Nicaragua: Violaciones a la libertad de prensa “no pueden normalizarse”

Presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa teme que las acciones del régimen orteguista contra el periodismo sean imitadas por otros Gobiernos.

Por Confidencial

HAVANA TIMES – El presidente de Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), el hondureño Jorge Canahuati, señaló que la reciente oficialización de la confiscación del diario La Prensa, por parte del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, es “otro paso más” para callar a todos los medios de comunicación en Nicaragua. Situación que, advirtió, es preocupante porque sienta precedente negativo que puede ser replicado por otros “Gobiernos no democráticos” del continente americano.

“No hay duda que la libertad de prensa en nuestro hemisferio se ha deteriorado en los últimos tres o cuatro años”, alertó Canahuati durante una entrevista con el director del programa Esta Noche y CONFIDENCIAL, Carlos Fernando Chamorro. “Centroamérica, en particular, es un área que ha activado nuestras preocupaciones”, por casos como el de Nicaragua o el de Guatemala, donde se encuentra encarcelado el director de El Periódico, Rubén Zamora. Estas situaciones pueden motivar a otros regímenes a “tomar acciones contra los medios de comunicación o la libertad de prensa”, continuó.

Para el presidente de la SIP, “organizaciones como la nuestra no deben desmayar” en expresar su “preocupación, denuncia o condena sobre estos atropellos” a la libertad de Prensa. “El periodismo nicaragüense debe estar seguro que desde la SIP vamos a continuar presentes”, puesto que “lo peor que puede pasar es que esto se normalice o se olvide”.

La semana pasada el régimen de Daniel Ortega confiscó ilegalmente el diario La Prensa ¿Qué impacto ha tenido esta nueva agresión a la libertad de prensa en los diarios del continente americano?

Realmente es otro paso más del señor Ortega para callar a los medios de comunicación. Cualquier periodista que se autocensure y no hablemos de cualquier medio que sea confiscado o cerrado las repercusiones son importantes, primero para Nicaragua que pierde un voz importante y para América Latina en general es preocupante por una tendencia que se ha visto recientemente de hostigar, de estigmatizar, de amenazar a los medios de comunicación, desde Estados Unidos hasta Argentina y Chile. ¿Cuál es la preocupación mayor que se piensa en estos momentos? Es que sean ejemplos para que continúen otros Gobiernos no democráticos o que quieren callar a sus críticos. 

El año pasado se produjo también en Venezuela la confiscación del diario El Nacional, que junto a La Prensa son dos diarios emblemáticos cada uno desde sus países. Desde la Sociedad Interamericana de Prensa ustedes han estado siguiendo estas crisis, en este momento ¿Qué se puede hacer desde la SIP?

La Sociedad Interamericana de Prensa el 19 de abril presentamos conjuntamente con 27 organizaciones mundiales una declaración sobre Nicaragua, en la cual nosotros exigimos algunas acciones para poder mejor la situación del periodismo y la libertad de prensa en tu país, que iban desde pedirle a los países que reciben a los periodistas en exilio, que ya son más de 300 periodistas que están afuera por lo que yo entiendo, hasta solicitarle a las organizaciones multilaterales de financiamiento que exijan entre sus condicionalidades para otorgar préstamos que la libertad de prensa o la libertad de información se  respete. Nosotros no vamos a callar, vamos a seguir insistiendo en denunciar estos atropellos, en denunciar todas las acciones ilegales que hace el gobierno nicaragüenses en contra no solo de periodistas sino de todo elemento que pueda tener una voz disonantes, como son las oenegés que recientemente cerró el gobierno Ortega-Murillo. 

A pesar de la confiscación tanto La Prensa, Confidencial, 100% Noticias, y otros medios seguimos haciendo periodismo desde el exilio, difundiendo contenido a través de internet y redes sociales ¿Cómo valora la cobertura de la prensa internacional sobre la crisis de Nicaragua? ¿Hay un temor de que se produzca una especie de olvido y normalización de esta dictadura de Nicaragua?

No hay duda que eso es algo real. Creo que organizaciones como la nuestra no deben desmayar en presentar las denuncias y ese es nuestro compromiso, no debe de callarse, no debe de olvidarse como tu bien expresaste. La SIP, no solo en Nicaragua sino ante cualquier expresión menor o mayor como en el caso nicaragüense o venezolano, siempre estamos ahí para expresar nuestra preocupación, nuestra denuncia o nuestra condena sobre estos atropellos. Es importante seguir teniendo estas voces, no debe dejarse al olvido y creo que el periodismo nicaragüense debe estar seguro que desde la SIP vamos a continuar presentes, pero sí, lo peor que puede pasar es que esto se normalice o se olvide.

Mencionaste el mal ejemplo que esta manifestación de impunidad impuesta en Nicaragua por Ortega hacia otros países de la región ¿Hay alguna otra preocupación específica sobre amenazas a la libertad de prensa?

No hay duda que para aquellos gobernantes que son sensibles o no entienden la importancia de tener una prensa vigorosa y libre en sus países (…) todos estos elementos (abusos) que suceden son ejemplos y lamentablemente la crisis mundial que nos ha dejado la pandemia ha tenido un efecto de un sentimiento de que cualquier cosa pudiera llegar a pasar y los Gobiernos están tomando decisiones que antes tenían muchas más precaución. En Guatemala, (Rubén) Zamora, un periodista emblemático, un periodista que de una u otra manera energizó el periodismo en Guatemala. (Nayib) Bukele con su búsqueda de  acciones legales contra algunos de los periódicos más importantes (de El Salvador) o sus personajes y si así vamos para abajo. Tenemos un Perú amenazado, tenemos una Colombia que toda la campaña (electoral) fue estigmatizante contra los medios de comunicación, un (Jair) Bolsonaro todavía activo en Brasil.

No hay duda que la libertad de prensa en nuestro hemisferio se ha deteriorado en los últimos tres o cuatro años. Las actitudes menos democráticas o más dictatoriales han surgido con la excusa de esta crisis que hemos tenido en el mundo sobre la pandemia. Así que Centroamérica en particular es un área que ha activado nuestras preocupaciones. En el caso de Zamora, un encarcelamiento que pareciera que no se justifica, un proceso en el  que hicieron un allanamiento en sus instalaciones sobremedido y así para abajo. Sí hay preocupación. No hay duda que los enemigos de la libertad podrían usar esto como para darle ánimos para tomar acciones contra los medios de comunicación o la libertad de prensa.

¿Cómo ves el caso de Nicaragua en el contexto de Centroamérica? 

Creo que lo que estamos viendo es parte de la hipocresía diplomática. No hay duda de que las acciones del gobierno de Daniel Ortega y la señora Murillo van en contra no solo de la libertad de prensa sino de todas las libertades. No hay duda que en muchos países llegan los gobiernos con una bandera de denuncia y protección a los derechos humanos en el pasado, pero cuando estos casos suceden se van a la conveniencia. Sí, yo diría que los países centroamericanos deben hacer más, la sociedad debe exigir más para que este cáncer de gobiernos dictatoriales, abusivos, represivos, no puedan actuar sin ninguna consecuencias. Creo que ahí el rol de los medios de comunicación y asociaciones como la SIP son importantes y espero que podamos nosotros acompañarlos en crear esa conciencia en el pueblo centroamericano del gran deterioro y la gran amenaza que tiene la sociedad de que se deteriore la libertad de prensa.

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