Yusimí Rodríguez

Exterior de La Buena Vida

HAVANA TIMES — Unidas por el deseo de crear algo distinto en La Habana, Ana María Padrón de Paula, Inger Ponce de León Rego y Patricia González Rodríguez*, abrieron el Restaurante Vegetariano Gourmet La Buena Vida, en junio del 2012. Ubicado en el Municipio Playa de nuestra capital, en la calle 46 entre 9 y 11, el restaurante incluye ofertas de mariscos.

Un restaurante sin carne roja, cerdo, sus derivados o aves, en un país donde el consumo de carne es parte de la idiosincrasia, parece algo descabellado. ¿Qué se proponen las personas detrás de esta idea, y cuáles son sus probabilidades de éxito?

Ana (artista plástica): Queríamos un proyecto de vida que nos diera estabilidad económica y a la vez hacer algo distinto en la ciudad.

Inger (arquitecta, diseñadora de interiores): Yo había ido al restaurante el Romero en Las Terrazas y eso me dio la idea. No había ningún restaurante vegetariano en La Habana. Es algo que muestra respeto por los animales y además comida orgánica, sin fertilizantes [químicos]. En cuanto al diseño, queríamos usar el concepto de reciclar La Habana, lo mejor que hemos heredado de ella, de nuestros abuelos: las moteras son las azucareras, los frascos de perfumes son los aceiteros y las vinagreras. Toda la decoración fue diseñada por nosotras.

Daniel Reyes (Chef): Llevo muchos años dedicado a la cocina vegetariana. Soy licenciado en Ciencias del Alimento y graduado de la Escuela de Hotelería y turismo del hotel Sevilla. He cursado varios postgrados relacionados con la alta cocina. Trabajé en el Restaurante El Romero, con el ingeniero Tito Núñez, con quien empecé a interesarme más en esta cocina y aprendí mucho.

Inger: Se llama La Buena Vida porque para muchos cubanos vivir bien es comer carne de cerdo y tomar cerveza; esta es nuestra propuesta de buena vida.

HT: ¿Vegetarianos?

Ana: No soy vegetariana aunque siempre he consumido muchos vegetales. Aquí siempre descubro cosas nuevas con todos los libros de cocina que hemos adquirido.

Inger: Yo tampoco, pero me gusta comer sano.

Daniel: No estrictamente, pero la base de mi dieta es fundamentalmente ovo lacto vegetariana.  Algunos camareros me cuentan que han experimentado con algunos platos en su casa y a sus familias les gustan. Empiezan a disfrutar esta cocina.

HT: ¿Desafíos?

Ana: Tenemos problemas con los suministros. Hay cosas a las que no tenemos acceso, principalmente por el clima. Nos vemos más limitados en el verano.

A veces, dejaban de entrar clientes porque venían en grupo y no todos eran vegetarianos. Debimos incluir mariscos, aunque la idea es promover la comida vegetariana.

Inger Padrón, dueña de La Buena Vida, diseñadora de interiores, expone sus piezas en Estudio Cleo.

Daniel: Se piensa, erróneamente, que la comida vegetariana o vegana es muy baja en sabores, que todo es hervido. Acá intentamos que nuestra cocina sea saludable y a la vez agradable al paladar, que posibilite disfrutar de texturas, combinaciones de sabores diferentes y exóticos.

Esta cocina es relativamente nueva, no existe mucha información, hay que ser muy creativo. A veces, confeccionamos platos de la cocina internacional, pero sustituimos lo cárnico por vegetales o frutas, e intentamos mantener la textura y un equilibrio de sabores.

HT: ¿Riesgos?

Daniel: Son los de cualquier negocio nuevo, además de la falta de costumbre de este tipo de comida en Cuba. Alguien nos decía recientemente que este restaurante está adelantado en el tiempo. Muchas personas lo valoran, aunque no sean mayoría. Sabes que los cubanos tenemos otra idiosincrasia gastronómica, pero los extranjeros que vienen se sienten muy complacidos.

HT: Pero los precios no parecen destinados a los cubanos.

Daniel: Usamos productos de alta calidad, muchos importados como el cardamomo, la cúrcuma y otras especies hindúes. Ofrecemos vegetales que no se encuentran normalmente en el mercado como el tomate cherry, la baby carrot; ciertos tipos de lechugas. Son productos orgánicos, cultivados en una finca para este restaurante. Hemos llegado a servir espárragos naturales, frescos. Eso encarece los precios.

Pero no es de los restaurantes más caros, estamos en la media. Sin embargo, nos sorprende que vienen muchos cubanos y  muchos piden un menú totalmente vegetariano. Pensábamos que se venderían más los mariscos, pero no ha sido así, señal de que el gusto por esta comida se extiende.

HT: Y de que hay un sector próspero que puede costearlo. ¿Qué hacen durante la temporada baja?

Anita: Hicimos recorte de personal.

Ana María Padrón, dueña de La Buena Vida, artista plástica, trabaja en diseño de interiores, expone sus piezas en Estudio Cleo

Inger: También tenemos las descargas de los viernes por la noche. Invitamos artistas cubanos y las personas pueden disfrutar del espectáculo y la oferta gastronómica. No cobramos la entrada.

Daniel: Incluir carne roja o aves para atraer clientes está descartado.

HT: Los restaurantes vegetarianos proliferaron en el país entre el 2001 y el 2006, aproximadamente, pero debieron cerrar. ¿A qué atribuye el fracaso del proyecto?

Daniel: Faltó creatividad. El exceso de temperatura echaba a perder los vegetales. Aquí trabajamos a la carta. Los vegetales se cocinan al momento de servirlos; así protegemos textura, color y valores nutricionales.

A pesar de no estar ubicado en el centro de la ciudad, La Buena Vida ha recibido visitas de personalidades importantes como el chef del restaurante californiano Chez Panisse y Andrew Weil, quienes han probado y aprobado el menú. Obtuvo el Primer Premio al mejor Plato Fusión en “Habana Gourmet” 2012. El flan de queso con salsa de guayaba y la yema de menta en salsa de chocolate estuvieron en la portada de la Revista Excelencias Gourmet. Ocupa el segundo lugar del Trip Advisor. 

Están preparando los documentos para ser miembros de Slow Food a nivel mundial.

HT: La Buena Vida es parte de un proyecto que incluye el Estudio Cleo, un estudio de diseño y decoración ubicado en la calle I, entre 23 y 25 en el municipio Vedado de nuestra capital.

Ana: Al surgir estas posibilidades de abrir negocios, vimos la oportunidad de promover nuestro trabajo. Allí, puedes adquirir productos, mandar a decorar tu casa, restaurar muebles rotos; hacemos jardinería, fotografía, ambientación en general.

Inger: Aunque abrió después de La Buena Vida, en octubre del 2012, Estudio Cleo hizo toda la decoración del restaurante. Se llama Estudio Cleo por mi perra, que era mi niña antes de tener a mi bebé.

Heidi (graduada de farmacia, artesana, encargada de relaciones públicas de Estudio Cleo y La Buena Vida): El Estudio es un proyecto familiar. Mi hermana se encarga del diseño, mi padre de la compra de materiales y yo de lo comercial. Los tres somos creadores. Hacemos luminarias, manualidades de todo tipo.  Nuestra técnica distintiva es el Decoupage, pero también incluimos pintura, fotografías realizadas por mi cuñado que llevamos a cualquier formato: cartucheras, lámparas, cojines.

Oscar Leal cocinero

Importamos algunos inciensos, pastilleros. También unas cartucheras que hacen unas mujeres peruanas para mantener la guardería. Las compramos para ayudarlas.

Intentamos que todo sea manufacturado por nosotros y empleamos principalmente materiales reciclables.

No solo ganar dinero

Ana: Queremos destinar parte de las ganancias a sembrar árboles en la ciudad, ayudar a niños enfermos.

Inger: Ayudar a los animales. El Estudio Cleo es un lugar a donde se puede ir con las mascotas.

Heidi: En el verano, queremos dedicar dos días a hacer talleres de cerámica y manualidades con los niños. Serán gratis. Pasarán el día aprendiendo, trabajando. Todo será con el tema reciclable.

Damián: También queremos empezar a introducir a los niños en el consumo y la elaboración de comida sana.

Inger: Todo es por la ciudad.
—–
*Patricia González Rodríguez estaba fuera del país en el momento de esta entrevista

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8 thoughts on “La Buena Vida en Cuba

  • Vaya Inger estan acabando. Saludos desde Miami.

  • Excelente reportaje sin embargo no lei informacion relacionada a los pagos, solo aceptan pago en efectivo? o se puede pagar con tarjeta de credito?

  • Una idea muy original y necesaria en nuesta querida ciudad. Hay quien dice que lo importante es la comida!! no deja de ser verdad, pero es muy importante también en donde te la comes, el ambiente, como la cocinas, que ingredientes….en fin…….como el dicho, somos lo que comemos……….
    Si tan solo nos importara la comida pues seguiríamos en la edad de piedra. El lugar justo lo que propone es dar un salto para hacer la diferencia y acoplar todo estos conceptos.
    He ido al lugar en varias ocaciones y es excelente. La comida muy auténtica, aromatizada con plantas del mismo jardín, diferente a lo que los cubanos estamos acostumbrados, pero ya es hora de ir cambiando….también en los sabores, paladar y cultura gastronómica……..

  • Esto es precisamente lo que pasa cuando individuos pueden resolver sus problemas y demuestra por que el capitalismo triunfa donde el socialismo (capitalismo monopolista de estado o estatismo ) falla.
    Les deseo mucha suerte. Este es un ejemplo típico de la inventiva del Cubano.
    Y en resumen demuestra como el capitalismo funciona.

    Problema-Solucion-Dinero

    Muchos extranjeros y quizás algunos cubanos necesitan de comida vegetariana.
    Ellas resolvieron el problema creando el restaurante y naturalmente debe producir dinero. A la vez ellas producen dinero para el sector campesino etc y se van formando las cadenas invisibles que conforman el capitalismo libre!

  • Súper,excelente idea la de ustedes,y los felicito por que son amantes de los animalitos y los incluyen en sus proyectos de vida,aceptándolos también como miembros de las familias,q pueden compartir paseos.
    Dios los bendiga y les deseo mucha suerte en su restaurante,el día q vuelva su linda isla,iré a comer a su restaurante…palabra de peruana.
    Viva Cuba , viva el Perú señores!

  • Parece una buena idea.

    Como dice Rigo, lo importante es la comida. Es cierto que importar baby carrots debe costar un ojo de la cara, pero hay que ponerse creativos y eso puede implicar buscarse un guajiro en el Escambray y otro en Consolación del Sur que les cultiven y les manden expresamente los productos.

    En algunos restaurantes he visto que tienen sus propias hierbas aromáticas y pequeños cultivos. Culantro, cebollina, albahaca, ajo, tomate y ají, se pueden lograr como bonitas plantas ornamentales.

  • Bueno, no quiero ser el que terminé la fiesta pero fui a este lugar y realmente no es bueno.
    El lugar es esteticamente muy bonito y se diferencia de los otros paladares de Habana. PERO, lo mas importante es la comida no? Y en eso les falta mucho trabajo. Mitad de la carta nunca hay y lo que hay se demora horas a salir de la cocina y no tiene sabor a NADA. Es una lastima por que hay mucho potencial allí.

  • Yusimí:

    Excelente opción. Gracias por recomendarnos el sitio. Te insto a que continúes descubriéndonos joyas como ésta a los que estamos lejos.

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