El dengue y la espera del exterminio del Aedes Aegypti

En el hospital.

Por Ivett de la Mercedes

HAVANA TIMES – En Cuba, el dengue se propaga por todo el país. En la provincia de La Habana, desde el mes de septiembre se registra la mayor cantidad de casos por infestación del mosquito Aedes Aegypti. Eneida de la Cruz Naranjo contrajo el virus y regresó a su casa vencedora. 

HT: La sintomatología por infestación del dengue puede confundir al enfermo. ¿Cuáles fueron sus síntomas?  

Eneida de la Cruz: Comencé con dolores musculares. Esa semana estuve de recorrido por los agromercados, buscando frutas y viandas. En mi casa, si no se sirven viandas en las comidas y frijoles, los hombres se quedan como si no hubieran comido. Así que los dolores en los brazos y en las piernas se los atribuí al peso de las jabas. Después comencé con dolores de estómago y diarreas, pensé que algo me había caído mal, pero ese día casualmente solo había comido malanga.

Aquella noche tuve fiebre. Muchas veces las mujeres tenemos que seguir en nuestros quehaceres, y si decimos que nos sentimos mal nos estamos quejando, y a la gente quejosa nadie la soporta, al menos siempre ha sido así en mi familia. Al día siguiente, a la fiebre y al decaimiento se sumaron los vómitos, aun así, no quise llamar a mi esposo ni a mis hijos, porque en el caso de ellos, perder un día de trabajo es perder la estimulación salarial.  Así que me fui sola hasta el policlínico. Mientras esperaba a que me atendieran, me comenzó una picazón tremenda, entonces no tuve dudas, tenía el dengue. 

HT: ¿Qué sucedió durante su estancia en el policlínico?

EC: Muchas personas dan por sentado que en Cuba todos tienen celular, pero no es así. Allí estaba una vecina, que también se estaba haciendo los análisis, y afortunadamente resultó negativa, le pedí que avisara a mi esposo al trabajo.

El médico de guardia me llamó la atención porque no estuve atenta a los síntomas y demoré en acudir al policlínico. Me explicó que la premura en estos casos es fundamental, pues muchas personas se han visto complicadas e incluso han perdido la vida. Me sentí un poco culpable, realmente no tengo tiempo ni de pensar en el dengue. Después me mandó análisis de urgencia.

Cuando llegó el resultado ya sabía, por la cara de la enfermera, que tenía las plaquetas bajas y ahí comenzó mi calvario. En el policlínico se detectaron otros casos de dengue, y fue a recogernos un ómnibus que nos trasladó para al hospital Miguel Enríquez, del municipio de 10 de Octubre

HT: Cuando supo que iba a ser hospitalizada, ¿qué fue lo primero que pensó?

EC: La realidad es que tengo el hábito de pensar primero en los demás. Por supuesto me refiero a mis hijos y mi esposo. Qué pasaría con ellos. Me atormentó la idea de que llegaran a casa cansados de trabajar y no encontraran la comida, ni el agua caliente para bañarse, y mucho menos el sorbito de café. Creo que la angustia que me provocó esa situación, hizo que no pensara en la posible gravedad.

HT: Al llegar al hospital ¿Cuál fue la impresión? ¿Había muchas personas enfermas?

EC: En ese momento no tenía cabeza para nada, seguía con fiebre y mucho malestar, pero el comentario era que había cuatro salas repletas con casos de dengue y zika, pero puedo decirle que antes de asignarme la cama me repitieron los análisis, y por supuesto dieron positivo. Las condiciones de la sala en que estuve eran críticas, como la que atraviesa el país en estos momentos.

Cartel de la campaña contra el mosquito.

HT: ¿Su familia pudo ir a verla al hospital? Imagino que le llevaron lo imprescindible en estos casos.

EC: Mi esposo me llevó un cubo para bañarme, ropa y comida, pero no lo dejaban pasar, y yo lo preferí así. Tenía miedo de que se infestara, aunque a uno lo puede picar el mosquito en cualquier lugar. Él es un hombre muy ingenioso y tanto dio que logró que una enfermera me entregara las cosas. A partir de ese día, siempre que esa enfermera trabajaba me hacía llegar comida y agua.

HT: Dicen que el dengue deja secuelas. ¿Le quedó alguna?

EC: Siempre he sido limpia y organizada, pero desde entonces extremo las medidas de higiene y no dejo de fumigar, esa es mi secuela. Muchas personas no quieren que fumiguen su casa, yo misma dejé de hacerlo muchas veces, me molestaba interrumpir mi trabajo, por una fumigación que, a mi entender, no resuelve nada, cuando en la esquina de mi casa hay un vertedero, la calle está llena de baches, y ahora que llueve tan a menudo el agua se queda estancada por días.

Creo que el dengue es cuestión de suerte. Hay muchas leyendas respecto a ese tema, hay quienes dicen que si tomas vitaminas el mosquito no te pica. No sé si eso es verdad o no, pero por si acaso, desde entonces, en mi casa, nos la arreglamos para comprar vitaminas que trae la gente del exterior, porque en Cuba no hay, aunque no son nada baratas. 

HT: ¿Cree usted que los medios de comunicación han hecho un trabajo efectivo respecto a este vector y su efecto en la salud del hombre?

EC: En la televisión salen muchos spot publicitarios al respecto, pero la realidad es que uno mantiene la higiene en su casa, pero afuera es pésima. Entre la gente que saca a sus mascotas a hacer sus necesidades en las aceras, la basura fuera de los contenedores, los que tiran desechos de sus balcones, incluso cáscaras de huevos, los que tienen patios llenos de trastes o herramientas, no hay quien le ponga el cascabel al gato.

Yo creo que lo primero que hay que lograr es una conciencia colectiva, por una u otra razón la gente no identifica la higiene colectiva con la personal. Pienso que es algo social. Además, con tanto que se fumiga uno se pregunta si el producto de las bazucas es el ideal. Mi hijo dice que no entiende cómo es posible que no se haya inventado un insecticida que acabe con los mosquitos y sus larvas, cuando la ciencia está tan avanzada.

Hablar de una vacuna sería un sueño, pero también la gente se lo pregunta. El hombre se ha enfrentado a muchos desafíos y aún no ha podido exterminar un simple mosquito, sin embargo, es muy posible que la fumigación afecte a otras especies.  El jardín que rodea mi casa siempre estuvo lleno de mariposas y grillos, y ya no se ve ninguno, sin embargo, los mosquitos, por alguna extraña razón, parecen tener los genes de las cucarachas.  



Un comentario sobre “El dengue y la espera del exterminio del Aedes Aegypti

  • El dengue es una enfermedad que no se ha podido erradicar en cuba, son mucho los salideros, locales serrados con filtraciones, se realiza un trabajo sistemático, para matar al mosquito pero no es igual con los lugares donde se crían las larvas,

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Habana Compás autor: Leo Linton (USA) camara: Samsung Galaxy S9 Locacion: La Habana. Cuba

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