¿Ha terminado la guerra fría contra Cuba?

Foto: Ernesto Cruz

HAVANA TIMES — Durante el mes de enero, los gobiernos de los Estados Unidos y Cuba dieron los primeros pasos para restablecer las relaciones diplomáticas (anunciadas en diciembre) y abrir embajadas en sus respectivos países. Al mismo tiempo, a través de una orden ejecutiva, Obama estableció ciertas excepciones a la prohibición norteamericana de viajar a Cuba, y eliminó algunos aspectos del bloqueo económico. Samuel Farber, el autor de Cuba Since the Revolution of 1959. A Critical Assessment fue entrevistado por Lance Selfa*, con respecto a estos eventos.

Desde su punto de vista ¿qué ha motivado el relajamiento de las tensiones entre EEUU y Cuba justo en este momento? ¿Podría hablar al respecto, tanto desde la perspectiva estadounidense como desde la perspectiva cubana?

Samuel Farber: Creo que fueron varios factores los que impulsaron este cambio, aunque era imposible predecir el momento en que iba a ocurrir. Ciertamente el fin de la Guerra Fría y el repliegue cubano de África, disminuyeron la importancia de Cuba en la política exterior estadounidense a un grado tal que durante las dos últimas décadas apenas fue mencionada en los estudios estratégicos publicados por los Departamentos de Defensa y de Estado.

También está el hecho de que los capitalistas norteamericanos están cada vez más a favor de comerciar con Cuba. En el 2000, EE.UU. aprobó una ley que permite la exportación a Cuba de productos agrícolas y procesados. Como consecuencia de dicha ley Archer Daniels Midland, Tyson Foods y otras compañías estadounidenses comenzaron a comerciar con Cuba. Muchas otras empresas están a favor de establecer relaciones comerciales, solo el ala derecha más extrema de los capitalistas se opone. Además, desde hace un tiempo el Pentágono ha estado a favor de reanudar las relaciones con la isla y se ha estado reuniendo con las autoridades cubanas para discutir la logística de la base naval de Guantánamo, la interdicción de drogas y otros temas.

Por último, aunque no por eso menos importante, la influencia del ala derecha de Miami ha disminuido. El área del Condado de Dade todavía tiene tres miembros cubano-americanos derechistas en el Congreso, pero el apoyo a esa política derechista ya no es el mismo. Esto se debe, a que la composición social de la comunidad cubana ha cambiado significativamente. Hoy en día la mayoría de los cubanos y cubano-americanos en el sur de Florida llegaron de Cuba después de 1980; esa mayoría sigue creciendo. Cada año llegan a los EE.UU. por lo menos entre 20.000 y 30.000 cubanos y la generación vieja se está muriendo, aun así mantiene el control sobre los medios de comunicación y el sistema político debido a su poder económico.

Todos estos factores que operan del lado estadounidense han contribuido a crear una situación favorable que los políticos norteamericanos están tratando de aprovechar para moverse en relación a Cuba.

Por su parte, Cuba se ha estado enfrentando a una situación económica apremiante con una tremenda baja en la inversión. El ministro de economía de Cuba estimó que se necesitan unos $ 2 mil millones al año para lograr el despegue económico. Cuba reinvierte capital a la mitad del nivel del resto de América Latina y su productividad, comparada con los estándares latinoamericanos, es muy baja. El crecimiento económico también ha sido muy bajo en los últimos años, poco más de un 1 por ciento en el 2014.

Todo esto ha propiciado que ambas partes estén dispuestas a hacer un reajuste en sus relaciones, y, tras las elecciones del 2014, Obama decidió que éste sería el momento político perfecto.

¿Cómo caracterizaría la magnitud de la apertura de las relaciones diplomáticas? Según yo lo entiendo, Obama puede implementar ciertos cambios basado en las prerrogativas de su poder ejecutivo, pero es el Congreso el que tendría que derogar la Ley Helms-Burton. ¿Me puede decir cuáles son algunas de las limitaciones en los posibles acuerdos?

SF: La Ley Helms-Burton, aprobada por el Congreso y el presidente Bill Clinton en 1996, prohíbe toda actividad económica entre los Estados Unidos y Cuba —por ejemplo, prohíbe la inversión de las empresas estadounidenses en Cuba. El presidente Obama ha implementado cambios menores al margen de esa ley para mejorar las relaciones políticas y económicas entre Cuba y los EE.UU. Así por ejemplo, pudo liberalizar las remesas a Cuba de los cubano-americanos, remesas que se proyecta van a aumentar de $ 1,5 mil millones de dólares anualmente en el 2014, a más de $ 2 mil millones en el 2015. En otras palabras, se espera al menos un aumento del 25 por ciento de las remesas durante el año próximo. Sin embargo el problema principal es que no puede haber relaciones económicas normales entre los dos países porque la Ley Helms-Burton las prohíbe.

Es al Congreso a quien corresponde modificar o derogar la Ley Helms-Burton. Un número significativo de republicanos, como el senador Jeff Flake de Arizona, están a favor de hacerlo, pero no se sabe si serán suficientes (junto a los demócratas) para aprobar un cambio. Hay demócratas que están totalmente opuestos a cambiar la ley, como el senador Robert Menéndez de Nueva Jersey, un cubano-americano que por muchos años ha estado aliado a los elementos más derechistas de la comunidad cubana del sur de la Florida. El tema no divide claramente a republicanos y demócratas, más bien atraviesa la línea que separa a los dos partidos; no conozco evaluación alguna del número de republicanos y demócratas dispuestos a votar por la derogación de esa ley.

La Habana de noche. Foto: Ghyslaine Peigné

¿Qué significaría para los cubano-americanos que tienen familia en Cuba la no derogación de la Helms-Burton?

SF: Las modificaciones al margen de la Ley Helms-Burton que Obama implementó ya han cambiado significativamente la situación de los cubano-americanos, en el sentido de que ahora pueden, por ejemplo, enviar remesas monetarias prácticamente sin límite a sus parientes más cercanos -padres, hermanas, hermanos- en Cuba. Ya muchos han ido, especialmente desde que el gobierno cubano permitió a los cubanos hospedarse en hoteles turísticos. Entonces los familiares del exterior comenzaron a financiar la estancia de cubanos en dichos hoteles. Es así como Varadero, el principal centro turístico en Cuba, está lleno de cubanos en hoteles pagados por sus parientes de Miami.

Mucho ha cambiado, pero no todo. Un ejemplo: los hermanos cubano-americanos Fanjul, principales propietarios de las fábricas de azúcar en Florida, que habían sido muy hostiles al gobierno cubano, han dado un giro a favor de las relaciones económicas con Cuba. Viajaron a la isla y hablaron con el gobierno cubano, pero no van a poder invertir allá los millones de dólares necesarios para abrir un nuevo central azucarero moderno, porque la ley lo prohíbe.

Muchos dentro de la izquierda han caracterizado esta apertura como una victoria para el pueblo cubano. ¿Cómo lo ves tú?

SF: También lo veo así, en el sentido de que hasta cierto grado —y diría que un grado importante— el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Cuba echó por tierra la idea de que los EE.UU. tiene el derecho de imponer en Cuba su sistema socio-económico y político preferido; y si la isla no lo acepta, pueden castigarla económicamente; no mediante presiones de mercado, sino por mecanismos extra-económicos. Hay que tener en cuenta que no fue el mercado, sino esas medidas extra-económicas las que contribuyeron al empobrecimiento del pueblo cubano. Se supone que el neoliberalismo se opone a cualquier interferencia política en el mercado, pero el bloqueo es una interferencia política en el mercado y la imposición de sanciones contra Cuba está completamente fuera de lo que la ideología burguesa del neoliberalismo considera legítima. Es de esta manera y hasta este grado que la reciente apertura constituye una derrota para los que sostienen que los EE.UU. tienen derecho a aprobar o desaprobar un gobierno extranjero y su sistema económico, y castigarlo por medios extra-económicos. Es en este sentido que la actual apertura constituye, sin duda, una victoria.

¿Qué piensas acerca de la delegación del Departamento de Estado que en enero inició pláticas con representantes cubanos de alto nivel? El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, ha anunciado que va a encabezar una misión comercial ¿Qué más puedes decir al respecto?

SF: ¡Me imagino que todas estas misiones gubernamentales incrementarán significativamente el turismo internacional en Cuba! Una delegación de los miembros demócratas del Congreso visitó la isla, y el gobernador Cuomo planea hacerlo, al igual que la secretaria de Comercio Penny Pritzker. Recientemente leí una declaración firmada por políticos e importante gente de negocios, incluyendo a George Shultz, el Secretario de Estado durante la administración de Ronald Reagan. Ellos defienden la normalización de relaciones con Cuba. No mencionan explícitamente la revocación o modificación de la ley Helms-Burton pero se infiere de sus palabras. La declaración también fue firmada por otras figuras del establishment como Bill Richardson, exgobernador de Nuevo México, embajador de la ONU y secretario de Energía. Es obvio que en los círculos de la política oficial y de las empresas estadounidenses hay un gran interés por impulsar la normalización de relaciones con Cuba.

¿Qué impacto va a tener en América Latina el restablecimiento de las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba? ¿Cómo esto podría afectar el papel de Cuba como anfitriona de los diálogos entre el gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC, y la estrecha relación de Cuba con el gobierno venezolano? ¿Qué impacto tendrá en la influencia de los EE.UU. en la región?

SF: Una de las consideraciones de Obama para restablecer las relaciones con Cuba fue cambiar la postura de los Estados Unidos hacia América Latina y eliminar una fuente continua -y muy importante- de rechazo a la política de los EE.UU. en el continente. Creo que ésta fue una consideración muy importante en sus cálculos. Desde su perspectiva, el restablecimiento de relaciones facilitaría hacerle frente a otros países del hemisferio, particularmente a los de centro-izquierda; tanto a los menos radicales, como Ecuador, como a los más radicales, como Venezuela. Eliminada la confrontación con Cuba, sería más fácil tratar con estos países.

Vivir con una vista del mar. Foto: Ghyslaine Peigné

No estoy sugiriendo ni por un minuto, como otros lo han hecho, que Cuba va a disminuir el apoyo que le ha brindado a Venezuela y a los demás países de centro-izquierda en América Latina. Ello no va a suceder mientras las circunstancias actuales se mantengan. Estoy convencido de que consideraciones de política exterior tuvieron un peso importante en la reciente decisión de Obama. Y creo que esas mismas consideraciones motivaron a gente como George Shultz a solicitar la normalización de relaciones con Cuba. Esto, sin duda, es parte de la ecuación.

¿Cree usted que esta apertura va a inaugurar un proceso de cambio político dentro de Cuba? Si es así, ¿en qué dirección? y ¿qué importancia tiene para EE.UU?

Sí, creo que este proceso va a generar cambios a largo plazo, pero mientras, ha sido una victoria indiscutible del gobierno cubano. Es curioso que ahora el gobierno cubano haya tenido el descaro de empezar a atacar a los disidentes acusándolos de poner en peligro las nuevas relaciones con los EE.UU. Le ocurrió a la artista Tania Bruguera, quien trató de montar un performance en la Plaza de la Revolución; el gobierno la arrestó con ese pretexto. En el pasado, el gobierno esgrimía contra los disidentes que le estaban haciendo el juego al bloqueo; ahora los acusa de interferir en las relaciones con los EE.UU.

Pero a mediano y largo plazo, creo que la apertura va a socavar la legitimidad del gobierno porque no podrá continuar afirmando que los problemas económicos de Cuba son culpa del bloqueo, especialmente si se modifica o se deroga la Ley Helms-Burton.

El gobierno cubano parece estar enamorado del modelo económico de China o Vietnam. ¿Crees que sea esa la dirección que quieren tomar? Y teniendo en cuenta lo que se acaba de mencionar sobre la posibilidad de un cambio político en Cuba, ¿ese modelo es viable?

SF: Bueno, creo que esa es su meta. Pero cuando hablo del modelo vietnamita o chino, no quiero decir que Cuba puede o va a utilizar a la población campesina para reforzar su fuerza de trabajo industrial, como hizo China. Solo el 25 por ciento de la población cubana vive en el campo, muy diferente a China y a Vietnam. Por tanto no me estoy refiriendo a una política económica específica, sino más bien a un sistema social caracterizado por un partido único, sin democracia y con una inversión privada sustancial -especialmente extranjera, en sectores importantes de la economía-; un estado, como el chino, que preserva para sí el control monopólico sobre las palancas fundamentales de la economía, sector financiero incluido. Es eso lo que creo que el gobierno cubano está tratando de implementar.

El problema de Cuba es que se mueve dos pasos en esa dirección y luego da un paso para atrás. Sospecho que se debe a la resistencia de los burócratas, porque saben que van a perder su poder, sus feudos. Y Raúl Castro ha tratado de no agitar las aguas demasiado para no provocar la resistencia de la burocracia. Es por eso que éste ha sido un proceso contradictorio.

Recientemente abrió la zona franca industrial de Mariel. ¿Crees que los planificadores económicos cubanos quieren convertir a Cuba en una zona franca industrial como Vietnam o Macao?

SF: Hasta ahora, el puerto de Mariel no ha tenido éxito económico. Odebrecht, una gran empresa brasileña, ha invertido mucho capital en la renovación y modernización del puerto, que incluye una zona de libre comercio. Afirman que una vez concluida la expansión del Canal de Panamá, los barcos grandes tendrán que usar las facilidades de Mariel como trampolín para llegar a los Estados Unidos o a Europa.

El hecho es que, por el momento, Cuba no tiene mucho que ofrecer en materia industrial o agrícola; lo que sí posee es un sector de servicios bastante desarrollado. Un ejemplo es la industria del turismo que en 2014 recibió 3 millones de visitantes y es posible que para finales de 2016 llegue a 4 millones. Eso creará enormes presiones sobre la infraestructura y la hotelería de la la isla, e invitará al capital español isla, y esto invite al capital español a participar en la actividad hotelera cubana.

Cuba cuenta con un desarrollo importante en el área de la biotecnología y la producción de medicamentos. Ya existen, de hecho, uno o dos proyectos con empresas estadounidenses para desarrollar medicinas. Ese tipo de colaboración pudiera crecer, pero a largo plazo.

¿Algo más que nuestros lectores deban saber?

SF: A mediano y largo plazo, la ideología predominante del gobierno cubano, que culpa de su situación económica al bloqueo, perderá credibilidad. La liberalización de corte económico, no acompañada de una apertura democrática, catalizará un movimiento de resistencia y protesta contra la política del gobierno.

En China, a pesar de su estado de partido único, ocurren decenas de miles de protestas todos los años. Como consecuencia, los trabajadores han logrado un aumento en sus salarios hasta el punto que varias empresas han empezado a retirarse de China. Bangladesh, por ejemplo, se ha convertido en un centro importante de la industria textil porque el trabajo chino ya no es tan rentable.
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(*) Originalmente publicado, con cambios, en Obrero Socialista, febrero-marzo 2015, número 77. http:socialistworker.org/department/Obrero-Socialista

 


11 thoughts on “¿Ha terminado la guerra fría contra Cuba?

  • el 4 mayo, 2015 a las 10:14 pm
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    muy interesante articulo, pero deberian cambiar el titulo Guerra fria contra Cuba, hace lucir al atacado USA como el agresor.

  • el 7 febrero, 2015 a las 7:52 am
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    como usted sabra,eso fue lo que hizo el comandante invencible,pero escogio mal.Yo creo que lo menos que puede hacer un cubano ahora, seria tratar de escoger mejor.

  • el 6 febrero, 2015 a las 10:57 pm
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    José Darío:

    No menos miope parece su insistencia en que venga alguien de afuera a resolver nuestros problemas…

  • el 6 febrero, 2015 a las 10:43 am
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    nada de ciego empecinamiento isidro,de lo que se trata es de tumbar al comunismo en Cuba,para que los cubanos como tu,puedan vivir decentemente!!Solo es eso,no te habias dado cuenta!!Los EEUU han sido el unico pais que se apiada de los cubanos,que no quiere que sean felices alli,como si lo quieren los espanoles,los brasilenos,mexicanos,etc,etc

  • el 5 febrero, 2015 a las 11:09 pm
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    Una de las grandes contradcciones en que cayó EE.UU. en años recientes, propulsado por las fuerzas de la extrema derecha que menciona Farber, fue acudir a sanciones económicas contra Cuba, al punto de llegar a la extraterritorialidad. Con ello desdecían de la defensa que enarbolaban en otras latitudes del credo pro liberación del comercio mundial. Todo por ciego empecinamiento.

  • el 5 febrero, 2015 a las 7:23 pm
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    En realidad meñique, el único que se presta para que lo utilicemos como papel higiénico eres tú.
    En este foro priman los argumentos y están fuera las difamaciones.

  • el 5 febrero, 2015 a las 5:29 pm
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    Se entiende a los adivinos porque siempre alguien les paga para “descubrir” lo correcto, sobre todo cuando se trata de Cuba, pero toda la retahíla de secundones que replicamos voluntariamente y nos prestamos como servilletas a los articulistas, ¿por qué lo hacemos? No quiero ni pensarlo…

  • el 5 febrero, 2015 a las 1:46 pm
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    Otra Cuestión, pienso que el título del artículo es infelizmente errado porque a mi modo de ver debería de ser ¿Se habrá terminado la guerra fría entre Cuba y USA¿ que a mi modo de ver también se acabará según se avance en las relaciones económicas y políticas porque una característica de la guerra fría además de la preponderancia de las armas y amenazas de guerra es el uso del lenguaje por un lado Obama y su equipo dicen que se mantiene el mismo objetivo de antes de 17\12\14 y por otro lado el discurso de Raúl Castro en San José es el peor de la guerra fría y también las declaraciones de la prensa castristas de sus voceros y lame botas.

  • el 5 febrero, 2015 a las 1:30 pm
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    Estoy convencido que en Cuba no se implantará el modelo chino o vietnamita ni si quiera los que prevalecen en el sudoeste asiático, generalmente de corte autoritarios, para generalizar porque nosotros somos occidentales y no asiáticos que tradicionalmente hemos luchado por la libertad y la democracia, recuerdo que el castrismo se instauró como el resultado de una lucha por sacar a un dictador autoritario para restableceré el orden republicano constitucional, como pueblo no tenemos el espíritu de vasallos y servidumbre de los asiáticos, somos libertarios, libertos, emancipados a pesar de los pesares y del castrismo.

  • el 5 febrero, 2015 a las 10:14 am
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    Tan profesional y serio siempre el profesor y académico Samuel Farber.
    Ojalá la ciudadanía y me incluyo podamos desterrar el modelo chino y vietnamita.No creo que en occidente se pueda esperar 35 años para subir los salarios ni tampoco que a pesar de la represión logre el gobierno cubano imponer su incapacidad pública como gobierno por más tiempo.
    La población está desesperada y en cólera, pero a diferencia de China, no creo que el resto de América Latina le permita al gobierno cubano sacar los tanques frente al descontento popular.Ya Malinowski declaró en las sesiones del Senado que hubo una respuesta abrumadora mente positiva por parte de los gobiernos latinoamericanos a favor de presionar al gobierno cubano a favor del respeto a los derechos humanos y la UE también está en la disposición de hacerlo. Ojalá podamos todos juntos lograrlo.

    Me encantó esta frase:

    “Es curioso que ahora el gobierno cubano haya tenido el descaro de empezar a atacar a los disidentes acusándolos de poner en peligro las nuevas relaciones con los EE.UU. Le ocurrió a la artista Tania Bruguera, quien trató de montar un performance en la Plaza de la Revolución; el gobierno la arrestó con ese pretexto. En el pasado, el gobierno esgrimía contra los disidentes que le estaban haciendo el juego al bloqueo; ahora los acusa de interferir en las relaciones con los EE.UU.”

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