López Obrador, Biden las dictaduras y la Cumbre

Jorge Castañeda: “Hay que mantener la presión, pero sin hacerse ilusiones ante la resiliencia de las dictaduras”

Por Carlos F. Chamorro (Confidencia)

HAVANA TIMES – El excanciller de México Jorge Castañeda destacó la importancia mantener la presión política contra las dictaduras de Cuba, Nicaragua, y Venezuela, pero advirtió sobre la “resiliencia de las dictaduras que son tan represivas, que están dispuestas a aceptar todas las privaciones económicas, a condición de mantenerse en el poder, mientras los venezolanos, cubanos, y nicaragüenses prefieren irse”, y están emigrando de forma masiva.

En una entrevista con CONFIDENCIAL el politólogo mexicano, profesor de la Universidad de Nueva York, analizó el condicionamiento que ha hecho López Obrador, para que Cuba, Nicaragua, y Venezuela, sean invitados a la Cumbre de Las América que se celebrará en Los Ángeles del seis al diez de junio.

Veintinueve países incluyendo a México y Argentina condenaron la toma policial a la sede de la OEA en Managua y la violación a la inmunidad diplomática, ejecutada por el régimen de Ortega. No hubo ningún voto en contra, aunque sí tres abstenciones: Honduras, El Salvador, y San Vicente y las Granadinas. ¿Qué significa políticamente esta condena?

Yo creo que fue a tal grado descarada la operación de Ortega con la misión de la OEA en Managua, que ni siquiera países como México, Argentina o Bolivia, pudieron abstenerse o votar en contra de una resolución de condena. En ese sentido, me parece un paso adelante esta resolución y que tantos países hayan votado a favor.

Sin embargo, no confundiría la votación a favor sobre este tema muy en particular, con la posibilidad de invocar, la Carta Democrática Interamericana. Sigo pensando que para eso, por ejemplo, no están los votos.

Esta semana los jueces de Ortega culminaron este ciclo de condenas contra 53 presos políticos en la cárcel, imponiéndoles penas de 8 hasta 13 años. ¿Pueden los países del continente americano o de la Unión Europea ejercer una presión política efectiva contra la dictadura de Ortega al margen de la OEA, si la OEA no puede como institución hemisférica incidir en esta crisis?

Pues lo han hecho: lo ha hecho la Unión Europea. Lo ha hecho Estados Unidos, con sanciones o con condenas, pero parece ser que la dictadura de Ortega simplemente no es vulnerable a ese tipo de medidas. Simplemente, las ignora, sigue adelante con sus prácticas dictatoriales represivas, y no parece verse obligada a tomar en cuenta este tipo de condenas o incluso de sanciones. Ese es el problema con una dictadura que está dispuesta a aceptar todo con tal de permanecer en el poder, pues lo pueden hacer.

AMLO, Biden y la Cumbre de las Américas

López Obrador ha condicionado su participación en la Cumbre de las Américas a que Biden invite a las dictaduras de Nicaragua, Cuba y Venezuela, y a partir de este reclamo, otros presidentes, con diferentes matices, abogan por la no exclusión. ¿Qué impacto podría tener en esta cumbre la eventual ausencia de algunos presidentes latinoamericanos?

Creo que hay una jerarquía. Es decir, la ausencia de México y de Brasil, y de Brasil desde luego por otras razones que no tienen nada que ver con Cuba, ni con Nicaragua, ni con Venezuela sino con los caprichos personales de Bolsonaro, pero la ausencia de estos dos países y estas dos economías grandes de América Latina, en la Cumbre de Los Ángeles, pues sí debilitaría -y va a debilitar porque todo parece indicar que no van a ir– en estos dos casos. Por otro lado, están los países pequeños: algunos del Caricom; Honduras, Bolivia, que no es que no importen, pero desde luego no tiene el mismo impacto la ausencia de Honduras, o la de Bolivia, que la de México, o la de Brasil.

Me parece que lo que queda en suspenso es qué va a decidir Argentina, qué va a decidir Chile. Todo parece indicar que tanto el presidente Fernández como el presidente Boric, sí van a acudir a Los Ángeles, y eso pues ya un poquito le ayudaría a Biden, pero es un hecho que esto es un golpe muy serio para Biden. No tendrá demasiada repercusión en la política interna de Estados Unidos, porque están enfocados en otros temas ahorita, pero sí, otra vez refuerza esta impresión que ha generado Biden desde hace tiempo, desde la salida de Afganistán, de incompetencia, e ineptitud..

¿Cuál será el tema de fondo de esta Cumbre? Para unos será la no exclusión de países de América Latina. Para otros, el tema es la agenda de la democracia o de la impunidad de las dictaduras. ¿Qué prevalecerá al final?

Creo que habrá un debate sobre sí debieron haber sido invitados Cuba, Nicaragua y Venezuela, ya en la cumbre. Seguramente, los mexicanos, aunque no vaya López Obrador, quien vaya a ir, pues hará su pataleta, su pequeño berrinche ahí, diciendo ¿por qué no invitaron a mis amiguitos? Pues hombre sí, es lógico. No creo que esto vaya a ocupar demasiado tiempo de la cumbre porque yo me imagino que de lo que quieren hablar muchos países, sobre todo Estados Unidos, es sobre la migración, las cadenas de suministro, la invasión rusa de Ucrania que no habrá terminado para entonces. Me parece que esos van a ser los grandes temas de la Cumbre, y no tanto si se invitó o no a la dictadura cubana, nicaragüense y venezolana.

Con este vacío de liderazgo de Estados Unidos en América Latina, la presencia de China que es muy fuerte económicamente, ¿hay alguna alternativa latinoamericana más allá de objetar que si se excluye o no a Cuba, Nicaragua y Venezuela, para mediar o incidir en las crisis políticas de estas dictaduras desde América Latina?

No hay punto de encuentro. Lo grave, la desgracia, es que todos estos años, se ha intentado todo, sobre todo, por ejemplo, con Venezuela. Se ha intentado, no sé cuántas veces, la negociación con la mediación de los dominicanos, los noruegos y los españoles.. Se ha intentado derrocar a Maduro con esquemas más o menos descabellados, y más o menos serios. Nada ha funcionado. Tampoco ha habido una apertura en Venezuela para que se celebren elecciones democráticas bajo vigilancia internacional. El problema es que nada parece funcionar. En el caso de Cuba es obvio, que nada funcionó. La apertura de Obama no trajo una apertura en Cuba. Ya lo vimos, y bueno con Nicaragua y con Venezuela se ha intentado todo, y no ha habido ningún cambio. Creo que estamos condenados a una especie de perpetuación del status quo, hasta que quizás, la inercia biológica surta efecto.

La resiliencia de las dictaduras

Hay en efecto una resiliencia de las dictaduras. Pero por otro lado hay elementos que revelan mucha fragilidad y plantean preguntas sobre su viabilidad a largo plazo. Es lo que se ve en Nicaragua; es lo que se ve en Cuba desde el punto de vista de la economía. La pregunta es sí hay una estrategia de salida a mediano plazo frente a estas dictaduras de América Latina, porque claramente no hay una salida a corto plazo.

Yo creo que tampoco la hay a largo plazo. Insisto: se ha intentado todo. Mejorar la economía de estos países, si fuera posible, tampoco creo que traería un cambio. Apretarlos más, pues tampoco. Yo no creo que la situación económica de Cuba pueda ser peor de lo que ya es, y tampoco creo que pueda ser peor la de Venezuela, que la que fue hace un par de años cuando realmente habían tocado fondo, aunque las cosas han mejorado un poco en los últimos meses.

El problema es que son países cuyos regímenes son tan represivos, tan cínicos y tan desfachatados, si tú quieres, que están dispuestos a aceptar todas las privaciones económicas, todas las dificultades, las escaseces,  todo, a condición de mantenerse en el poder, y la gente -los nicaragüenses, los venezolanos, los cubanos- prefieren irse. Se han ido seis millones de venezolanos, se está yendo una enorme cantidad de cubanos, yo creo que en el mes de abril habríamos llegado a los niveles ya del Mariel de 1980, rebasando con mucho los niveles de los balseros de 1994. Y en el caso de Nicaragua, tú sabes cuántos nicaragüenses están huyendo del país.

Las dictaduras se quiebran por dentro como resultado de una presión externa que logra condicionar elementos de restitución de libertades. Es lo que ocurrió a finales de los 80 con la dictadura de Pinochet y el plebiscito en Chile. ¿Puede la presión externa contribuir a restituir las libertades democráticas para producir un cambio?

En todo caso, es preferible mantener esa presión que aflojarla, pero sin hacerse ilusiones. Me parece que a estas alturas es preferible, rendirse ante las evidencias y concluir que es muy difícil obligar a estos estas tres dictaduras a abrirse, a respetar las libertades, liberar a los presos políticos en Nicaragua, en Cuba, también en Venezuela, pero sobre todo en Nicaragua y en Cuba; respetar la libertad de prensa, la de asociación, la de manifestación; celebrar elecciones sin fraudes. Está resultando muy difícil que eso suceda por las buenas o por las malas, porque son dictaduras que, insisto: tienen la suficiente capacidad represiva para imponerse y no ceder ante ninguna presión interna o externa.

¿Pueden perdurar a largo plazo, pueden ser viables estas dictaduras?

Lo han sido ya. ¿Quién hubiera pensado en 2013 que estaríamos acercándonos a diez años de Nicolás Maduro en el poder, o que Raúl Castro cumpla 92 años y siga de alguna manera en el poder, o que para Daniel Ortega, el único impedimento que pueda haber para su perpetuación en el poder sea su propia salud? Yo creo que hay que tomar nota de esta enorme resiliencia, y seguir adelante, pero sin hacerse demasiadas ilusiones.

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