Joel Suárez: Un bailarín cubano en prestigiosa compañía alemana

Helson Hernandez

Joel Suárez

HAVANA TIMES — Joel Suárez, uno de los pocos bailarines cubanos que ha logrado ingresar en compañías de vanguardia en Europa, comparte sus experiencias y también criterios sobre la preparación que tienen los bailarines actualmente en Cuba, en correspondencia con el desarrollo de la Danza mundial.

HT: Qué has encontrado en la danza como medio de expresión en tu mundo profesional.

Joel Suárez: Luego de ocho años de estudio en danza clásica y cuatro años trabajando con el Ballet Nacional de Cuba, en un mundo que inconscientemente consume todo de ti por la dedicación y esfuerzo que conlleva, me encuentro con la llamada danza contemporánea.

La parte profesional de mi relación con la danza, claro es muy importante, sobre todo como vía de materialización de ideas, movimientos. Pero lo que me sigue sorprendiendo y enamorando cada día, son ciertas características que uno desarrolla.

Capacidad y libertades físicas, los altos niveles de creatividad que requiere, lo perceptivo, el trabajo con la energía, espacio, son cosas que el cuerpo aprende como usar y me definen como ser humano fuera del escenario, y realmente creo que es un poder inmenso que la danza nos lega.

He llegado a situaciones, dilemas y redescubrimientos que van mucho más allá del hecho de bailar. Se ha forjado en mí la sensibilidad, el compromiso y la responsabilidad, conmigo mismo ante todo, de hacer y ser lo que me corresponde en el universo.

HT: Danza Contemporánea de Cuba, refiriéndonos a la compañía?

JS: Es una compañía con excelentes bailarines de increíbles condiciones físicas y tremenda capacidad de ejecución. Creo en general ha sido bien llevada desde los criterios, perspectivas y visiones de sus directivos, aunque es muy difícil que los problemas que afectan a Cuba como núcleo mayor, no afecten a núcleos menores.

En esa compañía tuve familia, tuve amigos, tuve maestros, experiencias superlativas. Aunque confieso, siempre me quedó el interés por explorar a fondo otros caminos estéticos, alejarnos un poco de la dependencia extrema a esa capacidad de ejecución y al potencial físico.

HT: A veces le llaman por “Bailarín” y no se muestra satisfecho con esta denominación, algún conflicto al respecto?

JS: Si, esto es algo muy personal. Mi mente creadora no piensa como bailarín, creo que un creador debe plantearse su discurso primero y luego tomar las decisiones más sinceras y honestas para con ello, a la inversa para mí, pierde valor y veracidad. Es lógico que necesitemos nombres, pero yo veo el arte como una sola cosa. Yo pienso en el arte como comunicación, y esta es inmensa y riquísima, bailar es solo una parte de la todo ello.

HT: Sería interesante compartir sus criterios acerca de la manera como se asume en Cuba el entrenamiento de un bailarín.

JS: Hay mucho desconocimiento por parte de los bailarines respecto al tema. Por mucho que lo parezca, un bailarín lastimado, puede ser común pero no es normal. De la misma manera hay mucho desconocimiento anatómico por profesores y nos empeñamos en trabajar todos los músculos de una pierna cuando necesitamos solo trabajar los cuádriceps, para poner un ejemplo.

Cada músculo tiene una función, por lo tanto una fisonomía, cada uno de ellos merece un trato más especifico. A menudo engañamos al cuerpo, no utilizamos los músculos que realmente necesitamos y sobre entrenamos otros, esto no conlleva a nada bueno. Siento que me quedo corto en lo que hablo, pero estos asuntos serian una perfecta tesis para médicos, este tema es inmenso.

El cuerpo es un diseño impresionante, capacitado para solucionarse a sí mismo en cuestiones de días, correctamente entrenado. Por si solo logra cualquier meta anatómicamente posible. Las técnicas condicionan el cuerpo, todas, creo que un bailarín no debería hacer entrenamiento diario o calentamiento con técnicas ya establecidas, además muchas de estas son abusivas y dañinas aun para un cuerpo con supuestas condiciones para practicarlas.

Como yo lo veo, la salud es lo primero, sin salud olvídate de danza, olvídate de todo, pero esta fórmula aun no queda clara para muchos en el mundo. Considero que lo más importante es el calentamiento y este debe ser neutral y respetuoso para con el cuerpo, lo veo más como mantenimiento que entrenamiento, mantener un cuerpo flexible, capaz, en forma y saludable, además de limpio y puro de vicios. Los entrenamientos creo deberían recaer más sobre el coreógrafo, en función de su discurso y lo que quiera lograr en los intérpretes.

HT: A que se refiere cuando dice que sabe lo que quiere en la Danza pero todavía no lo conoce?

JS: En la danza como intérprete, si lo sé, no lo conozco o no lo domino porque no he tenido muchas oportunidades de hacer un trabajo quizás más experimental como dicen algunos, yo diría un trabajo que nazca más desde mi interioridad como ser humano, que me acerque al receptor lejos de alejarme y mostrarme extraño para él.

Durante mi estancia en Danza Contemporánea de Cuba tuve la suerte de tener algunos acercamientos a este tipo de trabajo, Juan Kruz Díaz de Garaio Esnaola, George Céspedes, Osnel delgado, Julio Cesar Iglesias, Andy Zontag, son algunas de las personas que me han ayudado directamente a decidir mi camino como intérprete en la danza.

HT: A propósito de la prestigiosa compañía alemana “Sasha Waltz and Guests“.

JS: Tengo la gran suerte de trabajar con ellos actualmente para su nueva producción, un proyecto interesantísimo, estoy de veras muy contento con esta oportunidad, el reto y las responsabilidades son enormes, pero lo voy a disfrutar plenamente. Yo quede enamorado del trabajo de la compañía cuando estuvieron en La Habana y tuvimos la gran experiencia de compartir estudio con ellos, unos talleres que impartió Juan Kruz, música en vivo con X Alfonzo, aquello realmente me marcó para siempre y me ayudo muchísimo a encontrarme como artista, además súper preocupados y ocupados con el bienestar de sus integrantes, un colectivo basado en el respeto y camaradería, todos creadores.

HT: Qué inquietudes reserva sobre la enseñanza artística de dicha especialidad, en la Cuba de hoy.

JS: El sistema de enseñanza cubano funciona, el nivel y potencial de sus bailarines son prueba de ello. Es una realidad actualmente que la enseñanza debería ser mas artística. Quizás sea un poco la relación escuela compañía.

I’ve faced situations, dilemmas and rediscoveries that go far beyond the act of dancing. Within me it has created sensitivity, commitment and responsibility, especially to myself, to do and be what corresponds to my place in the universe.

Las escuelas cubanas todas tienen el mismo método de enseñanza, para aprender otra cosa, tienes que salir de Cuba, a no ser que venga alguien del extranjero, casi siempre a la capital, o que salgas del país, lo cuál es……..todavía bastante imposible para muchos.

Las compañías cubanas de danza contemporánea, en su mayoría, están volcadas en un trabajo ultra físico, por lo tanto necesitan bailarines ultra físicos, y así se trabaja en las escuelas, entonces vemos muchos jóvenes creadores-interpretes, totalmente inmersos en tecnicismos, únicamente preocupados por cuentas y movimientos, sin ningún tipo de responsabilidad ni respeto por el arte que están haciendo, porque no lo ven como arte, lo ven solo como trabajo, que también lo es, pero afortunados aquellos que aman su profesión y puedan vivir de ella.

Y eso es lo otro, estamos vendiendo artistas, un montón de esos muchachos graduados como profesionales terminan en lugares que el único valor que tiene, en Cuba y para los cubanos, es que funcionan un poquito mejor económicamente, escenarios de cabaret que tienen más que ver con la mulata y el ron que vende el triste turismo cubano, teniendo en cuenta los años de sudor y trabajo que pasamos, nosotros y nuestras familia, para formarnos en este arte.

Un punto clave es la necesidad que hay en las escuelas de creadores realmente activos, personas capaces de moverles un poco el piso a los muchachos, que los informen, que los motiven. Promover la diversidad por encima de la igualdad.

HT: Otras experiencias fuera del contexto danzario?

JS: He tenido algunos acercamientos al teatro, para mí esto fue genial, estoy muy interesado en los procesos y herramientas de creación en este medio, me parecen más sinceros con nuestras situaciones como seres humanos. Desde esos lugares me gustaría llegar al movimiento.

HT: Y sobre la salud actual del desarrollo danzario en Cuba.

JS: En la medida en que los bailarines cubanos tienen tanta calidad física, la ambición de nuestros proyectos debería ser mayor, no podemos conformarnos con bailar para mostrar eso nada más.

Debemos explotar nuestra calidad y aceptar nuestro lugar como comunicadores en vez de quedarnos, cómodos por cierto, en el simple lugar del ejecutor. El éxito actual de la danza cubana se debe casi solo a eso, y así nos mostramos al mundo, y buscando eso, llegan coreógrafos extranjeros al país, cuyo trabajo es únicamente ultra físico y de pura ejecución, es un círculo sin fin.

Quiero aclarar que esto de por si no tiene nada de malo, son criterios estéticos. El problema es que nuestra capacidad de elección se ha visto mutilada por la falta de opciones, entonces son las compañías, pocas, y de calidad real menos aun, en las que puedes experimentar una mayor amplitud de trabajos.

La falta de espacios, la economía, el trato a los intérpretes como eternos estudiantes, la falta de información, el inaccesible internet, los pocos creadores, en fin, son cosas que no le hacen bien a la danza en Cuba.

Yo creo, y esto pasa en todas las esferas del país, deberíamos mirar un poco más hacia delante en vez de a los logros pasados, aceptar que hay quienes lo hacen mejor, apropiar nos y con humildad rehacer y aportar. Que tenemos material humano increíble, y las historias para contar…..bueno, nos sobran coño!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *