Cuba y los profetas del miedo

Fernando Ravsberg*

Foto: Raquel Pérez Díaz
Foto: Raquel Pérez Díaz

HAVANA TIMES — Las relaciones de Cuba con EEUU entran en una nueva y más compleja etapa. Comenzó con la actual negociación de paz, que aún no logra ni siquiera ser un cese al fuego, La Habana sigue denunciando al “imperio” y Washington sancionando a quien comercie con la isla.

Y, a pesar de todo, avanzan hacia un enfrentamiento más civilizado. Se crea un escenario diferente, donde la mayor parte de los desencuentros se podrían dirimir en el campo de las ideas y de la política, en las mentes y en los corazones de los cubanos.

Algunos sienten temor porque están acostumbrados al combate de trincheras y carecen de las habilidades necesarias para el debate. Los extremistas de las dos partes están muy preocupados porque perciben que pueden perder el protagonismo.

Su resistencia es puro instinto de conservación, tras tantos años de monólogos son incapaces de comunicarse con alguien que les rebata lo que dicen. Tal vez hayan aprendido a mandar pero son incapaces de convencer a los cubanos de uno y otro lado del estrecho.

Unos se han especializado en acosar artistas que visitan Miami, amenazan a los emigrados más moderados, controlan los medios de prensa, se quedan con la mayor parte del dinero de los disidentes y ganan elecciones envueltos en la bandera cubana.

Cuando se normalicen las relaciones con EEUU, Cuba enfrentará importantes riesgos pero también grandes oportunidades.
Cuando se normalicen las relaciones con EEUU, Cuba enfrentará importantes riesgos pero también grandes oportunidades.  Foto: Raquel Pérez Díaz

Los otros se alimentan de la mentalidad de Plaza Sitiada, defienden la unanimidad y promueven un pensamiento único, consideran todo punto de vista diferente como traición. Para “no dar armas al enemigo” silencian a la prensa y asesinan el debate.

Algunos políticos cubanoamericanos y disidentes dentro de la isla consideran a Obama un traidor por los pasos de acercamiento hacia Cuba. Sienten que se les acaba el juego y conspiran para boicotear desde el Congreso el proceso de negociación.

En la isla también hay miedo, oficiosamente el sector más extremista advierte una y otra vez sobre los peligros que representa el nuevo escenario. Pero en vez de buscar la unidad nacional que tanto proclaman, trabajan para dividir a los cubanos.

Envían al ciberespacio a sus “escribidores”, quienes descalifican a unos por el pecado de ser católicos, a otros por haber emigrado y a los revolucionarios por “ingenuos”. Quieren sembrar el miedo, acusando al que piensa diferente de ser la Quinta Columna del Imperio.

La buena vecindad de un país pequeño con una gran potencia económica y cultural como EEUU nunca estará exenta de peligros pero el gobierno cubano ha aceptado el reto y parece convencido de la capacidad de Cuba para administrar los riesgos.

De todas formas tampoco tiene otra opción, los cubanos de a pie difícilmente aceptarían seguir metidos en las trincheras solo porque algunos extremistas sientan miedo de enfrentar a sus adversarios en el campo de las ideas.

Además las relaciones con EEUU implican también oportunidades. Superado el temor a represalias, muchos países e instituciones se abren ahora a negociar con Cuba. Estos espacios pueden traer el bienestar que se merecen los cubanos tras décadas de sacrificio.

Foto: Raquel Pérez Díaz
Foto: Raquel Pérez Díaz

Las nuevas generaciones no son tan receptivas a los discursos ideológicos, esperan resultados concretos en la sociedad y mejoras en sus vidas. Nacieron con acceso a la salud, la educación y la cultura, pero añoran también una existencia más próspera en lo individual.

Los extremistas temen a esa añoranza y creen que ellos son los únicos que pueden salvar a Cuba de la “candidez” de los cubanos. Se consideran la vanguardia de la vanguardia e intentan incluso expulsar del partido a quienes tienen un enfoque diferente.

Pero una nación es la síntesis del sentir de todos los ciudadanos y es imposible construirla imponiendo el criterio de una minoría “iluminada” sobre el resto. Lo intentaron, por ejemplo, con la santería y esta sobrevivió en los corazones-catacumbas de la gente.

Dejando en manos de los miembros más extremistas de la sociedad la definición de quien es un patriota y quien un traidor, la nación perderá muchos de sus hijos más valiosos, debilitando su potencial social, político y cultural, cuando más los necesita.
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(*) Visita la página de Fernando Ravsberg.


37 thoughts on “Cuba y los profetas del miedo

  • el 17 abril, 2015 a las 9:18 pm
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    Este es un testimonio del General Del Pino sobre los hechos de Granada:

    “…El problema Alfredo, es que a los responsables del desastre, tanto Fidel Castro como los que lo asesoraban cuando él estaba en funciones les es muy difícil revelarle al pueblo cubano muchas verdades. Como por ejemplo que antes de la invasión de Granada la motonave “Vietnam Heroico” estaba anclada en la bahía, tenía suficiente capacidad para evacuar al personal cubano y situarla en aguas internacionales a esperar a ver qué sucedía. Sin embargo Fidel Castro les ordena zarpar vacía no obstante haberle comunicado Estados Unidos que ellos no tenían nada contra los cubanos. Esta fue una decisión criminal con la intención de sacrificar centenares de hombres para sus propósitos políticos…”

    Aqui esta el testimonio de Del Pino en video sobre la famosa “batalla” de Granada a partir del minuto 4. Coincide con lo que cuenta Jorgealejandro y se aleja totalmente de lo que cuenta Isidro

    https://www.youtube.com/watch?v=WJgf_Xduvls

  • el 8 abril, 2015 a las 3:11 am
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    Ojo, que no te niego lo que te dijo el Oso, como comparto contigo la lógica de que los constructores y demás civiles no tenían por qué inmolarse ante fuerzas tan descomunales…lo que sí enfatizo es que los contadísimos militares cubanos, un grupo de civiles de la misma nacionalidad y unos mil 500 granadinos se la pusieron difícil a los marines…

  • el 8 abril, 2015 a las 1:47 am
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    Woody…Woody Woodpecker…right?

  • el 6 abril, 2015 a las 4:11 pm
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    Cuba por aquellas fechas era una provincia de ultramar de Espana, ni tenia un sentir nacional propiamente dicho, no veo ese diferendo por ninguna parte, puesto que EUA hablaba sobre un territorio de una potencia europea. Dudo que en esa epoca los “cubanos” vieran a los americanos como una amenaza. Esto de extrapolar el grado de conciencia actual a los hechos del pasado a hecho que no entendamos nada de historia, no solo de la nuestra , sino de ninguna. Eso se ve todos los dias en el cine y en discovery channel.

  • el 6 abril, 2015 a las 1:18 pm
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    Isidro:

    Con el testimonio de Gustavo, alias “el oso” (fíjate que ni del apellido me acuerdo porque siempre le dije así), gran amigo de mi padre, y jefe de brigada de los constructores de Granada, me basta y me sobra. No hubo nada, afortunadamente, se fueron para la embajada,que era lo que cualquiera que no fuera un idiota, hubiera hecho. Todo lo demás es blablabla porque boconearon e hicieron el papelazo del siglo por hablar tanta cascara. Bien empleado se lo tuvo la dictadura por pretender jugar a la guerrita y querer emplear a seres humanos como fichas. Repito que ningún cubano tenía que tirar allí ni una trompetilla. No era problema de ellos. Yme alegro en el alma de que no se dejaran usar como reses de matadero y pudieron volver sanos y salvos. El muerto que lo pongan los Castro y familia

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