Con la bailarina cubana Leslie Ung

Por Helson Hernandez

Leslie Ung

HAVANA TIMES, 4 ene — En Cuba ya se titulan y se reconocen de manera profesional a los bailarines que cultivan las danzas españolas, la Primera bailarina Leslie Ung es una de las privilegiadas.  “…el bailarín o bailaor cubano que ejerce esta profesión, debería trabajar más sobre la base de mostrar el baile flamenco desde nuestra cubanía…”

HT: Usted pertenece a una de las primeras generaciones de bailarines graduados de la nueva Escuela de Danzas Españolas de Cuba.

LESLIE UNG: Con el surgimiento del Ballet Español de Cuba, dirigido por el maestro Eduardo Veitía, siempre hubo una definición clara de la necesidad de formar bailarines de danza española en la isla. Un año más tarde se aprueban los planes de estudio para la creación de la Unidad Artístico Docente como modulo de Danzas Hispánicas de la Escuela Nacional de Arte, con el objetivo de ser reconocida esta especialidad como una carrera profesional.

A partir de entonces combino mi labor como bailarina en la compañía y como profesora. Considero que la labor del profesor durante estos cuatro años de escuela, requiere de gran responsabilidad y entrega hacia el alumno, es nuestro objetivo formar un bailarín acorde al estilo de la compañía y preparado para asumir el repertorio de la misma con la profesionalidad requerida.

HT: Qué importancia ha tenido, según su consideración, que se reconozca de manera oficial como una carrera profesional con título de graduación incluido, a los bailarines de su especialidad.

LU: Debido al gran auge que existe en Cuba de la danza española y el interés en su desarrollo en los últimos años, considero muy importante que se le reconozca de manera oficial como una carrera profesional, pues ha sido un reconocimiento al trabajo en la formación de bailarines de esta disciplina.

Es la posibilidad de que, cumpliendo las exigencias académicas, se puedan formar jóvenes con alto nivel técnico – artístico que hoy demanda un público exigente, conocedor y amante de la danza,  en particular la española; pues al igual que la danza afrocubana, esta es parte de nuestro folclor, donde las raíces tanto africanas como hispánicas ocuparon un lugar cimero durante nuestro proceso de transculturación.

HT: Existen diferencias de criterios entre los bailarines formados en el tablao de flamenco puro en Cuba, y los que como usted provienen de una Academia?

LU: Sin duda existen diferencias de criterios, desde mi punto de vista. Los bailarines en el tablao flamenco, que se denominan “bailaores,” se diferencian en que desarrollan el flamenco en todo su amplio espectro desde la alegría de unas bulerías hasta el dolor y tristeza de una soleá.

En tanto el bailarín formado en nuestra escuela debe dominar los cuatro estilos de la danza española con una base en el entrenamiento de ballet, su actuación va dirigida a grandes públicos y en ocasiones se refleja su danza en función de determinada obra con dramaturgia, donde el movimiento  se encuentra  en correspondencia con las características del personaje a interpretar.

HT: Cuándo y en qué circunstancias es ascendida a Primera Figura del Ballet Español de Cuba, que dirige el respetado maestro Eduardo Veitía.

LU: Considero que he sido una bailarina sometida a grandes retos, lo cual me ha ayudado a crecer artísticamente, y también muy atenta a las oportunidades que se me han encomendado. Versátil en la escena, cualidad que me ha permitido desenvolverme, al interpretar con disfrute los diferentes personajes contenidos en las obras completas del repertorio del Ballet Español de Cuba.

En el 2011 y como resultado de 8 años ejerciendo esta carrera como profesional, con logros en la escena, soy ascendida a Primera Bailarina de esta compañía, la cual ha sido y será para mí una gran escuela.

HT: Ha podido confrontar el arte del flamenco con artistas provenientes de la tierra que dio origen al desarrollo de este baile?

LU: Sí, hemos recibido clases, conferencias de importantes bailaores como Eva la Yerbabuena, María Juncal, Manolo Marín, Cristina Hoyos, Antonio el Pipa y la directora del Ballet Español de Valencia Marieta Romero, intercambio que me ha permitido enriquecer mis conocimientos sobre la danza española en sentido general.

HT: Según su opinión particular, qué detalles considera distingue a los cubanos en su manera de bailar el flamenco, de los españoles?

LU: El flamenco es una forma de baile que se identifica como la máxima expresión corporal a la que llega el bailarín español y por el cual trasmite una gama de sentimientos y exterioriza su interior más profundo.

Considero que nos distingue fundamentalmente, en las mujeres, el acentuado movimiento de las caderas, el carisma y la sensualidad; no obstante tanto el bailarín como el bailaor cubano que ejerce esta profesión debería trabajar más sobre la base de mostrar el baile flamenco desde nuestra cubanía y con una visión desde hoy, sin dejar que pierda su esencia, y no intentar que sea tan arraigado al país que le da origen, aún cuando nuestra fuente de inspiración sean reconocidos bailaores de la Península Ibérica.

HT: No todos los bailarines muestran en algún momento de su carrera inquietudes coreográficas, usted tiene esa virtud.

LU: Aunque la labor coreográfica ha despertado en mí cierto interés por su complejidad, donde no solo se siente la danza sino que también requiere pensarla, sin duda hoy bailar sigue siendo mi prioridad. He tenido la posibilidad de  realizar coreografías para la compañía, y como trabajo de mayor complejidad ha sido asumir la puesta en escena de obras para los Talleres Vocacionales y la Unidad Artística Docente, como mi versión en danza española del poema de José Martí Los zapaticos de rosa, y Pinocho, una versión del cuento de Carlo Colodi, trasladada del ambiente florentino al español donde combino a través de una selección musical clásica española de reconocidos autores, los diferentes estilos de la danza española.

Constituye un reto seguir superándome en esta labor que exige al igual que la danza, gran entrega y dedicación.

HT: Resumiendo, en que se convierte Leslie Ung cuando entra a escena para asumir la danza?

LU: Me convierto en otro ser, encargado de transportarse hacia el universo de cierto personaje que desde Leslie debo interpretar, a través de los códigos de la danza española siempre.

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