Irlanda, Cuba y sus historias entretejidas

Conversación con la doctora Margaret Brehony y sus investigaciones sobre la presencia irlandesa en la isla.

Por Hugo Luis Sánchez (IPS)

Cubierta del libro Irlanda y Cuba Historias entretejidas
Foto: Cortesía de la entrevistada

HAVANA TIMES – Si alguien dijera que la tierra de los irlandeses es también el mar, no estaría desacertado en lo absoluto. Y, si a ello agregara que, como muchos insulares, viajan con su isla a cuestas y de ella no pueden ni quieren desprenderse, por igual nuestro sujeto habría dado en el blanco.

En Cuba, además de esa porción de tierra rodeada de mar que hacía sentirse a los irlandeses como “a bordo” en su propia casa y de tener por vecinos a enemigos muy poderosos, aquí Estados Unidos, allá el Reino Unido y eso “entrena”, como quiera que sea, hallaron por igual un horizonte prometedor según testimonian registros de su presencia en esta isla caribeña y de ahí que resulta muy fácil toparse, al caminar por La Habana Vieja, con una calle O’Farrill, el primer irlandés de que se tenga noticia llegado tan temprano como en 1722; u otra O’Bourke… o dar con un O’Callaghan, O’Halloran… si hojeamos la guía telefónica de la capital.

A este distintivo sello se refieren las doctoras Margaret Brehony y Nuala Finnegan, ambas del Departamento de Español, Portugués y Estudios Latinoamericanos de la Universidad Nacional de Irlanda en Cork, en su recopilación de ensayos Irlanda y Cuba Historias entretejidas, solo que desde ángulos poco o nada tratados, y ahí radica su mayor singularidad. En el libro se habla, pongamos por caso, de movimientos antiesclavistas, procesos de blanqueamiento étnico, la presencia de la mujer en la diáspora irlandesa, el comercio de esclavos… Dejamos a los lectores de La Esquina de Padura esta conversación con la doctora Brehony sobre un tajo de la historia que entreteje a ambas islas.

La doctora Margaret Brehony, miembro del Departamento de Español, Portugués y Estudios Latinoamericanos de la Universidad Nacional de Irlanda en Cork. Foto: Cortesía de la entrevistada

Hugo Luis Sánchez: Irlanda y Cuba Historias entretejidas, 2019, comprende en total siete ensayos, entre ellos “José Martí: el retrato olvidado de Oscar Wilde” y otro sobre James O´Kelly, autor del clásico La tierra del mambí, esta vez en su faceta de corresponsal de guerra en Cuba. ¿Cuáles son los detalles de la obra?

Margaret Brehony: La publicación del libro se concibe entre la directora del Palacio del Segundo Cabo, Onedys Calvo Noya, y la Embajadora de Irlanda, Barbara Jones, coincidiendo con las celebraciones por los veinte años de relaciones diplomáticos entre Irlanda y Cuba. Fue y es, una experiencia estimulante colaborar con la doctora Finnegan en la compilación de esta colección de ensayos, publicada en edición bilingüe, inglés y español por la prestigiosa Editorial Boloña, de la Oficina del Historiador de la Ciudad.

Es el primer libro dedicado a las relaciones históricas entre ambas naciones y nuestra colaboración interdisciplinaria muestra, desde perspectivas diversas, el interés por parte de cubanos e irlandeses en un tema todavía poco conocido y no por ello menos subyugante.

¿Qué tiene de novedad?

Que es un estudio, digamos más bien, un fascinante viaje sobre una historia entretejida, o sea, un ensayo de la migración entre Irlanda y Cuba y nuevo desde el punto de vista historiográfico. Sin embargo, existen antecedentes que datan de más de una década de investigaciones sobre personajes importantes o flujos migratorios diferentes y el asentamiento irlandés en Cuba, sobre todo en la época colonial.

Muestra, así, importantes paralelismos entre las dos islas, con un pasado colonial, la lucha de independencia y nuestras experiencias postcoloniales. También compartimos procesos migratorios, los cuales nos ofrecen la oportunidad de compenetrarnos mucho mejor en cuestiones del pasado que aún conviven en el presente y con mucha fuerza.

Ahora, la doctora Brehony viaja de nuevo a La Habana cautivada, como ella misma lo define, en proseguir la investigación. ¿En qué centra, digamos, esta segunda temporada? Y, partiendo de que usted es irlandesa y, en el orden más íntimo, fuera de toda estadística y análisis concienzudos, ¿qué vieron los irlandeses en Cuba, qué vio Margaret Brehony y por qué estas particularidades, por qué Cuba en este volumen?

Vimos pasión y eso también nos hermana, una pasión idéntica, una compenetración que nos identifica. Mi meta en esta segunda etapa, financiada por la Unión Europea y el Consejo de Investigación en Irlanda, consiste en profundizar la búsqueda a fin de revelar la experiencia de los irlandeses no solamente en La Habana, también en Matanzas, Cienfuegos, Santiago de Cuba y otros sitios. Como resulta fácil de percibir, es algo muy muy atrayente, un regocijo.

Placa en la calle O’Reilly, en La Habana, capital de Cuba.  Foto: Cortesía de la entrevistada

¿Cuáles son las particularidades de este proyecto, de por sí muy atrayente como usted misma acaba de definir?

El proyecto estudia procesos de género, raza y cultura en el Caribe desde la perspectiva de la migración irlandesa a Cuba en el siglo XIX. Se trata de una historia, ya comenté que es entretejida, también con sociología, estudios patrimoniales y las humanidades digitales. Basándose en fuentes de archivo de Cuba e Irlanda resulta una propuesta original sobre estrategias de migración y colonización blanca durante los tiempos de la esclavitud en Cuba, remite a fuentes de archivo no conocidas y en peligro de perderse, por suerte acumuladas durante la investigación, a la que antes hice referencia, en un innovador archivo digital de acceso abierto del patrimonio cultural irlandés en Cuba, titulado Cuba-Irlanda Digital.

¿En qué consiste Cuba-Irlanda Digital?

Este sitio web es de código abierto y una plataforma educativa dirigida a una audiencia diversa de usuarios entre los que se incluyen historiadores, estudiantes, investigadores, maestros… cineastas, documentalistas, escritores e instituciones, digamos, como museos, centros patrimoniales, bibliotecas, escuelas y personal de la embajada con sus programas culturales.

¿Y para usted qué significa?

En mi caso, como investigadora, agradezco mucho la oportunidad de recibir el apoyo del Palacio del Segundo Cabo, de la Oficina del Historiador que me han facilitado acceso a los Archivos Nacionales y Provinciales que atesoran una colección de documentos e información muy rica sobre la conexión entre ambos países. He tenido esa tremenda suerte, me siento dichosa por ello.

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