El caso Villar y la difícil labor de informar desde Cuba

Fernando Ravsberg

HAVANA TIMES, 26 ene — La muerte del preso Wilman Villar nos pone a los periodistas ante una disyuntiva que no es nueva aunque si más dramática, la de averiguar dónde está la verdad en medio de una telaraña de comunicados políticos de una y otra parte.

Corresponsales extranjeros esperando el anuncio de la excarcelación de presos políticos. (Foto: Raquel Pérez).

La oposición nos informa que se trata de un disidente muerto en medio de una huelga de hambre, mientras el gobierno niega el ayuno, nos dice que era un preso común, condenado por golpear con extrema violencia a su esposa.

Muchos se han atrincherado ya en torno a estas dos tesis y descubrir dónde está la verdad o cuánto hay de verdad en cada versión es una tarea difícil.

Cuando la política lo tiñe todo, los hechos pasan a un segundo plano.

Un funcionario del gobierno me llamó para saber mi opinión sobre el comunicado cubano. Le respondí con la mayor sinceridad que la versión oficial me pareció confusa y tardía, pero que al fin y al cabo no es la primera vez.

Le pregunté cuántos prisioneros políticos hubo en Cuba durante los últimos 50 años y me dijo que ninguno porque su gobierno no los reconoce como tales. Por lo tanto cuando dicen que Villar no tenía este estatus no están diciendo nada.

En el editorial del Granma, por ejemplo, se acusa a otros países de violar los Derechos Humanos y mencionan a EE.UU., Chile o España. Es posible que sea verdad pero esas denuncias contra terceros no aclaran nada sobre el preso muerto en Cuba.

En este caso la mejor defensa no es un buen ataque sino una buena investigación, seria, profunda y con pruebas que avalen cada dato que se aporta, como por ejemplo imágenes de la esposa golpeada, partes médicos, el veredicto judicial, etc., etc., etc.

Tiempo les sobró para investigar, no fue una sorpresa. Mucho antes de que muriera Villar ya se hablaba de la huelga de hambre y se decía que era un disidente. Sin embargo, otra vez sus adversarios informaron antes que los medios oficiales.

La muerte de Villar ocurrió mientras estaba bajo de las autoridades y ella le corresponde dar una explicación. Foto: Raquel Pérez

Dice un chiste cubano que si Napoleón hubiera tenido una prensa como la cubana no le habría importado perder la guerra porque ningún francés se habría enterado. Puede que sea cierto pero es algo mucho más difícil de lograr en la era de Internet.

Tampoco se trata de casarnos con la versión opositora porque también está muy politizada. No hace mucho nos informaron sobre el asesinato de otro disidente en la provincia de Santa Clara que posteriormente fue desmentido por la familia y los médicos.

Esta vez los disidentes descalifican de antemano a la madre y la hermana de Wilman Villar advirtiendo que no se les puede creer porque son revolucionarias y, supuestamente, eso las lleva a justificar la muerte del hijo y del hermano.

Según la disidencia, el testimonio de los médicos tampoco es válido dado que hacen lo que el gobierno les dice. Mediante semejante lógica a los periodistas solo nos queda creer en la versión opositora, con la misma fe que nos pide su contraparte.

Hay que reconocer que los disidentes siempre están dispuestos a dar información y que lo hacen más velozmente que el gobierno. Las autoridades no otorgan entrevistas sobre estos temas ni siquiera cuando les conviene como con los indultos de presos.

Pero en este caso se trata de la muerte de un cubano -más allá de cual fuese su ideología y sus delitos- que estaba bajo custodia de las autoridades y a ellas les corresponde explicar a la familia y a la ciudadanía que fue lo que ocurrió.

Los datos oficiales publicados hasta ahora -la causa de la muerte, que no era disidente, que golpeaba a la esposa y que no estaba en huelga de hambre- son meros enunciados que no se acompañan de pruebas que los sustenten.

Y al final todos culpan al mensajero, un periódico de Miami cuestiona “la apatía de más de un corresponsal extranjero” por la muerte de Villar y Granma se indigna porque a “Cuba se le niega el más mínimo espacio en los medios de comunicación internacionales”.

Pero la misión de un corresponsal extranjero no es tomar partido en su batalla política sino informar sobre lo que en ella acontece, esquivando manipulaciones para tratar de alcanzar la objetividad e imparcialidad que exige nuestra profesión.
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Publicado con la autorización de BBC Mundo.



10 thoughts on “El caso Villar y la difícil labor de informar desde Cuba

  • Muy bien Fernando, sobrio tu texto. Más claro ni el agua

  • Mas claro ni el agua.. desde mi punto de vista muy aguda tu caracterizacion…. has descrito la realidad sin necesidad de hacer un libro sobre el tema.. excelente..

  • Seamos serios, ninguna organización disidente informó en el extranjero, no hablo de los medios cubanos, de que es señor había sido detenido por motivos políticos ni de esa supuesta huelga de hambre hasta el día que murió.
    Sería de grandes ingenuos pensar que casualmente ese día recordaron que tenían un “compañero combatiente por los derechos humanos” casi muriéndose dede hacía casi dos meses y ni siquiera acudieron a los corresponsales y a las numerosas webs disidentes para denunciarlo internacionalmente hasta que el pobre murió y empezó a ser utilizado como títere de todos los farsantes del mundo
    ¡Qué casualidad! Y ¿dónde hoy en Cuba encuentra a un familiar capaz de mentir en casos semejantes “porque son revolucionarios”?. Al contrario a veces mienten por que les pagan y eso es arena de otro costal.
    Dígame en que medios “Mucho antes de que muriera Villar ya se hablaba de la huelga de hambre y se decía que era un disidente”, puede que esté yo desinformada.

  • En este caso, al menos hay una verdad tan grande como una palma, un joven cubano ha muerto. Más allá de interesarnos porque estaba preso, el interés debía ir a las condiciones que propiciaron su muerte a menos de 60 días de caer en una prisión cubana. Las pésimas condiciones higiénicas de las mismas, la mala alimentación, los supuestos maltratos a que son sometidos los convictos y por supuesto las deficiencias en la atención médica que reciben los reos.
    Sara es una pena que sólo tengas acceso al Granma, es decir a la información que el Partido que tiene al país “al borde del abismo” (cito al Presidente Raúl Castro) quiere que le llegue al pueblo. Al menos una semana antes de la muerte de Villar, los que podemos mirar un poco más allá de las estrechas páginas de la prensa oficial, sabíamos que había un preso cubano en estado crítico a causa de una huelga de hambre. Sin dudas estas desinformada. En estos momentos hay otros compatriotas en huelga de hambre.

  • Creo que las declaraciones contundentes de la viuda de WIlman Villar recién publicadas en Generación Y sirven para aclarar de una vez las cosas.

    ¿Quién está mintiendo?

    http://www.desdecuba.com/generaciony/?p=5955

  • Pero la acotada libertad profesional que tienen los periodistas corresponsales de medios extranjeros en Cuba se pacta desde un principio, entonces cuál es el cantar? porqué pretender que haya uno solo de todos estos publicadores de notas que diga lo que realmente está sucediendo y su dicho vaya precedido de la investigación necesaria? La cosa no funciona así en el mundo real, supongo que el más ingenuo de los periodistas conoce que en la mayoría de los casos la nota se tiñe del color que “los superiores” dictan, y me refiero lo mismo al editor, al director, al presidente del diario y este a su vez sabrá cómo tirar línea de acuerdo a sus pactos, transas y necesidades con funcionarios públicos, políticos y empresarios. Vamos nombrando las cosas por su nombre, periodismo de verdad en estos momentos en Cuba no lo hay, cómo ejercerlo y para qué? y desde fuera lo que se dice o publica no es sino una rebaba de lo famélico que el oficialismo y opositores publican.

  • Hola Fernando, muy bueno tu post, como siempre. A mí, en particular, me pasa lo siguiente: Si me limito al comunicado oficial y tomo por cierto todo lo que aparece en él, de todos modos me queda una pregunta, que creo la más importante, no importa si el muchacho era disidente o un preso común, o si estaba o no en huelga de hambre, o si fue violento con su esposa o no, o si hay casos similares en el extranjero o no, si hay pruebas de todo lo anterior o no; eso no cambia la pregunta fundamental. ¿Por qué murió un joven de 31 años mientras estaba bajo custodia de las autoridades? ¿Es la causa de muerte descrita en el comunicado algo “natural” a su edad, que podía haberle ocurrido a cualquiera en su casa? Sldos y gracias por tus “Cartas…”

  • Pues si, Sara, está Ud. desinformada, pero si vive en Cuba, eso es lo normal. No es cierto que no se haya advertido antes de que Wilman Villar estaba en huelga de hambre. Se dijo en los medios relacionados con asuntos cubanos desde que comenzó la huelga y también cuando su estado comenzó a empeorar. De hecho se advirtió que si algo le sucedía sería responsabilidad del gobierno cubano. Quiero responder también a algo que Ud. no sé si dice porque es lo que cree o porque es más fácil repetir y así no tiene que pensar. Cuando dice que “a veces mienten porque les pagan”, yo le pregunto: siguiendo ese “análisis”, no sería más lógico que la que mintiera fuera la prensa cubana ya que está toda bajo la absoluta maquinaria del Estado y de éste depende ya no sólo el salario, sino el destino profesional y vital de todos y cada uno de sus periodistas? Cómo podrían tan sólo dudar de la versión “oficial” sin ser castigados, difamados y apartados por el resto de sus vidas? No conoce Ud. casos de que sólo por estar de acuerdo con la ‘glásnot’ y la ‘pérestroika’ en la extinguida URSS, fueron expulsados del PCC y hasta de sus centros de trabajo? Porque yo sí conozco varios. Acaso no sabe que la mayoría de los simples opositores pacíficos que tiene Cuba no tiene derecho a trabajar en una entidad estatal y mucho menos en un medio de prensa oficial y reconocido?

    Ah! Y además, déjeme decirle, el Sr. Ravsberg no tiene por qué enumerarle a Ud. los medios en los que salió ninguna noticia. Que Ud. esté desinformada es responsabilidad, primeramente suya, pero en última instancia es de su admirado gobierno que no le permite acceder a otros medios que no sean los que él determine. Sin embargo, por ejemplo, Fidel Castro, ya sin cargos oficiales, puede reconocer su acceso ilimitado a internet y a todos los medios y exponer en sus “reflexiones” sólo lo que a él le parece que el pueblo cubano debe conocer. Y así ha sido durante 54 años. A Ud. no le parece que eso es muestra de un desprecio absoluto a su capacidad – a la suya, Sara- de interpretación y discernimiento?
    De todas maneras insisto -porque el nivel de obcecación de algunos ha llegado a tanto- que el asunto fundamental en este caso y en todos los similares a éste, más allá de cualquier otra razón, es de sensibilidad humana. HA MUERTO UN SER HUMANO que estaba bajo la responsabilidad del gobierno cubano, bajo la custodia de sus agentes policiales, por tanto, son ellos los responsables de hacer una investigación seria y una depuración de responsabilidades. Las personas presas el único derecho que tienen limitado es la libertad de movimiento. El resto de sus derechos el gobierno y sus fuerzas policiales y de seguridad están en la OBLIGACION LEGAL de garantizarlos. Da igual si el preso es común o político, si es un asesino o simplemente un protestón. Podría haber sido un hijo o un hermano suyo, Sara. Es tan difícil de entender?

  • “En este caso la mejor defensa no es un buen ataque sino una buena investigación, seria, profunda y con pruebas que avalen cada dato que se aporta, como por ejemplo imágenes de la esposa golpeada, partes médicos, el veredicto judicial, etc., etc., etc.”.

    Pues es sorprendente que no hayan visto el parte médico de lesiones del “disidente” a su esposa.

    Por otra parte creo que, ante el derecho de un preso a realizar una huelga de hambre, incluso hasta la muerte, (dando por supuesto que se encuentre en condiciones mentales para tomar esa dura decisión) y la obligación del Estado pata preservar la salud de quienes se encuentran bajo su custodia, debe prevalecer la voluntad del preso. Aquí en España. para evitar escándalos políticos, a los huelguistas de índole política, siguiendo órdenes de los tribunales de justicia, se les alimenta a la fuerza encadenados a su cama.
    El derecho a la muerte, es, quizá, una de las pocas decisiones libres que puede tomar una persona. Y desde luego, no debe ser potestad del Estado. Por supuesto, la pena de muerte, debe ser relegada al basurero de la historia.

  • Perdona pero en ningún momento respondes a mi pregunta. Si tienes fuentes de información y eres minimamente responsable debes difundirlas y así muchos podríamos comprobar tus aseveraciones. Hablar por hablar no sirve. Ahora no tengo tiempo pero tranquilamente responderé al resto de tus argumetos tan desinformados y falaces a mi modo de ver. Conoces mucho cuba y nada el resto del mundo y la mayor parte de las veces no porque el gobierno cubano, que no sabes si es amado por mi o no, te impida salir, sino porque ningún país del llamado primer mundo da visados a los del llamado tercero, sólo el gobierno de eeuu a los cubanos con el riesgo de que pierdan la vida en lancha, por esa obcecación que tanto cubano con desconocimiento de lo que sucede en el mundo capitalista tiene en negarse a creer cualquier información que reciben por muchos medios, tanto oficiales cómo no. Así como ciertamente los medios de comunicación de cuba no informan sobre tanto de lo que aquí sucede, igual en el resto del universo no hay una prensa independiente todos están en manos de poderes mediáticos que estupidizan a la población y crean desinformados y rebaños que obedecen al poder.
    Por supuesto estoy contra la pena de muerte en cualquier lugar y por cualquier causa, así como defiendo también que el ser humano decida sobre su vida o muerte. Y si me duele la muerte de cualquier persona y lo que más me duele es que la utilicen unos u otros

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