Contrabando a la cubana

Fernando Ravsberg*

La mayor parte de los productos que se venden en las calles son de contrabando.

HAVANA TIMES — Cuando era un niño simpatizaba con dos tipos de delincuentes, los que se desbalijaban bancos sin violencia y los contrabandistas. Los veía como una especie de Robin Hood que robaban a los más ricos y poderosos, es decir a los banqueros y a los estados.

Sin embargo, fui creciendo y, aunque mantuve siempre ciertas simpatías, aprendí que quienes roban bancos no son financistas dedicados a la redistribución de las riquezas, ni los contrabandistas son empresarios al servicio del pequeño comercio informal.

Los recuerdos infantiles llegaron a mi mente producto del debate que hay en Cuba sobre la prohibición de la venta de mercancía de contrabando, es decir de productos que entraron al país con fines comerciales pero eludiendo los tramites de importación.

Sin embargo, la isla está repleta de ropa, zapatos, muebles y electrodomésticos traídos de esa forma. Es algo que existe en el resto mundo pero aquí nadie se esconde, lo venden en el portal de la casa o lo ofrecen en las páginas web de compraventa.

Los productos llegan por diferentes vías, desde el cubano residente o emigrado que aprovecha un viaje puntual para ganarse unos dólares hasta los tripulantes de Cubana de Aviación, que siempre regresan al país con maletas repletas de mercancías para vender.

Pero la mayor cantidad viene en los bultos de las “mulas”, personas que viven de traer paquetes a Cuba, y también mediante el contrabando de pacas, actividad para la que se necesita la ayuda de algunos miembros de la Aduana General de la República.

Conozco a quienes traen bimensualmente un contenedor de 20 pies cúbicos repleto de mercancías, donde vienen muebles, cocinas, refrigeradores, televisores, motos, lavadores, aires acondicionados o equipamiento para montar negocios por cuenta propia.

El grueso del contrabando entra por la aduana sin que nadie se lo impida.

He estado presente cuando lo entran al país y por ende conozco los mecanismos que utilizan para pasar las mercancías, resquicios legales útiles para esconder el delito entre los papeles de registro pero que no deberían poder engañar a los inspectores presentes.

No parece un problema legal aunque las leyes cubanas sean más tolerantes que las que existen en la frontera de clic México con EE.UU., por ejemplo.

El asunto es que algunos funcionarios venales se han aprovechado de eso para montar su negocio por cuenta propia.

En el caso de Cuba, el contrabando y la corrupción no es solo un problema económico, tiene también un componente de seguridad nacional, por el aeropuerto entraron los explosivos que detonaron en hoteles turísticos a finales de los años 90.

El combate al contrabando

El gobierno viene anunciando desde hace tiempo que las licencias que entregó no son para tiendas de venta de productos de contrabando sino para producir ropa en Cuba. Lo que nunca explicó es donde están los almacenes para comprar los insumos.

Promover una industria textil entre los trabajadores por cuenta propia y las cooperativas parece una buena idea pero, para que se hagan realidad, las ideas requieren recursos, la agricultura arados, el transporte combustible y las modistas telas, elásticos, adornos, hilo y botones.

El Estado debería beneficiar al sector que quiere promover con la importación de insumos a precios mayoristas, reducción de aranceles y beneficios impositivos para permitirles ser competitivos frente a lo que llega desde el exterior a precios irrisorios.

Solo una ínfima parte de la ropa se fabrica en Cuba, en talleres como el de Magdalena Villa.

El contrabando de ropa y zapatos ha crecido además porque en las tiendas del gobierno lo que se vende es feo, malo o caro, y a veces las tres cosas juntas. Se compra sin hacer estudios de mercado, adquiriendo baratijas a cambio de comisiones y aplicándoles voraces impuestos.

El Estado cubano, igual que cualquier otro Estado, tiene derecho a gravar los productos que se importan con fines comerciales pero también tiene la obligación de responsabilizarse de la efectividad de las instituciones encargadas de impedir el contrabando.

El cierre de las tiendas particulares sin taponear las grietas en las fronteras y sin potenciar una industria propia solo servirá para hacer clandestino el negocio. Ayer mismo vi en la panadería francesa como una señora con un gran bolso intentaba vender ropa a los dependientes.

Difícilmente las cosas se arreglarán persiguiendo a los revendedores, molestando incluso más a los viajeros en el aeropuerto o reduciendo lo que un médico puede traer después de una misión porque no son ellos los que entran el grueso del contrabando a Cuba.

Un economista cubano me decía que una estrategia de combate al contrabando para ser efectiva debería incluir la venta de ropa a precios acordes al ingreso, aunque sea reciclada, la promoción real de una industria propia y el saneamiento constante de las aduanas.
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(*) Publicado originalmente por BBC Mundo.



10 thoughts on “Contrabando a la cubana

  • Mejora el sr. Ravsberg.SE acerca a lo esencial de las carestias y casi denuncia el robo a la poblacion cubana que representa la venta de productos de baja calidad a precios excesivos y abusivos.El monopolio de importacion del gobierno cubano permite la existencia de un mercado cautivo.Abusan de los consumidores.Funcionarios se enriquesen a traves de comisiones y otras tropelias.El vivo al pollo y el pobre al hoyo.
    Lamentablemente no parece ser que esten dispuestos a cambiar de politica.
    Hoy nos enteramos que desde ninno el sr.Ravsberg tenia simpatia por los delincuentes.Esa simpatia,segun nos cuenta el sr.Ravsberg,se atempero con el paso del tiempo.Esas simpatias,ahora disminuidas,aun continuan.Creo que entiendo mejor la razon por la cual el sr.Ravsberg siente cierta simpatia con el gobierno
    cubano.

  • Estimada Mirta, quizás el mensaje entre lineas que Fernando nos quiere dar en sus primeros párrafos hablan sobre la misma élite cubana. Que en un principio actuaron como Robin Hood pero hoy son el total reverso. Hoy le quitan a los pobres para darles a los ricos. Y poco fue lo que le dieron a los pobres a cambio de lo que nos robaron a todos.
    Nuestra libertad. Quizás ya Fernando lo sabe.

    Ahora volviendo al tópico del articulo. La solución es permitir la importación legal y el mercadeo legal de cualquier mercancía. Es claro y evidente que el tal “bloqueo” de que habla el gobierno cubano tal parece que es mas un auto-bloqueo donde el gobierno no permite la entrada de productos a Cuba. Ahí están las mulas dispuestas a cargar con todo pero no ellos no las quieren. Como Pedro señalo en articulo anterior el problema radica en que la élite militar perdería el monopolio absoluto que tiene ante la competencia. En eso radica el problema. No todos son iguales, recuerden aquello de que unos son mas iguales que otros.

  • La única forma de acabar con el contrabando es permitiendo el comercio libre, legal y transparente de las cosas.

    La importación con fines comerciales no está permitida a los particulares. Los que la tienen permitida importan mierda y la venden a precio de oro. Entonces siempre habrá contrabando.

    Permitan a los mulos, legalmente, traer su contenedor con fines comerciales, sin tener que venir a Cuba. Permitan a cualquiera importar lo que crea conveniente sin tener que echar un viaje, como es en el mundo.

  • He visto a estos pequeños vendedores de ropa y quincalla en cada uno de los paises latinoamericano que visite y, aqui en USA,en los llamados pulgueros ,sin que las grandes tiendas protesten por la competencia,ellas tiene una diferente clientela.La diferencia es que en Cuba el 99 % de la poblacion tiene una capacidad adquisitiva parecida y el otro 1% no compra en Cuba o le llevan los encargos,esta es la causa por la que la prohibicion de la venta de ropa a los privados es quizas la medida mas impopular tomada por el regimen,porque estos venden mas barato, con mayor calidad y hasta con facilidades de pago..Esta competencia no la puede permitir el estado porque las tiendas son de GAESA,GAESA es de la FAR y la FAR es el estado..Pero no hay duda que con cada nuevo reportaje el periodista se acerca mas al ciudadano comun y a la ojetividad

  • Gusana, el problema es que ellos no quieren eso. En primer lugar por que pierden el monopolio. Y en segundo lugar por que se acaba el “bloqueo” es decir los cubanos se darán cuenta que los productos se pueden comprar pero solo si tienen una moneda fuerte con que comprarlos. Totalmente de acuerdo contigo.

  • Señor F.R., hay que tener cuidado con la ortografía. Lo correcto es desvalijaban, con v.
    En el DRAE pede verse: desvalijar. 1. tr. Quitar o robar el contenido de una maleta o valija. 2. tr. Robar todo o gran parte de lo que hay en una casa o en cualquier lugar cerrado. 3. tr. Despojar a alguien de su dinero o de sus bienes mediante robo, engaño, juego, etc..

  • SEñores, donde esta el contrabando?. La mayoria de los trapos que se venden en la calle ya han pagado con creces un impuesto de importacion en el aeropuerto.

  • Sr. Ravsberg:
    Hasta ahora ‘ese contrabando’ fue auspiciado por el mismo gobierno, por eso nadie se ha tenido que esconder para hacerlo, o es que alguien pueda pensar que han estado burlando a los pobrecitos del regimen?, este negocio lleva an`os operando bajo el permiso astuto de las autoridades, aprovechandose de todo el dinero que les ha entrado en cuestiones de pasaportes, extensiones, pasajes carisimos, mas los cientos de miles de dolares diarios que cogen en el aeropuerto por sobrepeso, ademas le han estado abasteciendo al pais con toda la ropa, comida y medicinas que alla no hay , lejos de hacerle dan`o al pais le han aliviado un poco las penurias por las que pasan y le han quitado un peso de arriba a la dictadura.

    Lo que pasa es que tienen un gobierno muy abusador y casa sola, nadie les puede hacer competencia, el monopolio es de ellos, y permiten y prohiben segun se les antoje a ellos, acaso no encarcelaban por poseer la moneda del enemigo, y cuando les convino la hicieron prevalecer ?, hicieron lo mismo con los cuentapropistas y cuando los vieron florecer, los acusaban de eriquecimiento ilicito, esta muy lejos de que las leyes cubanas sean tolerantes con sus ciudadanos.

  • De acuerdo con Atanasio. Probablemente NI SIQUIERA HAY CONTRABANDO como dice TRasVerG (TRastoca lo que hay que Verg). Probablemente las cantidades de artículos que entran en Cuba son tan pequeñas (aunque muchas veces, eso si) que sean consideradas NO COMERCIALES. Y son legales en cuanto pagan (o no, según lo establecido) los impuestos de la Aduana. Así que simplemente, lo reprimen sin una herramienta legal adecuada, es decir, represión ilegal. Muy a la cubana.

  • Fernando Ravsberg es un excelente periodista que trata de poner en evidencia los problemas de Cuba y a su manera hace sugerencias. No tenemos que estar de acuerdo con todo lo que escribe. Hay que tener en cuenta que es un extranjero de la prensa foránea que está sometido a las presiones y permisos del gobierno. No es un cubano opositor , no es un critico de la Izquierda Democrática y Socialista, es un periodista extranjero y al menos es mi opinión, el que más logra comunicar mejor los problemas de Cuba. Por demás coincido con algunos foristas, la solución es la liberación del comercio interno y externo, junto a un conjunto de otras reformas democráticas, políticas, fiscales, aduanales, etc que sería largo de explicar encaminadas a democratizar y socializar la vida política y económica y convertir al estado en un servido del pueblo, al revés de como esta ahora.

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