Cuba vista por turistas II: Christian regresa

Por Yusimí Rodríguez

Christian en Café Francia. Foto: Yusimi Rodriguez

HAVANA TIMES, Oct. 9 – Christian fue uno de mis entrevistados en “Cuba vista por turistas.”   En su último viaje había dicho que no vendría más a mi país, pero hace pocas semanas me escribió diciendo que viajaría a La Habana por diez días.

Después de almorzar, conversamos en el Café Francia, junto al hotel Inglaterra, otro de sus lugares favoritos en la ciudad.  Como de costumbre, pidió una Cerveza Bucanero y un agua sin gas, y entonces encendió un tabaco.  En esta ocasión no había podido traer sus tabacos ecuatorianos.

Christian: Este es un Habano, pero no fue hecho en la fábrica.  Lo compré a un particular, mucho más barato que los que se venden en las tiendas.  Es el primero que fumo y parece bueno.

HT: ¿Christian, qué te ha hecho regresar a La Habana?

Christian: Fundamentalmente por tres personas a las que deseaba ver de nuevo.  Juan Carlos, por ejemplo.  Lo conocí antes, en Suiza, pero allí él funcionaba de manera muy distinta a cómo es aquí usualmente.  En mi país las personas son muy serias y él no hacía tantos chistes… Es un buen amigo y hace que valga la pena venir aquí.  Las otras personas eran tú y Javier.

HT: ¿Entonces hay futuro para tu relación con Javier?

Christian: Como relación de amistad, sí; pero no como relación amorosa.

HT: ¿Por qué estás tan seguro?

Christian: Porque vive en un mundo totalmente distinto al mío.  Además, no siento amor por él en este momento.  Me gusta mucho, es lindo, interesante, pero no estoy enamorado como de mi anterior novio cubano.  De todas formas, voy a ayudar a Javier a abandonar el país, quiere irse a Canadá.

HT: Acabas de visitar Viñales y otras regiones del occidente del país, ¿qué te pareció esa experiencia?

Christian: Las Terrazas es un lugar muy bello, pero el hotel era muy caro y la habitación no se correspondía con el precio.  El servicio tampoco.  El personal no te brinda una buena atención, no les importa hacer bien su trabajo; no te informan bien sobre las actividades y los horarios.

Viñales es muy, muy bello.  El servicio fue mucho mejor y pernoctamos en un lugar muy agradable.  El desayuno estuvo bien, la atención fue buena.  Es caro también, pero muy agradable.

Christian con amigos en la Paladar Doña Eutimia (Cortesía del entrevistado).

HT: Hace un rato me decías que los cubanos se benefician de ti.   

Christian: De los turistas, en general.  En realidad, no me parece mal que obtengan algún beneficio; si me ofrecen un servicio por el que debo pagar, está bien.  Por ejemplo, en el Hotel La Moca te cobran 1 CUC por dejar tu auto en el parqueo media hora, pero en realidad no es  necesario pagar, porque de hecho el acceso al lugar es limitado; pero en La Habana es otra cosa.  Dejar el auto afuera una noche completa puede ser peligroso.  Al día siguiente puedes encontrar una ventana rota y descubrir que te falta algo.  Allí debo pagar dos dólares para que me lo cuiden durante la noche completa, y está bien.  El problema es cuando siento que se aprovechan.

HT: ¿Pero cómo sabes cuándo alguien está intentando aprovecharse de ti?  Por ejemplo, Víctor, es un profesional con un buen salario, un nivel de vida por encima del de muchos cubanos:  ¿por qué piensas qué se ha aprovechado de ti?

Christian: Porque cuando hemos ido a comer, me ha llevado siempre a los lugares más caros de La Habana.  Las cosas son el doble de caras que en el lugar donde almorzamos hoy.

HT: ¿Tal vez no tenía idea de los precios en esos lugares?

Christian: Sí, sabía.  De hecho no va normalmente porque para él son demasiado caros, a pesar de que vive mejor que la media de los cubanos.  Cuando estoy aquí, sabe que voy a pagar y por eso se aprovecha.

HT: ¿Y Javier, crees que también se beneficia de ti?

Christian:  Se beneficia, pero no se aprovecha.  Me doy cuenta de que alguien se aprovecha, por ejemplo, si le doy 10 CUC para hacer las compras, y lo que trae solo cuesta seis, pero no me devuelve el dinero que sobra.  Javier siempre me da el dinero que sobra.

Aquí, por ejemplo, es muy frecuente que una mercancía cueste 5 CUC y pagues con un billete de diez, entonces el vendedor te devuelve cuatro, en vez de cinco y debes reclamar.  Te dicen:  “Disculpe, me equivoqué.”   Pero en realidad lo hacen para probar.  Es algo que sucede aquí a diario.  Cada vez que te entregan el cambio, debes revisarlo.  Eso no ocurre en Suiza.

Aquí existe la idea de que se pueden aprovechar de los turistas.  Te doy otro ejemplo:  cuando íbamos de camino a Viñales había una cueva en el camino y Javier quería visitarla.  Dentro había un show de santería y esas cosas, que me pareció muy malo.  Al final, los artistas nos pidieron dinero, aunque al pagar la entrada el show estaba incluido, o sea, no debía volver a pagar.  De todas formas les di 1 CUC y no les pareció suficiente.  Esas cosas me molestan.  Cuando quiero comprar algo, lo pago; pero este era un show que ni siquiera deseaba ver y tuve que esperar que terminara.

HT: ¿Es diferente en Ecuador y Colombia, los otros dos países latinoamericanos que has visitado?

Christian: Sí, es diferente.  La gente también espera obtener algo de ti, pero existe más respeto por las personas que pagan.

HT: Pero Ecuador es un país pobre como Cuba.  ¿Por qué son diferentes las cosas allí?

Christian: Tengo la sensación de que la mayoría de los cubanos piensan que los turistas tienen dinero, y que ellos son los pobres, que los culpables de la situación de Cuba hoy la tienen otros, el gobierno, por ejemplo.  Esa es su mentalidad, culpar siempre a alguien.

Pero en realidad son los propios cubanos quienes tienen la culpa, fueron ellos quienes apoyaron a Fidel Castro en su momento y les pareció un buen presidente.  A muchos aún les parece bien el sistema, pero a otros muchos, no; entonces deben hacer algo para cambiar las cosas.

Suiza es democrática porque las personas tienen libertad, pueden decidir por sí mismos, existe libertad de opinión, de expresión y de prensa.  Cada cual dice y escribe lo que piensa.  Si hay personas que no están de acuerdo con algo, tienen 18 meses para reunir 100 000 firmas y convocar a una votación.

Los suizos siempre han objetado lo que les molesta.  Los cubanos deben darse cuenta de que deben protestar cuando les parece que algo está mal; no esperar que la solución venga del extranjero.  Cada país tiene su propia autonomía.  Es importante que el pueblo pueda tomar las decisiones.

He conocido a muchos cubanos que están acostumbrados a que el Estado sea el que decida todo.  Pienso que Cuba necesitaba la Revolución y que esta trajo muchas cosas buenas en su momento.  Pero es hora de que Cuba pueda desarrollarse.  Espero que las nuevas medidas tengan éxito y que pronto haya propiedad privada, que la gente pueda comprar y vender autos.

Debo decirte que Zürich era una ciudad muy pobre, no había qué comer.  No había la cantidad de casas lindas que hay en Cuba, ni un cementerio de mármol.  Mucha gente tuvo que emigrar.  Mi abuelo vivió en los Estados Unidos durante muchos años, porque en Suiza no había trabajo.

Christian en Café Francia. Foto: Yusimi Rodriguez

HT: ¿Cómo cambiaron las cosas en Suiza, cómo alcanzaron tanto desarrollo?

Christian: Con mucho trabajo, con la industria.

HT: ¿Entonces crees que los cubanos no trabajamos lo suficiente?

Christian: Eso creo.  Los cubanos trabajan mucho menos que las personas en Europa y en Suiza, aunque conozco algunos que sí trabajan mucho, por ejemplo, Juan Carlos.  Pero no es la mayoría.

HT: Pero los cubanos ganamos menos que las personas en el resto de los países.

Christian: No menos que en el resto de los países.  Hay otros países donde la gente también gana muy poco; en China, por ejemplo, muchas personas trabajan por un dólar diario.

HT: No he estado en China, pero aquí muchas personas trabajan muchísimo por un salario muy bajo, incluso menos de un dólar diario.  Ahora mismo hay mucha gente sin empleo, que intenta trabajar por cuenta propia, y eso tampoco es tan sencillo.  Hay que hacer una inversión de dinero.  ¿Entonces crees que si los cubanos trabajáramos más podríamos desarrollar el país?

Christian: Sí y no.  Ahora con las nuevas reformas existe la posibilidad de que muchos se enriquezcan, pero también hay muchos sin trabajos.  La gente tiene que meditar cómo arreglárselas con sus conocimientos para sobrevivir y prosperar.  Es difícil porque no están acostumbrados.

El problema es que aquí las personas necesitan trabajar menos que en Suiza para tener un techo y lo indispensable para vivir.  El clima siempre es bueno, pero en Suiza debes trabajar y planificarlo todo durante algunos meses para pasar el invierno.  El problema es que la vida moderna trae otras necesidades, cosas materiales que requieren desarrollo.

HT: Sin embargo me has dicho que en Suiza las personas trabajan mucho, que tienen una alta calidad de vida y sin embargo no son felices.

Christian: Es cierto, no son felices.

HT: ¿Por qué?  Lo tienen todo, ganan buenos salarios, pueden viajar…

Christian: Porque todo gira alrededor de lo material, los viajes… Cuando no tienes relaciones verdaderas, y no tienes a tu familia, aunque tengas mucho dinero, no eres feliz.  Un millonario no es más feliz que alguien que no tiene dinero.  Vive con miedo de perderlo todo un día.  Tiene una casa enorme con muchas cosas dentro y vive con miedo de que le roben.  Eso no nos pasa ni a ti ni a mí.  Cuando tienes mucho dinero, tienes también otros problemas.

Si trabajas en una gran firma y eres quizás la jefa, tienes muchas dificultades y hay mucha gente que desea tu empleo.  También pueden despedirte en cualquier momento porque la firma quiere ganar más.  Mucha gente trabaja seis o siete días en la semana, hasta diez horas diarias para cuidar su posición.  Por eso, aunque sé que habría más desarrollo en el país, no sé si a los cubanos les iría mejor si trabajaran más.

HT: ¿Entonces qué necesitarían las personas para ser felices, según tú?

Christian: Amigos, un compañero o compañera, buenas relaciones con las personas a su alrededor, realización en el trabajo que te gusta realizar, y la libertad para tener nuevas experiencias, conocer cosas nuevas, con regularidad, por ejemplo, viajar.  Pero no tener demasiado dinero.

HT: Entonces para los cubanos ser felices es muy difícil, porque no podemos viajar.

Christian: Pero eso es solo un punto.  Creo que ustedes son más felices que mucha gente en el mundo.  Ustedes viven con sus familias, tienen amigos, viven en un bello país, donde no todo funciona, pero sí muchas cosas.  Por ejemplo, los vecinos se ayudan entre sí, en Suiza es muy diferente.

HT: Crees que el hecho de vivir con nuestras familias es un motivo para sentirnos felices, pero en realidad, muchas personas viven con sus familias por necesidad, debido a los problemas de vivienda que hay en el país.  La mayoría de la gente no logra independizarse y debe vivir con sus padres toda la vida.

Christian: Es verdad, pero el punto es que tu familia está contigo cuando tienes un problema.  Por ejemplo, cuando Javier se operó de las amígdalas, su madre estaba el hospital con él.  Cuando tuve que operarme de una fístula, fui solo al hospital, mi madre no estaba conmigo.

Siempre voy solo al hospital.  La familia te visita después de la operación.

Si se trata de una operación peligrosa, tal vez con menos del 50% de posibilidades de sobrevivir, toda la familia está contigo.  Pero no para una operación normal.  Creo que muchos cubanos que viven en el extranjero extrañan esa unión familiar, por eso les parece que las personas son tan frías.

HT: ¿Serías feliz en Cuba, si vivieras aquí como un cubano más?

Christian: No, porque aquí no hay libertad y eso es un punto importante para ser feliz.

HT: ¿Cómo es tu vida en Suiza como homosexual?  ¿Te sientes libre?

Christian: Sí.  De hecho, Suiza fue el primer país donde el pueblo dijo que sí cuando se planteó la cuestión del matrimonio entre personas homosexuales.  El 58% de la gente lo aprobó.  No fue como en Holanda, Francia y Alemania, por ejemplo, donde se trató de una decisión del parlamento.

HT: ¿Deseas casarte con un hombre en el futuro?

Christian: Sí, me gustaría mucho…  pero no con Javier, aunque él quisiera.

HT: ¿Crees que está enamorado de ti?

Christian: No.  Creo que soy una puerta al mundo en que él quisiera vivir, un mundo que él se imagina.  Piensa que en Suiza todo sería como aquí cuando vengo.  Aquí soy yo quien paga todo el tiempo y cree que allá también habrá dinero para gastar, que voy a poder complacerlo en todo.  En estas vacaciones solamente he gastado más de lo que gana Juan Carlos en diez años.

Christian en la Calle Obispo. Foto: Yusimi Rodriguez

Allí hay que trabajar muchísimo y todo es muy caro.  No se puede ir al cine o a comer fuera todos los días, por ejemplo.  La idea que tiene de Suiza no es real.  Allí tendría que trabajar y estudiar algo para tener mejor preparación.

Se emplean dos horas aproximadamente de camino al trabajo, se trabaja entre ocho y ocho horas y media, dispones de una hora para almorzar y luego dedicas cuatro horas a la escuela.  El fin de semana tal vez tienes otro empleo.  Además tienes que ser puntual en la escuela y el trabajo; puedes llegar tarde una vez pero no regularmente.  Tampoco te puedes enfermar.

HT: La mayoría de las personas aquí piensa que la vida en el extranjero es fácil.

Christian: Por eso digo que los cubanos trabajan poco.  Aquí las personas trabajan cinco o seis horas, y pueden tener a un cliente esperando mientras conversan con un colega.  Allí una hora de trabajo representa cinco de aquí.  Además no puedes hacer llamadas privadas mientras trabajas, ni escribir correos electrónicos privados.

HT: ¿Qué planes tienes ahora?

Christian: No sé.  Por el momento regresaré a Ecuador, luego viajaré a Perú.  En el futuro no sé.

HT: Pero al menos sabes que quisieras casarte.  ¿Será con un cubano, alguien de Ecuador, de tu país… ?

Christian: Será el adecuado.

HT: ¿Las relaciones que has tenido en Ecuador también esperan algo de ti como europeo del primer mundo?

Christian: Algunos, sí; otros, menos.  Pero es diferente de aquí.  Aquí el 90 o el 95% de los hombres y las mujeres quieren una relación con un extranjero para irse del país.  En Ecuador son menos, aunque hay algunos que también buscan el contacto con extranjeros como una posibilidad de emigrar a los Estados Unidos o a Europa.  Para entrar a Suiza necesitan una visa y yo no requiero ninguna.

HT: ¿Finalmente, es este tu último viaje a Cuba?

Christian:  Es el último…  hasta el próximo.

 


5 thoughts on “Cuba vista por turistas II: Christian regresa

  • el 24 enero, 2012 a las 6:59 am
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    A veces pienso, para que me vale tener libertad de expresion en italia si no puedo ni podre votar . para que me vale poder viajar a donde quiera si no hay trabajos , y hace 5 meses que busco sin encontrar nada , osea si no tengo un kilo.si tengo que pasarme casi todo el ano dentro de casa porque , me es imposible gastar dinero para salir a pasear, mientras estoy ahorando para ir a CUBA.
    pueden pasar anos y hablar perfecto el idioma , pero seras siempre un extranjero ,y te lo recuerdan constantemente…

  • el 11 octubre, 2011 a las 7:22 am
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    Así que en Cuba los cubanos tenemos a nuestra familia y nuestros amigos, eh? Qué raro, porque más de la mitad de mis amigos se habían ido de Cuba, y de mi extensa familia sólo quedaba un tío. La mayoría de los graduados cubanos se la pasa frustrada debido al techo tan bajo de aspiraciones que tienen al graduarse (excepto cuando planean emigrar) y las familias tienen tantos problemas materiales que ganan estrés y pierden ánimos diariamente. Vamos, la infelicidad cubana se refleja en los números de la emigración, simple y claro.

    Le pediría a Havana Times que entreviste personas más familiarizadas con la realidad cubana.

  • el 10 octubre, 2011 a las 10:15 am
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    Quisiera,reponderle a Cristian,a cada pregunta,es algo dificil,no “imposible”,pero lo que dices no eres feliz,tienes todo,lo “material”..”Bienestar social”,la “Felicidad”?a veces no es lo material!..algo que sale,del corazon y de la cabeza??

  • el 10 octubre, 2011 a las 4:26 am
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    Interesante entrevista,lo que habla Cristian,es la realidad,en parte,en relacion a Cuba,a lo del trabajo ,Suiza,
    Como Luxemburgo,etc,son “paraisos Fiscales”..aparte de que no pertenece a la Union Europea,firmo el tratado de Schengen,”sobre el movimiento de personas”,en Europa ,viaje a Suiza,creo que vive solo del turismo…..y por supuesto “paraiso fiscal”
    Creo que es lo mismo que Alemania(Los pueblos) una monotomia,que es “infernal”para uno que es cubano,
    Es posible que lo tengas todo? lo material …pero falta lo otro,lo espiritual,a veces vives en un edificio,no conoces a los vecinos…te saludan en ocasiones,otras no!! eres extranjero ,en Suiza es peor!!

  • el 9 octubre, 2011 a las 11:08 am
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    Hay un concepto del que este sujeto desconoce por completo y hace diferente a cada pueblo, se le llama IDIOSINCRASIA, y no es sino un cúmulo de rasgos, actitudes, formas propias de un grupo, de una persona, de una sociedad entera. Cada quien percibe la realidad según le toca bailar en la vida pero son muchísimos los “turistas” llegados a Cuba con un nivel cultural raquítico, paupérrimo; y no me limito a hablar de los latinoamericanos y asiáticos, lo son igualmente canadienses, gringos y por supuesto europeos. Son elementos como este que viajan para tragar humo, cerveza y coger, ocasionalmente acudir a la playa y seguir embriagándose. Cuántos de estos sujetos regresan a casa con las maletas repletas de libros(de muy bajo precio en todo el país)? Cuántas de estas alimañas conocen los diversos grupos culturales y lo agradable que se hace la charla con esas gentes cuando se trata de debatir sobre diversos temas? Cuántos de estos “turistas” se mezclan con la población en las calles de los barrios más populosos de la capital o realmente se acercan para conocer la percepción que tienen de su Cuba los guajiros en su propio medio?

    Esa clase de “turismo” es el que pretendieron las autoridades cuando determinaron abrir la puerta y poner carteles en todo el mundo aludiendo la gran simpatía del cubano, la belleza incomparable de esta, la mayor de las antillas? Esta clase de negocio fue la que pretendieron con llegadas masivas de italianos, españoles, franceses, europeos en general, latinoamericanos, canadienses y gringos dispuestos a prenderse a uno/a o a cien cubanos/as cada noche rebajando a nada la autoestima-de por si casi perdida- de “estos caribeños jocosos y bailarines”? Así la cosa en la repartición de culpas les toca en igual medida a unos y a otros: FORÁNEOS, LOCALES; AJENOS Y ORIUNDOS, ACEPTAN JUGAR UN JUEGO PERVERSO, CARGADO DE COMPLETAS SIMULACIONES… TODO UN ASCO, VAYA!

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