Ser homosexual en Cuba

By Irina Echarry

featuredimage
Ivet posa en un concurso de diversidad sexual

HAVANA TIMES, May 15 — El ser humano reacciona de manera drástica ante lo desconocido, ante lo que es distinto. Las sociedades marcan normas que los individuos deben cumplir a cabalidad, si las violan tienen que pagar por ello.

Las lesbianas y gays cubanos han sufrido los vaivenes de la política y su repercusión en la sociedad. En un tiempo el Gobierno actuaba como un “elegido,” con la verdad absoluta entre las manos, encargado de “preservar” del mal al pueblo, a cualquier precio. Muchas personas padecieron esos años.

Aunque la homofobia sigue siendo un flagelo, aunque aún no se respetan plenamente los derechos de los homosexuales, aunque no los dejan celebrar el día del orgullo gay (28 de junio), desde hace unos años se realiza una jornada en saludo al día contra la homofobia  (17 de mayo) que intenta predisponer a la población en favor de la tolerancia.

Acerquémonos a una joven cubana que encaminó su vida sexual según su preferencia, enfrentándose a la familia, a sus propios tabúes. De niña se hacía llamar con nombre de varón sin saber bien lo que hacía y enseguida se retractaba con una sonrisa pícara, ahora Ivet intenta vivir sin la preocupación del “qué dirán,” como un ser humano libre de elegir su pareja y su forma de experimentar la sexualidad.

¿Cómo te definirías sexualmente, homo o bisexual?  ¿fue así desde el principio?

Me defino Homosexual  100%. En un inicio no fue así,  tuve mis relaciones hétero y me sentía  bien, siempre sabiendo internamente que no era lo que me interesaba. Me atraía mucho la sensibilidad, la ternura y no siempre encontré eso en los hombres.

¿A qué  edad sentiste atracción por una mujer? ¿qué pensaste sobre ti misma al respecto? ¿te sentiste mal por ese descubrimiento? ¿encontraste alguna persona a la que expresarle tus dudas, tus inquietudes, que te explicara lo que te sucedía?

Creo que desde pequeña me sentía atraída por mi mismo sexo.  El primer beso que le di a una mujer fue a los 15 años. Experimenté miedo, deseo, placer. No tuve el apoyo de nadie en esa primera etapa, pues las personas que conocía no compartían esos gustos sexuales, me sentí muy sola, nadie me dijo si estaba mal o bien. En ese momento no estaba preparada  para  enfrentar los prejuicios. Sufrí mucho porque además, mis padres son homofóbicos, sabía que si se enteraban iban a intentar “curarme.”

¿Recibiste algún apoyo profesional? ¿Te hubiera gustado que existiera un centro donde no intentaran “curarte,” donde te aclararan tus inquietudes, donde conocer a otras muchachas como tú?

En un principio no tuve la dicha de tener a alguien que me dijera qué tenía que hacer. Por suerte en el año 98 una amiga comienza a apoyarme.  Ella es hétero y forjamos una amistad que todavía dura, me comprendía mucho, le agradezco eternamente que exista, pues estuvo a mi lado en situaciones muy difíciles y sin ella estoy segura que no hubiera podido continuar.

Me hubiera gustado frecuentar algún centro, hacer vida social y conocer a alguien con quien salir. Aunque conocía a mucha gente que de una forma u otra me brindaban no solo compañía si no también su casa, pero me estancaban porque solo era cazar y tomar. Establecí un modo de vida donde las relaciones sentimentales eran ocasionales. Me costó trabajo salir de eso, pero lo logré porque al final no era lo que deseaba.

¿Cuándo se lo dijiste a tus padres? ¿Cuál fue su reacción? ¿Y a los amigos?

A mis padres se lo dije a los 16 años y me castigaron.  Los insultos llovieron: que eso es inmoral, qué va a pensar la familia, las amistades, los vecinos. Yo era muy jovencita, generaron en mí un gran complejo de culpa. Traté de seguir viviendo en apariencias como ellos querían, mentí mucho, oculté mis verdaderos deseos hasta que ya no pude más. Entonces volví a conversar con ellos cuando tenia 26 años, para ese entonces ya conocía a la persona que verdaderamente deseaba.

Fueron tiempos muy difíciles en mi casa, de no comer, no dormir, salir con la preocupación de que tenía que llegar temprano a la casa para no seguir empeorando la situación. Visitar amistades con mi pareja y no concentrarme cuando teníamos la oportunidad de tener un espacio de intimidad… hasta que intenté suicidarme. Lo había pensado varias veces, incluso se lo había dicho a mi mamá en varias ocasiones y nunca me hizo caso, lo único que le preocupaba era que yo fuera “feliz con un hombre,” que siguiera marcando las cruces por las cuales ya habían pasado todos mis ancestros y ¿qué derecho tenía yo para romper esa cadena?

Intenté suicidarme porque ya no quería seguir siendo manipulada por mis padres, pero también porque no tenía el valor de irme de la casa. ¿Cuándo iban a entender que no me gustaban los hombres? ¿Era tan difícil?  ¿Cambiaría en algo el amor de mi madre por mí?  No me quedaba claro. Me tomé unas cuantas tabletas de diasepan con ron, y le agradezco a mi mamá su rápida llegada pues no sé que más hubiera sucedido.

En el policlínico me hicieron un lavado de estómago y después me visitaron en la casa unos sicólogos. Estuve con tratamiento siquiátrico en el hospital de día de Guanabo, donde me di cuenta que habían personas con  problemas más graves que el mío. Estaba muy agresiva, lloraba mucho, nada me motivaba. La única persona que estuvo a mi lado fue mi amiga y mi ex que sabía de mí por mediación de ella.

Mis padres asistieron a muchas consultas, sé que mi mamá sufrió mucho no solo por lo que me estaba sucediendo, si no porque yo había roto sus planes.

Mis amigos entienden de mi preferencia, hemos compartido juntos, nos respetamos. Tengo amigos hétero y me aceptan como soy.

Actualmente tengo buenas relaciones con mis padres, al igual que con mi familia.

He vivido etapas de mucha baja autoestima, dudas, etapas que hemos vivido todos los homosexuales y no tuve el apoyo de mi familia para conversar y sentir que no era un bicho raro.

¿Cómo te sentiste la primera vez que hiciste el amor con una mujer?

Mi primera vez fue un desastre, tenía muchos complejos, la persona que estaba a mi lado no me gustaba lo suficiente pero yo quería romper  barreras, explorar a plenitud mi cuerpo, conocerme. Pensaba mucho en las consecuencias, mis padres me educaron con temor al “qué dirán los vecinos si se enteran.”  Estaba muy angustiada antes y después del acto sexual, no solo porque  era muy criticado y tenía miedo de ser tan diferente, sino porque no estaba segura de lo que iba a sentir, pero era como una fuerza de atracción que sentía, hasta que me decidí. Me hubiera gustado tener un buen recuerdo de  mi primera vez,  pero no es así, es más bien triste esa parte de la historia.  Quedé con la autoestima por el piso, culpándome por traicionar a mi madre y sin llegar a sentir un placer real. Luego me descubrí, supe lo que quería, lo que me gustaba y lo que tenía que alejar de mi vida para ser feliz.

¿Has sentido rechazo por parte de compañeros de trabajo y vecinos cuando conocen tu identidad sexual?

No he sentido rechazo ni de los vecinos, ni en mi medio laboral, respeto los gustos de cada cual y lo que más me interesa es que me valoren como ser humano, como mujer. No voy por el mundo con banderas en la mano gritando mi orientación sexual, aunque no me oculto para nada, ya esa etapa la superé. Lo más difícil es aceptarse uno mismo y si uno no se acepta como es, entonces nos estamos mintiendo.

¿Algún hombre ha intentado “curarte”? ¿Cómo crees que te vean, en nuestra sociedad machista, los hombres?

Tuve relaciones con hombres y confieso que en ocasiones me sentía a gusto. Luego me definí y    enfrenté los problemas. En esta sociedad hay demasiado machismo pero considero que ya la mujer ha dado un vuelco a muchos patrones y ha implantado otros, menos rígidos. Cuando se introducen cambios en la sociedad siempre va a existir un rechazo,  no todos están preparados para lo que es diferente.

Viví con patrones que he desechado pero marcaron una diferencia en aquellos momentos.  Las lesbianas continuamos siendo la parte más marginada, separada, no comprenden que es solo una orientación sexual, que somos seres humanos con un mundo espiritual rico, con experiencias que contar, que tenemos virtudes y defectos como los heterosexuales.

Dicen que las mujeres que tienen sexo con mujeres intentan replicar el prototipo machista de “Yo soy el hombre y Tú eres la mujer,” o sea, que para muchos una parte de la pareja se define como la mujer (la parte sumisa, que hace mejor las labores hogareñas)  y la otra como el hombre, (la más fuerte, la que lleva la iniciativa sexual y el gobierno de la casa).  ¿Es eso cierto, según tu experiencia?

He conocido  parejas que llevan el prototipo de la definición “hombre y mujer” y considero que cada cual tiene sus gustos, no deben ser criticadas por esa razón. Personalmente no he tenido situaciones de ese tipo, pero sí conozco muchas parejas que establecen ese tipo de relación y resultan más machistas que los mismos hombres en relaciones hétero.

Si tuvieras el derecho legal de contraer matrimonio, ¿lo harías? ¿por qué?

Si, me gustaría casarme con mi actual pareja, sería genial y sobre todo que se aprobara el matrimonio Gay en Cuba por la igualdad de los derechos, eliminando la  discriminación sexual. Todavía se examina en el parlamento a instancia del CENESEX las modificaciones en el Código de Familia y sé que pronto vamos a tener ese derecho. Soy optimista.

¿Has sufrido el maltrato de alguien en la calle por causa de tu orientación sexual? ¿Te han dicho groserías, te han mirado con cara de asco o te han agredido físicamente? ¿Conoces a alguien que le haya sucedido?

En la calle siempre hay alguien que se le ocurre decir algo y no precisamente agradable, principalmente los hombres aunque también hay mujeres homofóbicas. Sí conozco de amistades que han tenido problemas en la calle y han ido a parar hasta a la policía.

Hay todavía gran incomprensión sobre la homosexualidad y hay que seguir trabajando para que el problema sea visualizado pues no todo el mundo sabe lo que le pasa a los gay y lesbianas cuando son víctimas de la homofobia, hay mucho por andar y por hacer y considero que es una necesidad de todos el disfrute de la sexualidad sin prejuicios.

¿Te sientes con libertad de andar de manos con tu pareja en la calle, de darle muestras de afecto?

Me siento con libertad y soy valiente asumiéndome como soy, así que ando de manos por la calle con mi pareja y también de vez en cuando nos damos muestras de afecto.

¿Crees que los hombres gay son más presionados socialmente que las mujeres, y que sufren más el acoso policial?

Todos somos presionados socialmente y no solo por el acoso policial sino también por el rechazo social dicho o expresado por gestos, alguna frase, no haber recibido un trato adecuado en algún lugar porque es una persona ¨ FUERTE ¨ o “demasiado flojito”  y por consiguiente es discriminado.

No sabría expresar quiénes son los mas rechazados si las lesbianas o los gays. Pienso que las lesbianas son más acosadas, los hombre tienden a dar riendas sueltas a su morbo sin tener en cuenta que no nos complace, al contrario, nos humillan sometiéndonos a groserías, muchas veces en la vía pública.

¿Adoptarías un niño o una niña si te lo permitieran? ¿Si tuvieras un hijo cómo le explicarías por qué tiene dos mamás, en vez de una sola o una mamá y un papá?

En un tiempo quise tener un hijo, luego no se me dió y descarté la idea. Mi pareja vive en Pinar del Río y yo trabajo en Ciudad de la Habana, por ahora quiero estar libre para dar los viajes a mi antojo. Si no pudiera parir por algún problema biológico y quisiera tener un hijo, no dudaría en adoptar uno, aunque aquí es engorroso el tema, dudo que prioricen a una pareja de lesbianas. Falta mucho para eso.

A mi hijo o hija le diría que el amor es lo primero, o mejor, se lo enseñaría. Cuando uno educa en el amor, no hacen falta tantas palabras.

¿Qué  crees de la gente que protesta cuando en la tv se exhibe alguna serie o telenovela en la que se trata el conflicto de las parejas homosexuales? ¿Tienen razón al no querer que sus hijos vean esa programación?

En algunas novelas cuando salía alguna pareja de lesbiana siempre terminaba con un final dramático y nada feliz. Actualmente está al aire la novela Aquí Estamos donde existe una pareja de lesbianas. No he escuchado nada positivo de la gente cuando habla de ellas en la calle. Pienso que todavía existe mucha lesbofobia, por la influencia patriarcal y la discriminación sexual. Mucha gente no entiende y cuando le preguntas por qué dos mujeres no pueden amarse entonces dicen que las mujeres nacieron para tener hijos y ser madres, pero  muchas de las lesbianas no piensan en ese rol y entonces van trayendo una serie de conflictos que no le es fácil digerir y comprender a las personas homofóbicas.

En el programa Cuando una mujer, auspiciado por la FMC, se tocó hace poco el tema del lesbianismo, también fui a ver una obra de teatro que se llama ¨ De Hortensias y Violetas ¨ de Esther Suárez, que aborda el tema de una pareja de jóvenes que desean tener un niño y conflictos muy interesantes para debatir. Poco a poco se van dando pasos en pos de la aceptación y la armonía.

¿Te gustaría  que en Cuba existiera algún club, disco o centros de diversión donde las lesbianas y gays puedan conocerse y divertirse sin la presión social de los que no entienden sus manifestaciones amorosas?

Me gustaría que existiera algún club, un espacio donde yo pueda ir con mi pareja y que nadie me censure cuando quiera darle un beso o simplemente bailar con ella. Existe un Grupo al cual pertenezco que se llama Oremi (Origen Lukumí que significa Amiga) ligado al CENESEX, un grupo abierto que acoge no solo a mujeres lesbianas, también las bisexuales y las heterosexuales son bien recibidas, donde se debaten muchos temas principalmente sobre la mujer.

Dentro del grupo tenemos un espacio que se llama ¨ Café Literario ¨ que se realiza en la Casa de Cultura de Plaza y cines debates sobre el tema de la libre orientación sexual y prevención y lucha contra las ITS, VIH-SIDA, además de otras actividades recreativas y culturales. Me gustaría que hubiese clubes o algún centro nocturno, si no exclusivos para homosexuales, al menos que cuando en un lugar diga: “Entrada por pareja,” también estemos contempladas nosotras y no nos miren como si fuéramos extraterrestres.

¿Cómo ves el trabajo que realiza el CENESEX en Cuba?  ¿crees que las jornadas en favor de la equidad sexual ayudan realmente a combatir la homofobia?

El trabajo del CENESEX en Cuba desarrolla un programa educativo que  propone el respeto por la libre y responsable orientación sexual e identidad de géneros y realiza muchos debates contra la homofobia. La idea es muy buena, pero no es suficiente, la mayoria de las personas que asistimos a los encuentros del día contra la homofobia somos homosexuales. Entonces no se cumple el objetivo. La campaña va dirigida fundamentalmente a los héteros intolerantes, pero ellos no asisten, no dialogan con nosotros. A esos hay que educarlos, los gay nos entendemos y solo queremos que nos respeten.

Para Ivet lo importante es aceptarnos como somos,  cree que la tolerancia es algo superficial. Por eso la vida le sonríe, porque ha sabido ser fiel a sus deseos, ha logrado sobreponerse a los obstáculos y disfrutar de una vida sexual plena, sin temor a los prejuicios.

9 thoughts on “Ser homosexual en Cuba

  • hola yo soy una persona heterosexsual.le dare un consejo.viva su vida a plenitud.sin complejo ni verguenza.el ser humano no es dios para jusgar a su semejante.oh su vida privada, su vida privada es suya para sostenerce usted.tiene sus sacrificio y nadie da nada por nada.ni nadie le ayuda a vivir su vida.ni gastan sus recursos personales para sostenerlo a usted,,,.recuerdece que en este mundo donde el ser humano cree creerce el perfecto.siempre tenemos algo escondido adentro de nosotros.el ser humano siempre tendra sus prejuicios.siempre jusgando antes de conocer y tratar al projimo.,difinitivamente sientace siempre horgulloso de quien es usted..este mundo esta lleno de sorpresas.que son mas malas que buenas.donde enves de ser la solucion .somos el problema.por el solo hecho de ver a una persona diferentes a nosotros praticando la homofobia..en contra de otro ser humano.violandoce los derechos.a lo que quiere ser la persona homosexsual oh heterosexsual..seamos horgulloso en lo que queremos ser como persona…moraleja….el ser humano actuando como diosjusgando a sus semejantes…ay un refran que dice(MIENTRAS MAS CONOSCO AL HOMBRE…MAS QUIERO A LOS ANIMALES…AL QUE JUSGA AL INOCENTE,,SUS PENAS SERAN LARGAS…..EL CIEGO ES MAS SABIO EN SUS PASOS..QUE AQUEL QUE NO MIRA LA JUSTICIA….EL QUE NIEGA UN VASO DE AGUA…LE CAERAN TORMENTAS…EL QUE NIEGA UN PEDASO DE CARNE DE CERDO..SE VUEVE CERDO….Y SIEMPRE RECORDEMOS QUE A CADA CERDO LE LLEGA SU NAVIDAD…Y AL PAVO EL ANO NUEVO….SUERTE IVET Y RECUERDA TU FELIZIDAD TIENE QUE SER PRIMORDIAL PARA TI

  • la foto es de la autora,( la vi en otro sitio) q hace fotos tan bien como escribe…Felicidades Irina, te superas cada día más.

  • Todavía existe gran incomprensión mundialmente hacia la homosexualidad, sobre todo mucho antes cuando se consideraba una patología psiquiatrita y que se pensaba que esa enfermedad se curaba con trabajo, haciendo esfuerzos físicos muy grandes. Hay algo de avance respecto a años anteriores y la mujer lesbiana esta más visible aunque todavía predomina la discriminación y sobre todo la de la sociedad. Ojala que algún día esta discriminación termine, pienso que hay nuevos planes y para bien.
    ¿ No hay mas entrevistas ?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *