La violista Anolan González, manos prodigiosas sobre cuerdas

Helson Hernandez

Anolan González
Anolan González

HAVANA TIMES — Anolan González es una artista cubana de la música de concierto, con experiencias valiosas que no todos los instrumentistas cubanos tienen el privilegio de vivir más allá de las fronteras de la isla. “Los artistas cubanos nos pasamos diariamente batallando con los ruidos,” González contó a HT.

HT: Cuantos años con la viola?

Anolan González: 30, desde que comencé a los 7 años los estudios de la viola en La Escuela Vocacional de Arte en la provincia de Matanzas.

HT: Alguna anécdota interesante sobre la elección de este instrumento?

AG: La principal anécdota es que la viola me escogió a mí, pues realmente me presenté a las pruebas de aptitud para optar por el piano, pues era el instrumento que más conocía en la casa de cultura del poblado Martí, donde viví parte de mi infancia.

El piano no fue posible, ya que no pude lograr una de las pruebas que exigían, relajar totalmente los brazos. Solo tenía 6 años y era interesante pues no lo lograba con las personas que me examinaban pero sí con mi Madre.

Entonces por fortuna me llevan a hacer las pruebas a la cátedra de los instrumentos de cuerdas frotadas. En breve tiempo, según cuenta mi madre, bajaba  las escaleras conmigo ahorcajadas con una enorme sonrisa en los labios diciendo esta frase que nunca olvidaremos: “No será pianista pero sí podrá ser una gran violista”.

HT: Con que palabras definiría su instrumento.

AG: Prolongación, Sentimiento, Emoción, Vida, Alma.

Anolan González
Anolan González

HT: ¿La Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba?

AG: Siendo tan solo adolecente fue una gran oportunidad para mi otorgada por mi maestro de entonces en estímulo a mis resultados, aunque tocando en el último atril de las violas, sentía como si estuviera en el primero junto al director.

Solo estuve dos años ya que en este último fue cuando me gradué de nivel medio en La Escuela Nacional de Arte de La Habana. Estos años junto a tantos profesionales me hicieron crecer y aprender un poco lo que sería el mundo profesional más adelante en mi carrera.

HT: La reconocida Camerata Romeu fue la gran puerta

AG: Sí, realmente fue mi primera experiencia con una agrupación profesional. La directora Zenaida Castro Romeu justo antes de mi graduación de Nivel Medio me propone hacer las audiciones para integrar su orquesta y así comienzo en la Camerata Romeu como segunda viola.

Poco tiempo después paso a ser la primera viola, y así mantuve esta posición durante casi 11 años. Las experiencias vividas son incontables e imborrables. En esta orquesta aprendí que el tesón, la voluntad y la dedicación en lo que haces son fundamentales. Un buen Maestro me dijo un día que “en la práctica está el éxito”, y en esta experiencia con la Camerata Romeu reafirmé dicho pensamiento.

HT: Su talento le posibilitó un acercamiento al gran director Claudio Abbado.

AG: Tuve la oportunidad de conocerlo en su visita a Cuba en el año 2003, en un concierto con una orquesta de jóvenes músicos en el Teatro Amadeo Roldán que pude integrar para hacer la séptima sinfonía de Beethoven y Preludio de Amor, de Wagner.

Es una historia pues después de varios ensayos pidió me cambiaran del último para el segundo atril de las violas, y días después pide hablar personalmente conmigo. Para alegría y asombro de mi parte la vida me premio de una manera especial al ser invitada personalmente por este maestro, a integrar la orquesta Juvenil Gustav Mahler en el 2004, haciendo una temporada de conciertos por varias ciudades de Europa.

Después de esta grandiosa experiencia surgieron otras con La Orquesta Juvenil Simón Bolívar de Venezuela y la creación de La Orquesta Mozart en Bologna, Italia, a la cual tuve el honor de pertenecer en sus primeras presentaciones.

Gracias a su influencia es que hoy también tengo la dicha de pertenecer al Conjunto de Música Antigua Ars Longa, por una invitación que le hiciera al Festival Gesualdo Oggi, de música antigua en Italia, con extensión a mi persona. Esto me obligó a estudiar la Viola da Gamba, instrumento que no conocía técnicamente y que en pocos meses tuve que  aprender, que hoy continúo investigando y desarrollando.

HT: ¿Sobre esta experiencia de presentarse en Europa?

AG: El Maestro Abbado abrió un camino en mi vida que yo ni imaginaba que existía, inmensamente positivo para mi desarrollo como músico y violista. Allí aprendí que todos somos uno y que no puede ser de otra manera para que el resultado sea brillante. Los profesores que entrenaban eran meticulosos y ejecutantes de importantes orquestas profesionales de Europa, el maestro de las violas pertenecía a la filarmónica de Berlín.

El silencio es fundamental para los ensayos y los conciertos, algo que tienen muy claro y comprendido, cosa que aquí en Cuba no existe. El cambio de ambiente fue drástico para mí en este sentido ya que los artistas cubanos nos pasamos diariamente batallando con los ruidos en todas partes para poder estudiar e incluso en los conciertos.

HT: Usted tiene una anécdota relacionada con los efectos emocionales que produce el referido director sobre sus músicos.

Anolan González
Anolan González

AG: Las manos del Maestro Abbado una vez que las entiendes te adentran en un mundo profundo de sensaciones que más que tocar la música te ayudan a vivirla intensamente. Su imaginación es muy vasta y eso hace que cada versión musical dirigida por él sea única. Todos los músicos de la orquesta salíamos extasiados de cada concierto. Él logra no solo que sigas sus manos si no que hasta después del concierto mantengas la misma concentración.

Con La Orquesta Mozart en Italia la experiencia fue mucho más intensa y divertida. Ya aquí iba tocando como una profesional más. Esta orquesta la integraban músicos de toda Europa y allí también tuve la dicha de compartir dos programas de música de cámara con reconocidos músicos de primer nivel. El Maestro Abbado es el ángel que va sentado en mi hombro y en silencio me orienta para cada nueva experiencia.

HT: El concierto que aun no ha hecho?

AG: Diariamente estoy soñando con todas las obras que quisiera tocar. Siempre proyecto mis conciertos de solista meses antes de la fecha buscando un motivo especial. Disfruto cada concierto como una única experiencia. Puedo decir que no faltará el alma en los que proyecte para el futuro. Pero por el momento solo quiero vivir intensamente las oportunidades únicas que me brinda el presente.


One thought on “La violista Anolan González, manos prodigiosas sobre cuerdas

  • el 3 agosto, 2013 a las 1:34 pm
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    Helson, te felicito por la presentación de este trío de damas “Entre cuerdas”. Regocija comprobar que siempre tendremos talentos musicales, más allá de la salsa y el reguetón. Espero que sigas trayéndonos figuras desconocidas para muchos.

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