron del bolsillo de Fidel Castro pero fue su gobierno el que priorizó los gastos en esos sectores.

Fue una decisión estratégica, igual que otros Estados de la región priorizaron las obras públicas o las telecomunicaciones. En todos los países la ciudadanía aporta al fisco pero son los políticos los que deciden qué hacer con esas contribuciones.

Normalmente cuando un país entra en crisis lo primero que se recorta es en los gastos sociales y son los presupuestos de la salud, la educación y la cultura los primeros en llevarse el tijeretazo para “equilibrar” las cuentas fiscales.

Llegué a Cuba en enero de 1990, junto con la mayor crisis económica de su historia revolucionaria. Me sorprendió que los “recortes de presupuesto” empezaran por las Fuerzas Armadas (FAR) sin que esto provocara ninguna reacción contraria de los militares.

Cuando comenzó la crisis económica el sector que sufrió los mayores recortes de presupuesto fueron las Fuerzas Armadas. Foto: Raquel Pérez Díaz

Las FAR redujeron radicalmente el número de efectivos, se dejó de importar armamento, trabajaron en los campos para comer, aprendieron a hacer negocios con el fin de autofinanciarse y se les exigió además una estrategia de defensa efectiva en esas condiciones.

Mientras esto ocurría a los militares, las escuelas de ballet mantenían abiertas sus puertas y 800 niños de todo el país acudían a clases. Entre ellos un mulato de una humilde barriada habanera, Carlos Acosta, quien más tarde bailaría en los principales escenarios del mundo.

En plena crisis mis hijos estudiaron la escuela primaria, hicieron la secundaria y terminaron el preuniversitario sin comprar libros ni pagar matrícula. Ni siquiera me cobraron el transporte, la comida y el hospedaje de los tres años que estuvieron becados.

Tal vez yo hubiera alcanzado a pagar esos costos pero seguramente no habría podido aquel albañil, cuya hija estudió en la misma aula que el mío, en la vocacional de ciencias exactas. Y yo prefiero que sea así, prefiero que todos los chicos tengan las mismas oportunidades.

Me crié en Uruguay, un país donde la educación y la salud eran gratuitas. Ya adulto viví una década en Suecia, una nación en la que los niños tienen aseguradas ambas cosas desde que nacen y el Estado ofrece becas para todos los estudiantes que las pidan.

Durante los años más duros de la crisis de los 90 se mantuvieron abiertas todas las escuelas, incluso la de ballet. Foto: Raquel Pérez Díaz

Seguramente esas experiencias han moldeado mis opiniones al respecto y por eso no puedo evitar sentir que el “sálvese quien pueda” nos sitúa más cerca del hombre de las cavernas que del ser humano que nos gusta creer que somos.

Con los cambios económicos Cuba está obligada a encaminarse hacia un nuevo pacto social donde el salario tenga una mayor importancia. Ojalá se pueda realizar sin perder ese “fondo común” con el cual se financia la salud, la educación, los deporte y la cultura.

Estos avances sociales pueden parecer algo “natural”, pero no lo son. Si desaparece la voluntad política de priorizarlos en el presupuesto o si la economía nacional es incapaz de financiarlos, pueden evaporarse y junto a ellos se perderá la igualdad de oportunidades.


21 thoughts on “¿Es el estado o el pueblo cubano que paga la salud y la educación?

  • el 4 abril, 2017 a las 10:57 am
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    pero quien escogio, cuando fue la eleccion, porque yo en ninguna boleta puse el nombre de nadie.

  • el 4 abril, 2017 a las 10:53 am
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    tomare este discurso para el primero de mayo.

  • el 3 abril, 2017 a las 5:43 pm
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    Pura retorica la de Jorge Alfonso. Tal parece que le pidio prestado un discurso a Bruno Rodriguez en la ONU.

    Esta frase es lo mas cinico que he leido y demuestra la desfachatez y el irrespeto de la tirania castrista y sus lacayos por la voluntad del pueblo cubano:

    “Si hemos escogido soberanamente, con la participación y respaldo del pueblo, la opción martiana del partido único, lo que nos corresponde es promover la mayor democracia en nuestra sociedad”.

    Quienes hemos escogido? Yo no recuerdo haber votado para que en Cuba existiera un solo partido y mucho menos la mentira que eso era lo que aspiraba Jose Marti en una Cuba independizada de España.

  • el 3 abril, 2017 a las 9:21 am
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    En economía, no existe la gratuidad en la producción ni en los servicios. Todo tiene un costo, y ese costo debe ser sufragado por alguien. En Cuba, la educación y los servicios médicos consumen recursos económicos que salen de la plusvalía del trabajo de las personas, que reciben salarios muy inferiores al valor de su fuerza de trabajo. Los trabajadores de la salud y la educación son también víctimas de la explotación estatal, pues sus exiguos sueldos se sufragan con lo que se les deja de pagar a los demás (y a ellos mismos). En resumen: ni la salud ni la educación son gratis en Cuba; la pagan todos los ciudadanos aunque no hagan uso de ellas. Decir otra cosa es mentir.

  • el 3 abril, 2017 a las 7:39 am
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    Jorger Alfonso:

    Y después de ese tabaco ¿Qué tenemos que hacer en este “medio reaccionario de comunicación digital” ?, ¿ Cantar “la internacional”; “de pie, américa latina”; o prenderle una vela al del seboruco?

    Sea serio.

  • el 2 abril, 2017 a las 4:08 pm
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    ¡Un título sin pies ni cabeza! lógicamente el que paga es siempre el pueblo…

  • el 2 abril, 2017 a las 7:53 am
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    Considero esta publicación lo mas objetivo y realista que en toda su corta vida a publicado este medio reaccionario de comunicación digital, lo extraño es que un cubano desconozca estas verdades, y peor aun que la cuestione, en ello estriba la diferencia entre socialismo y capitalismo, incluso en la aplicación de los manipulados derechos humanos, mientras los ignorantes se limitan a hablar de derechos humanos para una minoría que tiene los recurso para pagar los servicios básicos y ademas comprar hasta aviones, su enfoque redunda siempre en lo que se pregona en las sociedades de consumo y se parte de un principio individualista de valoración, mientras que en Cuba desde el primer año de revolución las nuevas leyes y la política gubernamental se centro en dar a toda la población, a lo colectivo, aquellos derechos que son vitales para una vida digna y cada vez mas prolongada, con disfrute de todo aquellos de lo que fue excluido en los gobiernos Capitalistas de la república mediatizada. Me refiero a los derechos a la salud, y puso todo en su empeño en reducir el ,mínimo hasta hacerlo comparable con los países mas desarrollado del mundo, la mortalidad infantil y la mortalidad materna, el acceso general a la salud hasta llegar al los dia de hoy cuando se realizar transplante y se salvan vidas a costos prohibitivos para la clase trabajadora de cualquier pais del mundo,incluyendo a Estados Unidos, la cultura, estudio y disfrute se puso al alcance de todos, igualmente ocurrió con la practica de os deportes, propiciando participación y lograr atletas de alto rendimiento capaces de alcanzar grandes triunfos para orgullo de toda la población, se continuo con construcción de viviendas y construcción de carreteras, se crearon leyes donde se beneficiaron a los que vivían en casa arrendadas cuyo pago mensual paso a ser el pago a los casa tenientes. Todo lo demás seria hace la historia de la revolución, entonces llego el periodo especial cuando se auto derrumbo la URSS, y nuestra economía quedo a la deriva, entremos en el periodo especial y es mucho lo que tuvo y aun tiene que padecer o carecer el pueblo, pero siempre lo mas importante como Educación, Salud, Cultura, Deporte, trabajo y garantía de una alimentación muy limitada pero que siempre evito que esto fura motivo de que ocurriera que alguien muriera se hambre, cosa que aunque nos parezca extraño ocurre en el capitalismo aun cuando todos los mercados están llenos de alimentos.
    Esto no quiere decir que hay mucho en nuestra sociedad que hay que criticar, que todo puede englobarse en la verdadera participación del pueblo en las principales decisiones que los servidores publico toman en nombre del pueblo, y que parte de cada partida de los ingresos del estado que se destinan al presupuesto, donde todos tenemos que acordar cuando debe ser lo que se destina al consumo y a dar la mayor cantidad de felicidad a la población y cuanto se debe dedicar a la inversión y al desarrollo.
    Raul dijo en la primera conferencia del PCC:
    “Si hemos escogido soberanamente, con la participación y respaldo del pueblo, la opción martiana del partido único, lo que nos corresponde es promover la mayor democracia en nuestra sociedad”.
    Bueno estamos esperando que que cumpla, no se quien le impide a hacer las cosas bien y dramáticamente, por que la ley electoral Cubana esta escrita para que la acepten y no la cuestionen solamente los tontos, el peor simulacro que se pudo elaborar para crear una mala imagen de participación popular y del derecho a elegir que existe, por lo menos en América, otra cosa peor en el mundo todos consideramos que es una dictadura, mientras en Cuba hay un Presidente, o mandatario pero manda y lo predice todo y a todos los poderes.

  • el 1 abril, 2017 a las 10:42 pm
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    “quien paga”*

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