Dimas Castellanos: Economía de mercado y justicia social

Yusimí Rodríguez

Dimas Castellanos

HAVANA TIMES — Escuché hablar de Voces Cubanas por primera vez, dos años atrás.  Mi idea sobre los blogueros anclados en esa plataforma no se apartaba mucho de lo que intenta hacernos creer el gobierno: un grupo de cibermercenarios al servicio del imperialismo.

La entrevista con Miriam Celaya me permitió ver que la oposición cubana es más compleja y diversa de lo que el gobierno está dispuesto a admitir. Ahora converso con Dimas Castellanos, nacido en 1943, licenciado en Ciencias Políticas, Diplomado en Ciencias de la Información y Licenciado en Estudios Bíblicos y Teológicos. El blog de Dimas también se encuentra en Voces Cubanas. Para mi sorpresa, Dimas es un socialista.

HT: ¿Se define como un opositor?

Dimas: Sí, aunque el término tiene sus connotaciones en Cuba. Prefiero definirme como un analista crítico de la situación nacional, pero aquí a todo el que no está en una línea se le incluye en la otra, por tanto, también soy un opositor.

HT: ¿Si le hubiesen pronosticado en los años sesenta que llegaría a ser un opositor o un analista crítico de la realidad cubana, qué habría respondido?

Dimas: Quizás no habría tenido respuesta en ese momento, pero lo que soy ahora tiene que ver con lo que era entonces. No tenía nivel para ser un analista crítico, pero era un revolucionario crítico. La secuencia de críticas al sistema, en distintos momentos, me fue llevando a la posición que tengo ahora, considero que el modelo es inviable. No podía pensarlo en aquel momento, porque era parte del proceso.

HT: Miriam me lo describió como un socialista convencido. ¿Por qué continúa creyendo en el socialismo cuando ha fracasado donde quiera que se ha implantado?

Dimas: La definición de Miriam podría tener muchas lecturas. Si alguien me dice que es un socialista convencido, le preguntaría qué entiende por socialismo.

Mis ideas socialistas surgen en mi niñez; vengo de una familia comunista. Crecí en una tabaquería, el sector de trabajadores con más nivel cultural en Cuba, ya que mantenían un debate permanente durante las ocho horas de trabajo. Me identificó con el socialismo desde entonces la cuestión de la justicia social.

Trabajaba desde los ocho años, acompañando a mi madre a vender ropas de forma ambulante y conocí la miseria terrible del capitalismo, sobre todo en zonas rurales… Después, fui cuadro de la Unión de Jóvenes Comunistas y fui conociendo cada vez más, pero también me volví más crítico. Por eso, en 1963 fui separado del Comité de Base de la Juventud en Oriente.

HT: ¿Qué veía mal en época tan temprana como 1963?

Dimas: La conducta de los dirigentes. Primero, los de nivel intermedio. Identificábamos el mal en esas personas, pero durante los debates, llegas a descubrir al gran culpable del sistema en la punta de la pirámide; ves que es un problema estructural sistémico. Por eso te preguntaba qué es el socialismo.

No abandoné mis ideas de justicia social, pero me inclino hacia el socialismo democrático, que incluye incluso la economía de mercado e intenta corregir la injusticia en el campo de la distribución, no en el de la producción. La economía de mercado es básica para el aumento de la producción. Pero esta libre, por sí sola, no permite el equilibrio necesario. Por eso surge la injusticia que lleva a las revoluciones.

HT: ¿Desde su punto de vista, los cambios que realiza el gobierno, bajo el sello de actualización del modelo, nos acercan o nos alejan del socialismo?

Dimas: Nos alejan. El modelo implantado en Cuba fue copiado del socialismo real del campo socialista, que fracasó donde quiera que se aplicó. Hay otros modelos como el socialismo democrático de Europa Occidental: Suecia y Noruega tienen principios socialistas, hay economía de mercado, libertad ciudadana que aquí no existe.

Es cierto que no tenemos los recursos económicos de esos países. Pero podemos aspirar a una sociedad justa, donde los ciudadanos sean realmente libres. No podemos esperar que todos vivamos igual, pero se pueden reducir las diferencias.

Si este modelo fracasó, actualizarlo es actualizar el fracaso. Se pudo corregir muchos años atrás, cuando la crisis era principalmente económica, por la ineficiencia.

Puedes atacar un aspecto de la sociedad, a tiempo, y resolverlo, pero cuando demoras demasiado y hace metástasis, y se convierte en una crisis estructural, hay que cambiar el modelo completo y no solo un aspecto. Lo que se está haciendo no tiene perspectivas para solucionar la profunda crisis en que estamos inmersos.

Una parte de la responsabilidad está en el gobierno, pero creo que una gran parte está en el cubano. Mi tesis es que en Cuba hay cubanos, pero no hay ciudadanos. Sin ciudadanos no puede existir cambio hacia el progreso en la contemporaneidad. Hay que formar al ciudadano cubano y es una tarea inconclusa desde el origen de la nacionalidad cubana.

Dimas Castellanos

A eso se dedicaron Félix Varela, José de la Luz y Caballero, Martí, entre otros, y no lo lograron. Eso explica en gran medida esta indiferencia ciudadana que no es nueva, sino agudizada por un sistema que se hace inamovible, que lo desarmó todo y no se puede cambiar.

La gente no quiere saber de política. La fuerza del gobierno está en la debilidad del pueblo. La tarea urgente en Cuba, aunque no inmediata, es la formación ciudadana. Hay que cambiar el sistema y el gobierno, pero si no se cambia el ciudadano, seguimos igual o retrocedemos mas.

HT: ¿En qué se diferencia su visión de la de Pedro Campos, también socialista?

Dimas: Hago hincapié en la formación ciudadana que no es un aspecto esencial para él, aunque no lo desconozca. Para él, esto no es verdadero socialismo, porque no hay cooperativización. Creo que la cooperativización es importante, pero parte de la propiedad privada; las apoyo siempre que salgan de la iniciativa de los trabajadores y no de una ley dictada por el gobierno. Pero imaginemos que todo eso existe. Es como la libertad y la democracia. El ciudadano no está listo para hacer uso de ellas. Por eso hago hincapié en la formación ciudadana.

HT: ¿Qué tiene en común con Yoani Sanchez, Reinaldo Escobar, Miriam Celaya, que no comparte las ideas socialistas?

Dimas: Todos los que buscan un cambio en Cuba tienen eso en común. Coincidimos en la necesidad de las libertades ciudadanas, de los derechos humanos, en que el modelo es inviable. Eso permite establecer cooperaciones tácticas, pero se manifiesta la diferencia de las visiones de cada uno. Surgirán otras el día que se restablezca la democracia y los derechos humanos.

La diferencia es lo permanente y es la riqueza de todo fenómeno social. La consigna del gobierno cubano ha sido siempre la unidad ideológica, y eso es una cosa amorfa. Aquí no hay ciencia social por la ausencia del debate, de permitir la diferencia.

En otro escenario vamos a coincidir incluso con personas que están en el Partido Comunista de Cuba. Conozco a algunos con ideas críticas más avanzadas que las mías y las de Pedro Campos. Con ellos hay que contar si de verdad avanzamos hacia un país incluyente.

HT: ¿En estos 53 años de Revolución no reconoce ningún logro?

Dimas: Sí, pero la demora en los cambios ha ido destruyendo esos logros, que estuvieron basados fundamentalmente en el voluntarismo y luego subordinados a una mentalidad totalitaria.

Por ejemplo, el planteamiento de Fidel en la Historia me Absolverá, de entregar tierras a los que no las tenían, fue una ley progresista. Vi cómo vivían las personas en el campo, el desalojo…La primera ley entregó títulos de propiedad a unas cien mil familias campesinas y alrededor del 40% de la tierra quedó en manos del Estado. La segunda fue la negación de la primera, las tierras del Estado se montaron en el 70%. Ahí empieza el declive que sufrimos actualmente en la economía.

Luego vino un proceso, que llamo cooperativización inducida, que puso otro 5% de las tierras cultivables en manos del Estado. Al final, son tierras llenas de marabú, que no producen. Lo que pudo haber sido un avance en el tema de justicia social se convirtió en un desastre.

Ahora intentan reformarlo con medidas inferiores a lo anunciado por Fidel. No se habla de cinco caballerías (67 hectáreas) como entonces, sino de una caballería (13.4 hectáreas) para los que no tienen, y de completar tres a los que tienen algo. Antes se entregaba la tierra como propiedad, ahora se entrega en usufructo y con un montón de restricciones.

Lo mismo ocurre con la salud pública, el deporte… En las ciudades, antes de 1959, la salud pública era comparable a la de países desarrollados, pero en el campo era un desastre. La Revolución resolvió ese problema con el Sistema Nacional de Salud, pero actualmente no funciona porque tenía un mal de fondo.

La Salud Pública, la Educación, el Deporte deben depender del nivel de desarrollo económico del país. Nuestro sistema estaba subvencionado por tío (el campo socialista), cuando tío no pudo dar más, se acabó prácticamente todo.

HT: ¿Usted, un socialista, firmó el documento en que se declaraba el carácter irreversible del socialismo en Cuba, en el 2002?

Dimas: No. Eso no tiene nada que ver con el socialismo. Aquello fue la respuesta a la magnitud que asumió el proyecto Félix Varela y a presiones internacionales. En un proceso de enquistamiento se planteó una reforma constitucional absurda y contradictoria: esta es la Constitución de hoy para los que vienen mañana y pasado mañana.

Las constituciones son siempre el reflejo de un momento determinado. No puedes legislar para lo que va a pasar en el futuro. Aquello era un freno a la historia y una violación del principio de la historia constitucional de Cuba. Con el nivel de conciencia que había alcanzado en el 2002, no podía firmar algo así.

Lea la segunda parte de esta entrevista

7 thoughts on “Dimas Castellanos: Economía de mercado y justicia social

  • Coño , por lo menos hay luz al final del tunel , este si esta en talla.

  • Una sola cosa necesita esa Isla empobrecida, y maltratada… No más Castros.

  • mira a este yo no lo conocía y me gustó mucho lo que dijo.

    según ecured la ujc se fundó el 4 de abril de 1962 a sugerencia de fidel. yo también me sorprendo a veces al encontrar que ya desde el mismo principio de la revolución cuba no ha cambiado mucho y que ya estaban creados los cimientos del aparato. incluso antes, cuando todavía no se peleaba en la sierra, las prácticas y métodos del movimiento 26 de julio eran muy similares a los que hoy sigue la seguridad del estado.

  • Gracias Yusimí por esta entrevista. Considero que es fundamental conocer los puntos de vista de los opositores cubanos. Seguiré atenta la próxima entrega. Un abrazo

  • por lo que dice ecured, se fundó en 1962, el 4 de abril.

  • Excelente Yusimi!

    Una pequena observacion. La fecha de 1963 me parece que es muy temprana. No creo que en esa epoca existia la union de jovenes comunistas etc. quizas la fecha es 1973?

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