Cuba, oposición de izquierda y de derecha

Por Lynn Cruz

Ramón García Guerra Cárdenas

HAVANA TIMES – Ramón García Guerra Cárdenas, 1960. Graduado de Derecho (1989). Es sociólogo, antropólogo e historiador. La primera vez que dialogué con él fue a través de Facebook, siempre digo que esta plataforma es la calle de los cubanos. Recuerdo que me impactó una frase suya en la que advertía que: “La derecha del Partido había secuestrado los órganos del control y los aparatos ideológicos del Estado cubano”.

Se refería al apagón que sufrieron por varios días los medios digitales independientes en la Isla, específicamente a La Joven Cuba. Hace poco y después de dar una entrevista en AméricaTeve me envió un formulario de diez preguntas. Las respondí y decidí que quería saber su opinión respecto a mis propias interrogantes.

 ¿Crees que este momento de emergencia sanitaria mundial que ha desatado el Sars-Covid 2 podría contribuir a un diálogo más abierto con el poder establecido?

Esta es una situación ambivalente para el poder y para el pueblo. Desde el ángulo del poder, que se nota más preocupado por la gobernabilidad del proceso que por los destinos del país, este es un tiempo de gracia. Sucede que las reformas se hayan en un callejón sin salida. Significa que Raúl Castro nos hizo perder una década.

Advierto, en tal sentido, que el proyecto-país del Gobierno es neodesarrollista, esto es, apuesta a llegar al Primer Mundo por un atajo, sin cuestionarse el capitalismo realmente existente. Elaboraron un “manual de caballería” que llaman Lineamientos del Partido, que está siendo superado por la realidad a cada paso que damos.

Desde el ángulo del pueblo, en cambio, estamos en presencia de una sociedad en movimiento que se hace cargo de sus asuntos. La sociedad de los 90 es una en estampida, desconcertada, que se somete a la lógica de la sobrevivencia, pero que fue ganando cuotas de autonomías que hoy capitaliza.

La masa de conciencia crítica que se articuló de 2003 a 2008 se convirtió en un factor de cambios e indujo un proceso de reformas. También creó realidades. Hablo de espacios de frontera en Cuba. Estos han puesto en solfa la hegemonía del régimen, que se ve obligado a ceder en el poder. Precisamente hoy es altísima la autonomía de la sociedad y se dan las condiciones para avanzar hacia el autogobierno de ella por sí misma.

El poder se da un tiempo para recuperar el paso y retomar las riendas del país. Porque, en verdad, el dilema del poder es el conflicto entre una sociedad digital y un Estado analógico. Específicamente, hablo de la obsolescencia del orden institucional, algo que reduce la capacidad de maniobra del régimen, que afecta la legitimidad del sistema.

El pueblo, por su parte, debe dotarse de formas sociales nuevas y crear el sujeto político que ejerza el catálogo de derechos que logró con la nueva Constitución. Este pueblo es antisistema, lo cual se demostró en el referendo de esta última. En medio se haya el Plan legislativo y el debate de cada ley prevista en el mismo. Cada una de ellas será un combate en una batalla que será de años.

Protesta contra la ley 349 que hubiera criminalizado el arte independiente.

Hay algo que está ocurriendo en la Isla desde hace varios años y es el surgimiento de un movimiento de artistas, intelectuales, y periodistas independientes que no tienen relación directa ni con la oposición externa establecida, ni con el Gobierno cubano. Esto incluye a las plataformas digitales con transparencia fiscal como sitios de noticias, formas de producir arte. Pero aun así, las autoridades insisten en llamar mercenarios a todos los que expresan su autonomía de pensamiento contraria de lo que quiere el poder. ¿No crees que estos sean mirados con recelo, desde posiciones más reaccionarias de los políticos también fuera de la Isla?

Da la sensación que cada vez empezamos de nuevo. Sísifo… Estuve con los jóvenes iracundos que a finales de los 80 intentaron hacer la revolución con las armas del arte y la literatura. Los jóvenes del poemario Retrato de Grupo, revista Albur, exposición del Castillo de la Real Fuerza… fueron mis compañeros de viaje en esa época.

Estuve con los jóvenes intelectuales y artistas que deconstruyeron toda una experiencia de seis décadas, cuyo espíritu crítico no dejó un ladrillo del ancie regime en pie; gente que motivó esa conciencia crítica que nos trajo a la actualidad. Estoy con Ustedes hoy mismo. Havana Times, La Joven Cuba, El Estornudo, La Trinchera

Efectivamente, nadie se atreve a negar el nuevo periodismo, como nadie sabe qué sucederá con la Muestra de Realizadores en lo adelante, cuyo efecto de realidad en los imaginarios del pueblo nadie se atreve a negar o ignorar. Precisamente, es a los jóvenes iracundos cubanos a los que lanzo la convocatoria, cuando digo que debemos crear una Cuba donde quepan todas las Cuba.

Entonces he dicho que hemos sido rehenes por seis décadas de una guerra que nunca fue nuestra. Percibo que cada vez más el espectro político cubano es el mismo en todas partes. Sea dentro y fuera de Cuba. Pienso que la táctica de la guerra de guerrillas es la más efectiva en una sociedad sobremoderna, –según la definición de Marc Auge– como la cubana, donde los tiempos se aceleran, los espacios se multiplican y los referentes se individualizan para llegar a los extremos.

Hemos de lograr que el Estado y el mercado sean reconducidos a la comunidad y se conviertan en servidores de la sociedad.  Este es el plan. Hacerle el juego al poder nos lleva al naufragio. Significa que poco importa qué piensan de nosotros, que nos hemos saltado del péndulo de la discordia para abrir nuevos caminos por donde transite la nación cubana hacia el futuro.

Desde luego, quien se nos enfrenta es el enemigo de siempre: la Fundación Cubana-Americana y el Partido Comunista. La política que debemos aplicar es la de dotar de sentido de comunidad a la sociedad. La noticia, el artículo de opinión, la crónica, etc. deben tener por objeto a una sociedad en movimiento que se hace cargo de sus asuntos. Desmarcarse de la agenda del enemigo. Créeme. Nada es más importante a esta hora.

Cuando dices que hemos estado en una guerra que nunca ha sido nuestra, pienso en la condena injusta a cadena perpetua que desde el año 2003 padecen Harold Alcalá Aramburo y Maikel Delgado Aramburo, dos jóvenes que secuestraron la lancha Baraguá, encargada de transportar pasajeros desde La Habana Vieja, hasta el municipio de Regla.  Por esa misma razón fusilaron a otros tres de los implicados: Lorenzo Copello, Bárbaro Sevilla y Jorge Martínez. ¿Crees que a través de la historia de la prisión de conciencia y política en Cuba se pudiera entender con más claridad los manejos de ese conflicto cubano-americano, que por más de 61 años sigue sin ser resuelto?

Podría decir lo mismo de las minorías, del mercado negro, de los migrantes… Entiende que la política cuartelaria del Gobierno en seis décadas ha afectado a toda la sociedad. Ahora, lo que sí urge hacer de inmediato es rescatar la memoria histórica y colectiva de una experiencia de seis décadas y advertir la naturaleza del conflicto. Enfrentamos a dos estados homicidas.

Cuando se haga la historia de la era soviética en Cuba, veremos que hemos sido un polígono de pruebas, donde los Gobiernos de Cuba y Estados Unidos no dudaron en realizar los experimentos sociales más atroces que puedas imaginar. Hablo del plan de desarrollo que aplicó el Gobierno cubano y de la guerra biológica que desató el de Estados Unidos en esa época, ambos en contra del pueblo cubano. Pero no será un ajuste de cuentas lo que hemos de hacer. Será un Basta ya, un Punto final, un Nunca más. Sobre eso deben de tratar las nuevas leyes.

Miro la realidad cubana y la palabra trauma es la que más me ayuda, incluso a canalizar el mío propio.  Creo que el que sale del país tiene esa desventaja, el hecho de no poder reconciliarse con su entorno. Esto se comenzó a hacer en Colombia después de que se declarara el fin del conflicto armado, con el programa de reparación a las víctimas. En mi caso, haber estado en Miami y poder escuchar los testimonios de otros y en primera persona, me ayudó a comprender que el drama que ha vivido mi familia no es un hecho aislado ¿Piensas que sería útil la existencia de alguna plataforma donde las personas todas, incluido el ciudadano común, tengan una manera de contar sus propias vivencias?

¿Cuál es mi respuesta? Esta es sí, hagámoslo. Aunque eso no se resuelve en un parque. Tampoco en la Esquina Caliente o en Últimos Jueves. Se trata de actores diversos, de una multiplicidad de espacios, de ritmos variables… Será en todas partes, ¡todo el tiempo! Presenté un ensayo en un evento de la memoria que realiza la Fundación Augusto Conti en Argentina. Publicado por la Fundación: “Subjetividad, poder, imaginación”. Demuestro en ese texto, entre otras cosas, que en casi todos los países de nuestra América esos procesos de la memoria se dieron en paralelo de los años 70 a 80 del siglo pasado. Advierto que existen hoy archivos de la memoria en Cuba y en Florida que van sumando páginas de esa larga historia. Pero estos no buscan cerrar las heridas, remediar el dolor de las víctimas, buscar otros caminos. Definitivamente, estas son páginas llenas de odio y rencor que no nos servirán en un proceso de reconciliación. 

El presidente de EEUU, Donald Trump, junto al expresidente Barack Obama. Foto: Reuters

La política de Donald Trump, actual presidente de los Estados Unidos puede ser efectiva para desnudar al Gobierno cubano, pero destruyó el trabajo de empoderamiento de la sociedad civil que desarrolló el exmandatario de ese país, Barack Obama. El Gobierno cubano perdió dos oportunidades valiosas entonces, liberar las fuerzas productivas y permitir que la oposición interna entrara de manera orgánica en el proceso electoral. ¿Pudieras comentar respecto a los cambios más representativos que has visto en los últimos 20 años justamente dentro de esa oposición interna?

Ante todo, fui yo quien advirtió primero que la política de Obama no significaba una renuncia a la subversión del poder instituido en Cuba, solo que empleaba otros métodos. Después lo hizo Fidel Castro. Pero lo vi como un desafío que debíamos de asumir y creo que así lo vio Fidel. Sucede que Fidel Castro lo vio desde el poder y creyó que no había una posibilidad de éxito ante aquel tsunami. Eso es todo. Mejor dicho, ahí empieza todo… o “casi todo”. Entiéndase que “casi todo” es un saco muy grande en el que cabe un montón de cosas.

Deberíamos considerar el cierre del ciclo histórico de un modelo de sociedad y el agotamiento del régimen, como sistema de dominación política, que se expresa en la falta de legitimidad de las instituciones y en las muestras de corrupción del sistema político. Corrupción que se basa en tres pilares: usufructo del poder, nepotismo y tráfico de influencias. Entonces, sí, creo como tú que se perdió una gran oportunidad. Aunque no considero que pudo suceder algo diferente.

Faltaría el tema de la oposición. Distingo entre ellos a Osvaldo Payá, Yoani Sánchez, Guillermo Fariñas, Antonio Rodiles, Eliecer Ávila, José Daniel Ferrer… Siempre bajo el manto del Imperio. Difícilmente se pudo dar un diálogo entre el Gobierno y esa oposición. Ahora bien, salvo el caso de Payá, ninguno de ellos es Heberto Padilla, Guillermo Cabrera Infante, Reinaldo Arenas o Carlos Alberto Montaner. Estos últimos son de una época anterior.

Después del naufragio de la Fundación el anticastrismo es una realidad vergonzante. Seguidores de Donald Trump en su mayoría.

Existe, en cambio, una fuerza de oposición de izquierda que ha movido la alfombra al régimen en los últimos 20 años. Antisistémica. En tal sentido, la crítica de la oposición de izquierda dice que lo peor del régimen se debe a la herencia de la era soviética. Hallo que esta oposición está mejor conectada con el proceso de cambios que ocurre al interior de la sociedad. Este fue el caso del referendo de la nueva Constitución, en la que el voto antisistema fue lo decisivo. Pienso que el tipo de oposición que hace la derecha en Cuba bloquea el proceso de cambios que sucede al interior de la sociedad hoy mismo.

Raul Castro y Miguel Díaz Canel. Foto de archivo: cubaencuentro.com

Cuando te refieres al “manto del imperio”, que en este caso es el estadounidense, pienso en el fracaso de una política económica que nos conduce inexorablemente hacia el colonialismo. El 21 por cierto de las importaciones en Cuba, por ejemplo, provienen de China. ¿Hasta qué punto el embargo no es más que una excusa también para el Gobierno cubano?

¿Sabes que fui yo el primero en Cuba que en 2008 habló de “bloqueo interno”? Demostré en esa ocasión cuánto nos había costado en 60 años con cifras y las contrasté con las del Gobierno cubano, manifiestas en su demanda de indemnización que hizo este último al Gobierno de Estados Unidos. Después fue Raúl Castro públicamente quién lo admitió. 

Ahora bien, el “boqueo interno” no tiene relación alguna con el “bloqueo externo”. Este es un punto débil de la oposición de derecha en Cuba que apuesta por este último. Entiende que el bloqueo externo es un arma de Estados Unidos, que utiliza en su diferendo con la Isla y que ha sido condenado por más de dos décadas en Naciones Unidas. Derecho internacional humanitario mediante. Significa que dicha oposición de derecha se ha puesto al servicio de una potencia extranjera y de esa manera se expone a la represión por parte del Gobierno cubano. Definitivamente la oposición de derecha es cómplice de un crimen de lesa humanidad. Diferente es buscar el apoyo internacional a la causa anticastrista en países que mantienen una buena relación con Cuba y son signatarios de los pactos de Derechos Humanos.

Cambiando de tema, las compras de alimentos en Estados Unidos son el 15.6% de las importaciones de Cuba en 2019, que son de 1,650 millones de dólares. ALIMPORT en 2019 compró 257.6 millones de dólares a empresas de Estados Unidos. El destino de estas compras se centra en cubrir las carencias de la canasta básica de los cubanos. El déficit comercial de Cuba en 2019 fue de 9,112 millones de dólares, mientras que las exportaciones van en picada por sexto año consecutivo. Definitivamente, la política agraria de la Revolución cubana es una política fallida. La política fiscal del Gobierno cubano, en tal sentido, resulta ser el arma homicida. 

La situación de inseguridad alimentaria del país es obra del Gobierno, que nos distrae culpando a Estados Unidos. Las críticas de la oposición en Cuba soslayan este asunto. Después de 2008 el sector externo en Cuba se redujo a casi la mitad. Poco más del 11% en 2018. Significa que dicho sector no es el problema. Entonces, ¿qué decir de la relación de Cuba con Estados Unidos?

¿Es posible radicalizarse en Cuba y sobrevivir? Te hago esta pregunta porque tú mismo has sido expulsado de tu puesto de la universidad como académico. El Gobierno cubano es despiadado con sus críticos. Los aniquila de la vida cívica, laboral y social. Pero tal vez me siento como tú, negando el hecho de que estos 61 años no sean más que una pausa en la historia.

Ramón García Guerra (2nda de la derecha) con miembros del Observatorio Crítico. Foto de archivo: observatoriocriticocuba.org

Disentir era difícil cuando el 97% del empleo lo proveía el Estado. Precisamente, este era el dilema de los socialistas revolucionarios frente al Estado obrerista prosoviético. Pero hoy el 24% de los cubanos viven en el exterior. La economía no estatal produce el 30% del PIB y da empleo al 13% de los cubanos. Todavía nos queda la opción del autoempleo en el exterior. Dentro del país, incluso, está el trabajo por cuenta propia o el usufructo de tierras. La lista de disidentes u opositores que lo hacen, que no se cubren –digo– con la sombrilla del Imperio ni le hacen el juego al castrismo, crece a saltos.

Cuando vende el alma al Diablo, advierto, este no tarda en pasar la factura. Sabemos de lo que es capaz el castrismo. Conocemos sus métodos. Pero no olvidar que el Imperio no sabe qué es la piedad. Después de vivir al límite por 60 años, debo admitir que no podría ver el proceso como si fuera una “pausa en la historia”. ¡Nos va la vida en ello! Esta es una lección que lleva tatuada mi generación en la espalda con hierro candente. Pensemos que se trata de una pésima relación de pareja, que nos deja siempre algo a favor.

Muchos filósofos ya se están cuestionando el mundo que vendrá después de esta pandemia. En Cuba, en vez de aplaudir al personal sanitario (los soldados y héroes de esta emergencia) se aplaude a la prensa libre por insistir en sacar a la luz las verdades incómodas. ¿Qué crees de establecer decretos leyes para criminalizar la libertad de creación artística, de prensa y expresión? 

Precisamente hoy todos los planes de desarrollo del Gobierno han sido pospuestos y las urgencias se centran en el mundo de vida popular. La crisis se está gestionando a nivel local. Esta es una experiencia a tener en cuenta. Incluso hoy se advierte un cambio en las prioridades del Gobierno al hablar de alianzas entre los sectores público y privado, así como muestra una actitud más receptiva ante las críticas que reciben de la población. Entonces, la Cuba que sobreviva a la crisis será una Cuba que se mantendrá en la órbita del mundo que emergerá de esa crisis.

Acerca de las leyes de normalización del arte y la prensa tendría que decir muy poco. Apenas digo que se tenga en cuenta qué pasa cuando te cubres con la sombrilla del ICAIC o de la UPEC o de la UJC. ¿Por qué hacer tal cosa? La cantidad de recursos con que se disponen hoy para hacer lo contrario convierten a esa actitud en un absurdo.

¿Desde el punto de vista ético a qué le temerías cuando en Cuba la vida de los pacientes comience a ser selectiva, es decir, cuando falten los respiradores artificiales para todos los enfermos? 

Estuve en una guerra con 18 años. Cuando la muerte te asecha la pregunta que cabe hacer es la siguiente: ¿qué sentido tiene la vida y que vida merece ser vivida? El resto es aprender a decir “a-dios”. Es decir, estar listos para hacer un viaje tan largo. Conviene tener preparadas las maletas. Quizá esta actitud mía se deba a que nací en una ciudad de provincia donde la gente nunca muere. Las salas se hallan repletas de fotos de difuntos en color sepia. El nombre que te dan es el de un pariente. Los muertos se entierran a la entrada o a la salida de los pueblos… En fin, no creo que la muerte sea tan mala si te da una vida de ventaja. Luego, todo está ordenado en función de la muerte. Intenta sacar de nuestro mundo ese evento y verás qué sucede. Desde luego, no tengo una vocación de suicida. Pienso que el peor de los días es motivo para hacer una fiesta. Vivimos en descuento. Aunque no se sabe la fecha exacta, estoy casi seguro qué sucederá a partir de mañana.

Foto: Alice Hawks

¿Crees que sea un buen momento para liberar a las fuerzas productivas, teniendo en cuenta la poca capacidad que ha demostrado el Gobierno cubano para aliviar el desabastecimiento por ejemplo? De no hacerlo, ¿qué consecuencias añadiría a esta situación que se vuelve más dura en las realidades de los países pobres como Cuba?

Siempre es un buen momento. Esta es mi respuesta. Ahora bien, saber cuál es el mejor momento es algo muy distinto. Aunque en mi caso prefiero hablar de la creatividad de un pueblo en su proceso histórico y su realidad concreta. Debemos entender que las artes de hacer de un pueblo no cesan, jamás; estas siguen su curso y se mueven por los intersticios de la sociedad y en contra del poder instituido. La cuestión es más compleja y urgente, puesto que se refiere a la reproducción de la sociedad en su totalidad.

Pienso en la producción del común, que es la clave de ese proceso. Debemos hacer preguntas que son elementales en medio de la situación. ¿Seguridad alimentaria? Las tierras que fueron entregadas en usufructo son 2.1 millones de hectáreas. Entonces, ¿cabe exigir responsabilidad a un Estado que vende autos sobrevaluados en vez de tractores y camiones en un país donde las cosechas se pierden en el surco?

Asimismo, podría hablar del dilema de la vivienda. Frente a una ciudad en ruinas que pone en peligro la vida de miles de habaneros. Indolentes delegados y una Asamblea Provincial que se cruzan de brazos. ¿Quién paga los muertos?

Conviene tener una imagen exacta de ese hormigueo de gente que empuja a diario la realidad. Durante los 2010 estas autonomías son capitalizadas y surgen los espacios de frontera que ponen en solfa la hegemonía del régimen cubano. Este último se enfrenta a una crisis de orden institucional que trata de superar con una reforma de la Constitución, pero que afecta la gobernabilidad del sistema. Los cambios que ocurren al interior de la sociedad corren el riesgo de ser frustrados si se desquicia el proceso en curso.


5 thoughts on “Cuba, oposición de izquierda y de derecha

  • el 1 mayo, 2020 a las 11:26 am
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    Como una persona de izquierda aquí en Brasil trataba de saber y entender de la existencia de la izquierda no castrista en Cuba, un “camarada” que por cierto está en la foto de archivo de la presente entrevista, me explicaba que la izquierda era diversa y de la necesidad de hacerla conocer en el orden internacional y fundamentalmente entre la izquierda democrática con el objetivo, de, entre otras cuestiones, romper el monopolio del castrismo entre la izquierda internacional y particularmente latinoamericana, tarea que asumí dentro de mis posibilidades´, Esta entrevista además de mostrar otras voces y otras opiniones divergentes del contexto castrismo y anticastrismo, corrobora la existencia en el interior de Cuba de aquella izquierda diversa. Moustafa Hamze Guilart, São Paulo, Brasil.

  • el 29 abril, 2020 a las 3:16 am
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    Esta necesidad de Ramón García de denigrar a la oposición que denigra igualmente el gobierno cubano, me parece un dislate. Es como si la única fuente de información que maneja Ramón es el Granma. Comparar los supuestos daños que la FNCA le ha hecho al pueblo cubano con los que le ha hecho el gobierno cubano a su población como iguales es otro disparate. Arrogarse supuestos descubrimientos, luego confirmados por Fidel y Raúl Castro, otro disparate,sencillamente porque ninguno de estos últimos descubrieron nada positivo para el país.Me parece un discurso charlatán construido con ese sentido de PRETENDIDA “originalidad” que esconde la ausencia de formación de las disciplinas de las cuales dice ser especialista. Una infladera de globos como el discurso oficial cubano. Puro delirio sin fundamento, para llamar la atención. Solavaya. Uno no se entera, en esta entrevista ni de la situación de Cuba, ni cuáles son los cambios que habría que realizar. Una desorganización cerebral espeluznante fruto de una formación ausente y de una información “troquelada” por la prensa oficial. Solavaya.

  • el 27 abril, 2020 a las 4:30 pm
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    He leído detenidamente esta larga entrevista. Celebro que se puedan abordar en un ejercicio como este una gama de asuntos complejos, todos en el centro del debate de la CUBA que soñamos los que éramos niños al triunfo de la revolución y dedicamos con honestidad y entrega, media vida a intentar convertir en realidad aquellos postulados, para más temprano que tarde darnos cuenta que habíamos sido miserablemente traicionados. A estas alturas de la vida, luego de más de 40 años de vida profesional, de haber recorrido medio mundo, y dentro de este haber conocido la casi totalidad de los países de regímenes socialistas realizando incluso estudios en la URSS, al igual que más tarde en otros países europeos y de America Latina. Luego de haber militado por varios años en el PCC y hoy orgullosamente pertenecer a ese 24% de los cubanos que optaron por el camino del exilio, francamente este tipo de narrativa de una supuesta oposición de “izquierda socialista revolucionaria” que se aventura a poner como contrapartes de un conflicto legítimo del régimen con su exilio, al PCC gobernante absoluto de todo lo gobernable dentro de los límites de la nación cubana y a la Fundación cubano americana, con sede en Miami, me parece la mejor evidencia de que este tipo de tesis, jamás conducirán a la nación cubana a su total, absoluta y definitiva independencia. Mientras que cualquiera de los disque opositores al régimen dentro y fuera de la isla no tengan un solo lenguaje de exigencia no negociable de dimisión y aceptación del fracaso total del proceso revolucionario cubano y mirar hacia otros horizontes, estaremos emborronando cuartillas, para el minuto de fama que muchos reclaman y que nada tiene que ver con las verdaderas causas del abismo en que se despeña cada día toda la sociedad cubana.

  • el 27 abril, 2020 a las 9:21 am
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    Gracias a Linn Cruz y Ramón García Guerra, preguntas y respuestas fueron tan interesantes como interesantes.

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