Pronóstico sobre la política de Biden con Ortega y Cuba

Richard Feinstein: será más que “solo amenazas o sanciones”

Los presidentes Daniel Ortega y Joe Biden

Politólogo estadounidense valora que sanciones contra régimen de Ortega, en el Gobierno de Joe Biden, irían junto con “negociaciones”

Por Ana Lucia Cruz (Confidencial)

HAVANA TIMES – El Gobierno de Estados Unidos, ahora dirigido por el presidente Joe Biden y la vicepresidenta Kamala Harris, cambiaría la dinámica con la que se han abordado situaciones sociopolíticas y económicas que mantienen regímenes como el de Nicaragua, Venezuela y Cuba, siendo “no solo de amenazas y sanciones”, opina el politólogo, economista y exfuncionario estadounidense Richard Feinberg.

En una entrevista con el programa Esta Noche, Feinberg señala que en la Administración de Biden ha admitido, a través de palabras del nuevo secretario del Departamento de Estado, Anthony Blinken, que la aplicación de “sanciones… no han dado resultados”.

En ese contexto, el experto apunta que la política de Biden para Nicaragua será “más realista, no solo de amenazas o sanciones, sino envuelto en unas estrategias más realistas, pero también trabajando con países europeos y otros países de la región, entrando en negociaciones con el régimen y otras fuerzas vivas del país”.

El catedrático de la Universidad de California señala que esta posibilidad de abordaje de la situación en Nicaragua, a través de negociaciones, tendrían el fin de obtener elecciones “más libres, que den más posibilidades a la oposición de organizarse y sobre todo de unificarse” porque se sabe, añadió, que “en la historia de Nicaragua, sin unidad no se puede avanzar”.

El experto apunta que a través del esfuerzo conjunto, de una población u oposición organizada y por otro lado negociaciones con las fuerzas internacionales, se podría lograr “dar bases legales a elecciones que abran un camino democrático”.

Ortega elegiría camino, como eligió Somoza

Aunque para el régimen de Ortega este tipo de cambio de políticas podría significar una buena noticia, pues el enfoque de la Administración Biden apunta a una tendencia de combinación de sanciones e incentivos para negociar, Feinberg señala que las “cadenas hacen sus propias historias”.

El politólogo apunta así que Ortega elegiría –igual que lo hizo la dictadura somocista– el camino que quiere tomar con este nuevo tipo de políticas orientadas a la búsqueda de la democracia.

En cuanto a la situación con el régimen de Cuba, Feinberg señala que la política del demócrata Joe Biden será “más o menos la que estaba haciendo (el expresidente Barack) Obama”.

El catedrático considera que en los próximos años de Gobierno de Biden, según los detalles que dio durante su campaña, estaría “permitiendo a los estadounidenses viajar a Cuba, más vuelos, etcétera, además que los cubanos que están viviendo en los Estados Unidos van a poder mandar sus remesas a sus familiares en la Isla”.

Sin embargo, advierte que el Gobierno estadounidense tendría que ver “¿qué pasa en la isla? … conocer si deciden aceptar las reformas o no”.

A valoración de Feinberg, la política implementada por el Gobierno del expresidente Obama, durante solo dos años, dio “mucho resultado” en Cuba, pues indica que “había más libertad para más empresas privadas, incluso hacia los Estados Unidos”, por lo que considera que si en los próximos años del Gobierno de Biden se invierte en una “política de apertura hacia la isla” podría “dar mayores resultados”.

Acciones en primeros cien días de Gobierno

El trabajo con América Latina que podría impulsar Biden, pese a los desafíos que tiene que resolver en cuanto a salud, empleo y economía en Estados Unidos, se estarían dando en los primeros cien días de su Gobierno, señala Freinberg.

“Es un Gobierno bastante grande, con muchísima gente y tiene que ser capaz de hacer muchas cosas a la vez, tanto interna como externa… Entonces, yo creo que sí vamos a tener una política con América Latina dentro de los primeros cien días” de mandato, afirma.

Añade que el equipo del presidente Biden “conoce de lleno la región” y podrá trabajar “problemas domésticos” y a la vez “trabajar con otros países, no aislados”, para “enfrentar además de la pandemia, problemas de infraestructura, de cómo mejorar la educación pública, problemas de sistemas de salud universal… creo que sí vamos a poder compartir y trabajar juntos con otros países sobre todo en América Latina”. 

El economista señala que el trabajo con el que viene este nuevo Gobierno de Estados Unidos está “basado en cadenas de valor” y estas vendrían a ser implementadas en América Latina y sobre todo en América Central, con el fin de “que puedan tener más inversiones, más exportaciones y más empleos en esas cadenas de valor y sobre todo en las zonas de libre comercio”.

Sobre el acceso que podría tener Nicaragua en este tipo de beneficios o convenios con el nuevo Gobierno de Estados Unidos, Feinberg valora que se tendrá que ver “si Nicaragua puede de una vez entrar al camino de la democracia… de ahí sí podría Nicaragua, no me queda la menor duda, participar de esos programas de ayuda regional”.

La Administración Biden ha adelantado que se destinará un paquete de 4000 millones de dólares para América Central, para combatir la pobreza y mitigar la migración, pero solo se han mencionado como beneficiarios países como Honduras, El Salvador y Guatemala.

Hasta diciembre de 2020, el Gobierno estadounidense sumaba una lista de 27 funcionarios del régimen de Daniel Ortega sancionados, incluyendo a nueve instituciones públicas o entidades mixtas, entre ellas la Policía Nacional.

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