Un cubano de a pie 15 años mirando China (III)

Dmitri Prieto e Yusimí Rodríguez

Isidro Estrada

HAVANA TIMES — Esta es la tercera y última parte de nuestra entrevista con Isidro Estrada, un cubano que ha vivido durante 15 años en China. Después de hablarnos sobre la evolución del sistema en China expresa su esperanza para Cuba: “quiero para Cuba la parte positiva de los cambios en China: mayor prosperidad y desarrollo, más libertades y prerrogativas en general, para que el ciudadano vuelva a ser protagonista.”

Vea la primera y segunda parte de esta entrevista.

Yusimí: Sobre los 8 partidos existentes en China legalmente, ¿qué poder real tienen, qué posibilidades para competir con el PCCh, y por qué eso no se menciona en Cuba?

Isidro: En Cuba suele obviarse que China tiene una Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, actuando paralelamente al Parlamento. Ambos sesionan una vez cada año. La Conferencia asesora políticamente al gobierno y la dirigencia del PCCh sobre futuros rumbos del país. Teóricamente, según funcionarios partidistas, en esa Conferencia participan “viejos amigos o compañeros de batalla”.

Entre ellos hay remanentes de 8 partidos[1] partícipes en la Revolución. No son comunistas, pero el gobierno del PCCh los acepta; lo asesoran sobre problemas específicos afectando determinados sectores sociales. En teoría, el PCCh nunca decide nada sin ellos; por eso, dialogan periódicamente.

La posibilidad de que alguno de ellos llegue al poder por el momento no se plantea.

En China, prevalecen las elecciones indirectas. Al Presidente de la RPCh lo escoge un conciliábulo de altos dirigentes. No podemos determinar cómo influye la Conferencia Consultiva en ese marco decisorio, pero ciertamente sabemos que los partidos minoritarios cocinan entre ellos lo que después sugieren a la dirección china.

Dmitri: Para la gente de China, ¿hay percepción de diferencia cultural entre lo que es el “Occidente” euro-norte-americano y lo que es “Nuestra América” (latino-indo-afro-caribeña)?

Isidro: Buena parte del conocimiento sobre la América Latina en China llegó mediado por el filtro estadounidense, como sucedió en Japón de posguerra; tal particularidad sigue vigente de cierto modo incluso hoy.

En el Shanghai denominada en los ´30 “París del Oriente”, se bailaban rumbas de salón de Ernesto Lecuona, y el tango argentino, junto al entonces universal foxtrot.

Ese breve contacto con las expresiones culturales latinoamericanas se cortó con la invasión japonesa y sucesivas campañas revolucionarias tras 1949.

A partir de los 60 se empieza a cultivar la traducción al chino de obras literarias latinoamericanas, siempre que estas respondieran a lo que entonces se concebía como la “izquierda”. La Revolución Cultural iniciada por Mao en 1966 puso una larga pausa a estos intercambios. A partir de 1979, empero, han florecido los vínculos de todo tipo entre ambas partes.

Pero la impronta estadounidense en estos vínculos sigue siendo muy fuerte. Tanto que actualmente la Cancillería china mantiene un foro de análisis y discusión con EEUU, al cual denomina “Sub-diálogo Chino-Estadounidense sobre América Latina,” como capítulo del Diálogo entre EEUU y China sobre Seguridad y Economía. Como latinoamericano, no me hace muy feliz el evento, pues considero que el mismo contribuye a preservar la imagen de nuestra América como traspatio del Norte.

Dmitri: ¿Cómo se valora en general el proceso de reforma y apertura, y sus resultados?

Isidro: Simplemente China antes de la reforma y apertura (iniciadas en 1978), y ahora, son dos países distintos, en todos los órdenes de vida.

El primer y más trascendente resultado es la transformación de la mentalidad. Los esquemas del mundo de mis suegros, mi mujer y mi hijastro chinos, muestran el acelerado tránsito ocurrido en ciudadanos promedios durante 35 años. Los primeros viven encajonados, presumiendo como único aceptable lo que “orientan” autoridades supremas, sin cuestionamientos; la segunda está a medio camino entre esa aceptación, o resignación, y el anhelo de procurar algún resquicio de individualidad; el más joven se desentiende completamente de políticas e ideologías, gozando al máximo múltiples destellos hedonistas de la nueva sociedad consumista, y procurando trabajar cada vez más y mejor, al tiempo que intenta superarse, porque al final avizora la dulce recompensa del triunfo.

El arquitecto de la reforma, Deng Xiaoping, lo tenía claro cuando afirmó que cuando se abre la ventana de una habitación cerrada, junto al aire fresco entrarán molestos insectos.

Dmirti: ¿Podemos hablar de una expansión mundial china, quizás de una colonización? ¿Está Occidente listo para China? ¿Y nosotros? ¿Cuán prejuiciados estamos sobre China?

Isidro: La expansión mundial china es un hecho. ¿Quién imaginaría que los chinos comprarían la Volvo, empresa insignia del capitalismo sueco? Lo hicieron, con mucho pragmatismo, decidiendo mantener a los principales directivos europeos, para que la firma nunca pierda su sabor local, mientras Pekín decide.

¿Quién esperaría EEUU debiéndole a China unos 1,2 billones de dólares, “empleados” por el Pentágono en Irak y Afganistán?

Ahora, a diferencia de potencias tradicionales, China no llega a ningún lugar con la bayoneta en la diestra, corroborando su prédica de “despegue pacífico”. Le basta con colocar su chequera bien visible. Si Pekín cumple lo prometido, asistiríamos al primer parto incruento de una potencia mundial.

Pero -aunque empresarios chinos no se impongan por la fuerza- ciertas prácticas suyas en lugares como las minas africanas, no son precisamente dignas de alabanza.

Por ello, mecanismos como la CELAC, para el caso latinoamericano, constituirían vehículos ideales para negociar en bloque con Pekín, procurando mejores condiciones en negocios bilaterales.

Apenas en un año, China tuvo un papel sustancial evitando tres conflictos -potencialmente, miles de víctimas y millones de dólares en daños-: Norcorea, Siria e Irán. En los tres casos, EEUU – y no sólo-  anduvieron cerca de cuando menos alguna “operación quirúrgica” o ataque preventivo. Pero China llamó a contar a los norcoreanos y los puso en su lugar. Con Rusia, se opuso en la ONU a represalias bélicas contra Damasco, logrando de paso que El Assad aceptara deshacerse de su arsenal químico.

Gestionó hasta el cansancio con iraníes y occidentales, consiguiendo el reciente acuerdo para que Irán deje a la ONU inspeccionar su arsenal nuclear, renuncie a enriquecer su uranio al libre albedrío, relajándose en cambio las sanciones que hasta hoy pesaron sobre Teherán, y conjurando la posibilidad de guerra en la zona.

Yusimí: Como cubano que vive en China, ¿cómo ves el futuro de Cuba?

Isidro: Desde lo que conozco de China, quisiera recordarles que hace más de 60 años, comunistas y nacionalistas chinos (actual gobierno de Taiwán) se mataban entre sí por cientos de miles en campos de batalla, y que luego vivieron décadas de Guerra Fría.

Hoy, líderes de ambos partidos negocian en términos civilizados e incluso amistosos. Premisa clave para este gradual entendimiento entre otrora enemigos acérrimos ha sido no permitir que ningún poder extranjero mediatice su diálogo. Así le han dejado bien claro, primero a Japón, después a EEUU: el asunto es entre chinos.  Los cubanos, tomemos nota.

En términos sencillos, ingenuos incluso, quiero para Cuba la parte positiva de los cambios en China: mayor prosperidad y desarrollo, más libertades y prerrogativas en general, para que el ciudadano vuelva a ser protagonista.  Es el momento de ponernos nosotros mismos una inyección con alta dosis de pragmatismo. Es hora de ir soltando orejeras.


[1] Comité Revolucionario del Guomindang de China; Liga Democrática de China; Asociación de la Construcción Democrática de China; Asociación para la Promoción de la Democracia en China; Partido Democrático Campesino y Obrero de China; Zhigongdang de China; Sociedad Jiusan; Liga para la Democracia y la Autonomía de Taiwán


47 thoughts on “Un cubano de a pie 15 años mirando China (III)

  • el 14 marzo, 2014 a las 4:47 am
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    Callel8120:

    Disculpa la demora en responderte, pues pensaba que ya no había más comentarios.

    Lo de la contaminación acá es antológico. En lo personal, he tenido afectaciones pulmonares, por esa letal combinación que constituyen el muy frío invierno pequinés y la contaminación ambiental, que va de mal en peor.

    En consecuencia, además de recurrir a hospitales y medicamentos, uso máscaras protectoras al salir a la calle, y en casa tenemos un filtro que se supone que absorba muchas de las numerosas partículas nocivas que pululan en el medio ambiente.

    Por lo demás, sólo nos queda rezar, mientras preparamos condiciones para largarnos de Pekín a la primera oportunidad.

    Saludos

  • el 8 marzo, 2014 a las 4:56 pm
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    Y crees, que le faltó la razón a EEUU, al contrario , se quedaron corto, aun con esas “presiones” que tu dices, exportaron la revolución , por todo el hemisferio…entonces, claro que han tenido la razón para ser hostiles, de todos los modos posible, que para mi gusto, han tenido , con la dictadura habanera, mano blanda, muy blanda…más de lo mismo, más de lo mismo…

  • el 8 marzo, 2014 a las 11:30 am
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    Te doy mi perspectiva, si consideras que eso es “justificar” no puedo agregar mucho. De paso, ¿cómo justificas la guerra sucia que EEUU impuso a Cuba, obligando a tantos gobiernos a aislarla?

  • el 7 marzo, 2014 a las 7:41 pm
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    Sí te leí, …sólo que tu respuesta es, como la que hubiera dado el propio Castro I, en los setenta, por ende, no has respondido nada, del carácter injerencista y desestabilizador de Cuba, en esta región…sólo justificas, eso no es responder.

  • el 7 marzo, 2014 a las 5:35 pm
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    Oppiano:

    Cuando trajiste a colación a tu “héroe”, no dejaste claro a qué obedecía el homenaje, por eso te respondí
    citando su prontuario delictivo, que al menos como mandatario de una nación lo deja bastante mal parado. Si el tributo responde en exclusiva al hecho de que estableció el careo con Fidel, sólo le reconozco que fue “original”, por el hecho de haber polemizado con él. No mucho más.

    Lo que sí no entiendo ni admito es que me acuses de escabullirme a la discusión, porque mi razón de estar en este foro es precisamente hablar de lo humano y lo divino. Si te fijas bien, verás que le contesté al respecto a Miranda, diciendo lo que pienso del “intervencionismo” cubano, y no es la primera vez que lo hago. Quizás como estuviste un tiempo sin “leerme” lo pasaste por alto. Te ruego que revises bien, y luego seguimos. ¿Vale?

  • el 7 marzo, 2014 a las 10:23 am
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    Ya me esperaba Isidro, tu respuesta en cuanto a Flores, …que no viene al caso, aquí lo que estamos diciendo es que el gobierno de Cuba , no puede acusar a nadie de intervencionista, “tiene tejado de vidrio”, y tú lo sabes…mejor que yo. En cuanto a los delitos…te pregunto, es Flores, más delincuente que otros que se han robado un país por más de medio siglo…??? Yo creo que no, gustosos , todos hubiéramos pagado el rescate, para librarnos de ellos, y te aseguro que 10 millones de dólares , nos habría parecido poco, con tal de librarnos. Y como siempre, nunca respondes lo que se te pregunta, propio de los de tu filiación ideológica, les encanta irse siempre por las tangentes. Buena escuela has tenido, no te envicies, digo si quieres ser un periodista serio…

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