Entrevista con el jefe de la embajada de EE.UU. en Cuba

La entrega de visas es un asunto que “tenemos que resolver”

Por El Toque

Foto: Alain L. Gutiérrez.

HAVANA TIMES – Presentamos una entrevista a Timothy Zúñiga-Brown, encargado de Negocios de la embajada de Estados Unidos en La Habana, desde el 31 de julio del 2020.

Antes de llegar a La Habana, Zúñiga-Brown se había desempeñado como coordinador de la Oficina de Asuntos Cubanos del Departamento de Estado. A su vez, fue cónsul general en el Consulado de los Estados Unidos en Monterrey, México, y subjefe de Misión en Ecuador. También, durante sus más de treinta años de experiencia diplomática, estuvo destinado a Las Bahamas, Perú, Panamá, Sudáfrica y Nueva Zelanda.

Uno de los presentadores de nuestro podcast, Camilo Condis, pidió al funcionario comentar sobre el estado actual de las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos. Al respecto, Zúñiga-Brown dijo que los vínculos, como siempre, se mantienen complicados. En estos momentos, con la COVID-19, se dificultan. Y envió sus deseos de “que todos estén bien y que aquellos que, desafortunadamente, hayan contraído la COVID-19, se mejoren pronto”.

Condis agradeció al diplomático y seguidamente indagó sobre el bloqueo/embargo, otro tema que siempre ha estado sobre la mesa al hablar de las relaciones entre los dos países.

¿Cree, usted, 58 años después, que este embargo económico ha logrado o está logrando sus objetivos?”

Timothy Zúñiga-Brown, encargado de Negocios de la embajada de Estados Unidos en La Habana. Fotos: adncuba.com

Zúñiga-Brown: Esa es una excelente pregunta. Sabía que me la ibas a hacer y es algo que se suele discutir. Hablar del embargo es como entrar en una conversación a la mitad de esta y muchas veces uno vuelve a hablar de lo que pasó en los últimos 58, 59 años, de los sesenta. No hay que remontarse tan lejos, porque eso es argumentar toda una historia. Es un rollo bastante complicado.

Solo hay que mirar un año atrás para ver la Constitución que se instauró en 2019 en Cuba. Yo le digo a los chicos de la Embajada que se fijen en lo que dice uno de los artículos, en el cinco específicamente: “El Partido Comunista cubano es único”, y parece que el asunto es irrevocable también. Es un partido comunista que rige en el Estado y también en la sociedad, o sea, es un sistema totalitario.

A eso obedece el embargo, que apunta a tratar de restringir el flujo de dinero que va a las arcas del Gobierno y del Ministerio del Interior y el Ministerio de las Fuerzas Armadas. Es por eso que hay un embargo. Muchas veces la gente dice que les afecta a ellos personalmente; lo entiendo.

Sin embargo, lo que estamos tratando de hacer es impedir lo que ocurre aquí en Cuba cuando hay acción totalitaria del Estado, que francamente es sobre el pueblo cubano, y también la exportación de este modelo a otros países. Ahora podemos mirar lo que está pasando en Venezuela, la dictadura en Venezuela, la dictadura en Nicaragua, y ese es un problema serio. Pero aquí hay un tema de represión y falta de derechos humanos.

Ahora, gracias a que los cubanos tenemos mayor acceso a Internet, sabemos que existe el embargo, pero también que existe un comercio entre Cuba y los Estados Unidos y quisiera que nos contara un poco sobre eso. ¿Cuáles son los productos que Cuba compra actualmente a los Estados Unidos? ¿Cuáles tienen permitido comprar? ¿Cuáles adquiere de los que tiene permitido, porque a lo mejor no son todos? ¿Cuáles son las condiciones para efectuar esa compra? ¿Nos puede hablar un poco sobre esto?

Zúñiga-Brown: Ese es otro de los grandes secretos, parece, de la relación entre los Estados Unidos y Cuba, y es que hay mucho contacto entre ambas naciones. Somos uno de los países de más demanda de personas, en el sentido de que hay muchos americanos y cubanoamericanos que vienen. Siempre me resulta simpático cuando dan las cifras, porque apartan las cifras del destino del cual vienen los cubanos y es que casi el 90 % de ellos proviene de Miami. Porque si juntas esos dos números tenemos muchos americanos que vienen para acá. Y claramente hay muchos cubanos que van para allá o que quieren ir para allá. Desafortunadamente, muchos que quieren irse para siempre.

En términos de los productos que nosotros les enviamos, si se mira solo desde el año pasado, 2019, 3.7 millones de dólares fueron en productos médicos y medicinas. Y si vemos nada más este año hasta junio, estamos hablando de un poquito más de 100 millones de dólares en productos agrícolas y, sobre todo, comida y el famoso pollo que se ve por toda la Isla. Pero aparte del pollo, también son fosfatos y fertilizantes, un poco de ropa, productos de aseo o jabón, líquido para limpiar…

Quisiéramos que haya más y eso se ha mantenido a través de los años. Si uno se remonta a principios de los 90, nos referimos a un conjunto de lo que se ha aprobado para mandar a Cuba de miles de millones de dólares. O sea, que hay un flujo de productos hacia Cuba, un flujo de personas hacia Cuba, y es una de los elementos que mantiene el país a flote. 

Un problema recurrente que tienen personas como yo, que somos parte del sector privado en Cuba —no cuentapropistas, como le llama el Gobierno cubano—, es que frecuentemente nos enfrentamos a situaciones en las cuales tenemos limitaciones debido a que caemos dentro del embargo.

Por ejemplo, no podemos usar PayPal para promover servicios fuera de Cuba o recibir pagos de clientes extranjeros; algunos servicios web, para los programadores de computadora cubanos se encuentran muchas veces en plataformas que están cerradas para ellos. ¿Cómo pudiera el Gobierno estadounidense y el Departamento de Estado asegurarse de que el pueblo cubano y los empresarios privados cubanos no tengan estas dificultades para comercializar y utilizar plataformas estadounidenses?

Zúñiga-Brown: Justamente la política de la Administración de Estados Unidos trata de apartar de esas grandes medidas el tema de Internet, porque sabemos que la red de redes es una necesidad moderna para todos los países, incluido Cuba. Obviamente, una de las diferencias que yo he podido ver, y que me ha dado mucho aliento, es el hecho de que ahora sí existe Internet. No está tan avanzado como en otros lugares, pero sí existe y nosotros lo hemos apartado y ojalá que haya más y más habilidad para que el pueblo se pueda comunicar y que puedan usarlo como plataforma para negocios.

Yo soy un consumidor de los productos made in Cuba (hecho en Cuba), a través de Internet, productos como este programa y productos como los que he visto en YouTube, muchos blogueros… Es interesante que eso fluya. Es novedoso para los que acabamos de llegar y también para los cubanos; si puede avanzar más, sería bueno.

Ahora, la verdad es que la razón por la que existe el embargo es por lo que dije anteriormente, por lo que hace Cuba aquí y por lo que hace fuera de su país. Así que es complicado tratar de tener esos contactos, pero los hay hoy en día cada vez más, y espero que eso continúe.

Obviamente, los productos que más se comercializan en los Estados Unidos provenientes de Cuba, aparte de la buena gente cubana, son informativos, música, arte, y eso se complementa con el carbón de marabú que se vende en muchos países del mundo, pero también en los Estados Unidos. A lo que voy es que es posible comercializar hacia los Estados Unidos, pero no niego que sea difícil.

La preocupación recurrente en miles y miles de cubanos: los servicios consulares de la Embajada, las reclamaciones familiares, el cumplimiento de las 20.000 visas anuales que debe otorgar la Embajada según los acuerdos bilaterales. Y sé qué me va a responder, porque he tenido la oportunidad de hablar con funcionarios del Departamento de Estado y he visto las declaraciones, además, que se han hecho a la prensa acerca de los llamados ataques sónicos y la peligrosidad.

Sin embargo, estuve leyendo un poco sobre su trabajo y noté un ejemplo que me llamó la atención: mientras usted ejercía como cónsul general en Monterrey, México, en abril de 2016, se emitió una alerta de seguridad recomendando fuertemente a los ciudadanos estadounidenses que tuvieran cuidado si viajaban dentro de tres estados mexicanos.

Incluso, los empleados de su consulado recibieron la recomendación de no viajar a algunas ciudades si no lo hacían en un vehículo a prueba de balas y, además, que recibirían una paga extra por peligrosidad. Quiero decir que usted es una persona con una vasta experiencia en ambientes de peligrosidad, por lo que le pregunto, ¿cree usted que aún exista algún riesgo en Cuba para el personal de su Embajada que justifique que permanezca virtualmente cerrada?

Zúñiga-Brown: Es un buen tema, e importante. Y como el asunto del embargo, hay que empezar quizás por el principio del cuento. El asunto es que hubo algo que afectó al personal, por lo tanto, tuvimos que reducir el número, y ahora con la COVID-19, mucho más. Todavía no estamos en condiciones para reabrir y ojalá fuese algo que pudiésemos hacer.

Sobre el asunto de Monterrey: a mí me tocó el retorno de la familia de personal a Monterrey después de siete años, los habíamos evacuado por una situación X y fue un trabajo muy bonito. Estoy entrando en un tema que me apasiona. ¿Qué será del futuro de Cuba? Yo creo que será brillante. Será maravilloso. En primer lugar, por el cubano y, en segundo lugar, por Cuba en sí, la isla, las riquezas y las bellezas.

En términos de los que buscan migrar, con toda franqueza, no tenemos Consulado, no está abierto, no podemos procesarlos. Hemos tratado de procesar lo que se ha podido, sobre todo en la Embajada en Guyana, que justamente la escogimos porque el cubano puede llegar sin visa. Pero los acuerdos migratorios son serios y aparte de nuestro deseo de cumplir con las 20.000 visas anuales que deberíamos poder hacer, no es posible, por esta situación. Creo que todos me entenderán.

Estoy seguro que muchos de los que están escuchando esta emisión pueden estar en este asunto de los detalles de la migración. Lo tomamos muy en serio, los escuchamos y queremos llegar a un punto. Tenemos que resolver este asunto, para usar un cubanismo. Sabemos que es un tema importantísimo.

A mí, francamente, en un futuro, me gustaría llegar al punto en el cual el cubano no quisiera emigrar como está pasando hoy en día, porque el problema demográfico que tienen ahora y que se les viene en el futuro es bastante serio. Así es que ojalá lleguemos a un futuro democrático y con respeto a los derechos humanos para que Cuba siga adelante, como estoy seguro que lo hará, en su momento.

Además del embargo económico, existen otro tipo de sanciones que se han implementado a lo largo de los años. Algunas han sido llevadas a ley por el Congreso de su país, pero recientemente también ha habido una serie de sanciones que me resultan interesantes y son las sanciones con nombre y apellido. La más reciente que salió en la prensa, al general Luis Alberto Rodríguez López Callejas.

Estas sanciones, tengo entendido, son comunes y pueden encontrarse alrededor del mundo. Es decir, Estados Unidos decide sancionar organizaciones o personas con nombre y apellidos de distintas maneras, ya sean sanciones económicas, de efectivos que tienen en bancos estadounidenses, propiedades en los Estados Unidos o en terceros países. Yo me pregunto, ¿por qué Cuba tiene sanciones masivas y tiene menos de estas sanciones personalizadas cuando lo común es que el Gobierno o el Departamento de Estado impongan este tipo de sanciones personalizadas? ¿Cree que eso vaya a cambiar en el futuro? ¿Cree que sea una norma a seguir en el futuro?”.

Zúñiga-Brown: Lo que hemos dicho es que vamos a continuar aplicando presión por lo que Cuba está haciendo dentro del país y lo que hace en otros países, en el sentido de lo que está pasando aquí y también en Venezuela y otros países. Hay ciertas personas que son responsables por la política y por eso a ellos se les están aplicando estas sanciones y se está haciendo de manera que quede claro y en público para que entienda que se deberían respetar los derechos humanos en el país; y la exportación de este modelo conlleva a lo que vemos hoy en día, la desgracia en Venezuela.

Ese es un problema para nosotros y lo hemos dicho en el sentido del último que acaba de ser sancionado, nombrado. Parte de decirle que estamos buscando, a través del embargo, de reportar el flujo de recursos que van a ciertos elementos del Estado. Y aquí se ha decidido, decisión de ellos, poner casi todo esto bajo nombre de una empresa. Se puede decir casi que es un complejo militar industrial. ¿Por qué no bajo el Ministerio de Turismo? No sé, es decisión de ellos, no entendemos bien. Pero dado este hecho, se anuncia la sanción, justamente por el tema de que esa empresa es una base de los fondos para el Estado, que hace lo que hace aquí en Cuba y lo que hace en el exterior.

Yo quisiera hacerle una última pregunta: comúnmente cuando su Gobierno se refiere al Gobierno de Cuba habla de los Castros. Fidel Castro falleció hace años. Raúl Castro, que ya no es el presidente, pero sigue siendo el primer secretario del Partido —que es una figura política de primera importancia en el país—, anunció su retiro para 2021. ¿Cómo percibe usted el futuro de las relaciones Cuba-Estados Unidos en una época en la cual no haya ninguna persona de apellido Castro en el poder?

Zúñiga-Brown: Te voy a responder de una manera que quizás no es la que quieras, pero es que no tengo una bola de cristal, no puedo preverlo. Como dijo el sabio mexicano Mario Moreno, “ahí está el detalle”. Siempre hay detalles, en Cuba, como en todo lugar, pero si se hace un anuncio hay que ver cómo se aplica.

Entonces tendremos que esperar al futuro a ver qué sucede. No quiero robarle más tiempo. Sé que tiene una agenda bastante apretada. Muchísimas gracias por darnos esta entrevista para comenzar nuestra tercera temporada y le deseo éxitos en su trabajo en nuestro país.

Zúñiga-Brown: Éxitos a ti en tu temporada y les deseo lo mejor a todos los cubanos.

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