Venezuela: de colas y ministros

Caridad

cola para entrar a Bicentenario de zona rental (foto hecha con celular)
cola para entrar a Bicentenario de zona rental (foto hecha con celular)

HAVANA TIMES — Venezuela es el país con mayor seguridad en los grandes mercados. Eso pude apreciarlo ayer, cuando caminé por varios de ellos en Caracas, incluyendo uno de los Bicentenarios de mayor tamaño y, creo, el último inaugurado por Chávez: decenas de policías y miembros de la Guardia Nacional, incluyendo antimotines, resguardan las colas y entradas de estos sitios.

Lo que, desde hace poco más de un año, se fue convirtiendo en cotidiano, hoy salta a los medios públicos nacionales e internacionales como una noticia incómoda: inmensas colas para comprar alimentos y productos de aseo.

Es normal que, en la temporada navideña y de inicio de año, la familia venezolana vacacione. Unos se van de viaje, otros quedan en casa; pero por lo general es uno de los pocos momentos en que casi toda la familia coincide junta varios días.

Ya sabemos que, cuando esto sucede, la despensa va quedándose vacía más rápido de lo habitual. Y, como resultaría normal, la gente sale al mercado a comprar su harina, su pollo o lo que sea que necesite (incluyendo los pañales para sus bebés, la leche para sus niños, y el jabón para lavar; artículos que ya eran muy difíciles de conseguir el año que termina).

Llegan al pequeño mercado más cercano y encuentran que no hay casi nada de lo que necesitan para su dieta diaria y su aseo. Así que comienzan a buscar en otros mercados. Poco a poco se corre la voz de a cuáles sitios llegarán esos productos que son tan difíciles de encontrar. Y allá se van todos a tratar de comprar.

Supermercado El Dorado.
El Supermercado El Dorado estaba sin colas por no tener a la venta papel higiénico, ni leche, jabón, cafe, ni pañales u otros productos de mayor demanda.

Entonces aparece uno de esos Ministros, que se quedaron a dar la cara a la prensa mientras Maduro recorre Asia y Medio Oriente, y niega que existan esas colas.

Pero las colas están ahí, hay fotos.

Entonces comienzan a prohibir hacer fotos en las colas. Y se llenan las colas de Guardias y policías.

Me pregunto, ¿a quién están cuidando? ¿A las personas que permanecen en las colas, para que los malandros no se aprovechen de ellos? ¿O temen que el bravo pueblo, como ya ha hecho en otras ocasiones, desabastezca por la fuerza los supermercados?

Pero si No Hay Colas.

Ah, sí, bueno, aparece la Ministra de Relaciones Interiores y dice que la gente anda haciendo cola porque quiere. Ernesto Villegas – que ya ni sé qué cargo tiene – aparece asegurando que las colas están llenas de hijitos de papá que están allí para crear situaciones de violencia.

¿Entonces en Venezuela la mayoría de las personas andan buscando generar situaciones de violencia?
Son demasiado largas las colas para apostar por esta idea de hijitos de papá.

Entonces al Ministro de Alimentación se le ocurre visitar el Bicentenario de Zona Rental (el mismo que visité ayer). Este mercado, en los primeros días del año, estuvo tan desabastecido que ni colas había para entrar. Luego cerró por inventario y al reabrir sus puertas, con Ministro de Alimentación dentro, la muchedumbre casi se lleva al Ministro como alimento cárnico.

Supermercado El Dordado
Supermercado El Dordado

Hay fotos y videos muy penosos.

Para limpiar esta mala imagen, el tal ministro, acompañado de la ministra de Comercio – cuyo mejor récord ha sido una lamentable Feria Navideña que debió clausurarse antes de tiempo-, impidió a la prensa grabar ni hacer fotos. Luego de acomodar todo el desastre, dejó pasar a unos cuantos buenos clientes y entonces los chicos de la prensa oficial pudieron hacer unas cuantas hermosas fotos de ministros unidos al pueblo en sus tranquilas compras.

Pero siempre quedaron en internet las fotos de los celulares.

Ok, Ya no hay más remedio que admitir que hay demasiadas colas, que no hay suficiente abastecimiento.
Entonces es que ha habido cierto retraso – “como es común a inicios de año” – pero poco a poco se irá restableciendo la venta de alimentos con normalidad.

Pero lo más importante, la Oposición anda incitando a la gente, asustándola con un Paro Nacional, manipulándola para que salga a hacer compras desesperadas.

¿Y si esto fuera cierto?

¿Y si fuera cierto que los miles de personas que hacen colas en todo el país sólo están compulsadas por las palabras de la Oposición?

Entonces estaríamos ante la Oposición más fortalecida del planeta, ante la Oposición que más personas afines tiene, ante la Oposición que, con solo mover un dedo, puede desestabilizar un país.

¿Y dónde estarían los millones y millonas que apoyan al gobierno?

¿Dentro de sus casas? ¿O también haciendo colas ante el llamado de sus enemigos?

Ayer estuve alrededor de una hora formando parte de esa cola para entrar a un mercado del gobierno. Por las bolsas de las personas que recién compraban pude constatar que al menos había harina, jabón en polvo, champú, leche y pollo.

También pude constatar muchos ancianos esperando horas para poder comprar – al menos en este mercado no se está cumpliendo el decreto de que los adultos mayores no realizan colas-, mujeres embarazadas y con niños, gente común, de pueblo, cansados, entristecidos; no vi ningún hijito de papá fingiendo que necesita comprar algo de lo que le sobra en su casa. Conversé con algunas personas que me contaron sus odiseas para lograr adquirir productos de primera necesidad.

Pero lo que más me impactó, extranjera al fin, fue el operativo del Servicio Administrativo de Identificación, Inmigración y Extranjería (Saime) a la entrada del mercado.

Cola para entrar el Bicentenario del Parque Central, Caracas.
Cola para entrar el Bicentenario del Parque Central, Caracas.

La noche anterior había leído en Aporrea una nota que, pensé, sería solo para espantar a posibles buhoneros (revendedores) colombianos que, sobre todo en estados fronterizos, suelen tener una cadena de compradores para luego revender los productos con precios triplicados. (Quiero aclarar que los Buhoneros son tanto venezolanos como colombianos). La nota como tal advertía que, debido a que se había encontrado en un par de mercados, dos casos de visas vencidas, el Saime realizaría operativos en varios centros de ventas de alimentos.

¿Y ahora los vendedores en los supermercados se dedican a revisar las visas en los pasaportes? Por mi parte nunca ando con mi pasaporte encima, solo con una copia (eso lo hacen todos), en la que ni siquiera se fotocopió la visa.

Le pedí a mi amiga que se acercara a los funcionarios del Saime, y, amablemente, le ofrecieron la información de que estaban pidiendo las cédulas de las personas antes de entrar, y que los extranjeros que estuviesen en situación irregular serían deportados.

No le dijo si, hasta ese momento, habían capturado a algún irregular.

En cuanto a los cubanos – en misión – deberían pedir una carta a los Consejos Comunales, pero en todo caso ya ese asunto estaba siendo resuelto dentro de las mismas misiones.

Sé que puedo salirme del tema si comienzo a divagar sobre esta “pequeña” medida que, de seguro, acabará con la escasez de muchas cosas en Venezuela.

Caridad

Caridad: Si tuviera la oportunidad de escoger cómo sería mi próxima vida, me gustaría ser agua. Si tuviera la oportunidad de eliminar algo de lo peor del mundo borraría el miedo y de todos los sentimientos humanos prefiero la amistad. Nací en el año del primer Congreso del PCC en Cuba, el día en que se celebra el orgullo gay en todo el mundo. Ya no vivo al este de la habana, intento hacerlo en Caracas y continúo defendido mi derecho a hacer lo que quiero y no lo que espera de mí la sociedad.


8 thoughts on “Venezuela: de colas y ministros

  • el 13 enero, 2015 a las 7:07 pm
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    Bobo:

    Te lo expliqué en un post anterior: Los dólares para importar los maneja el gobierno a través de CADIVI, que es quien los asigna. En Venezuela no circula el dólar en la calle. Ya hay en Venezuela tres tipos de cambio:

    1-Los llamados “dólares preferenciales”, que están 6 x 1; y que el gobierno asigna a sus amigotes
    2- Un segundo tipo de cambio que se mueve entre los 10 y 15 bolívares por un dólar, que también asigna el gobierno
    3- El cambio en la calle, que está a 170 x1

    Súmale que en Venezuela no se diversificó la economía, se quiso “controlar” (En el peor sentido) los precios; se quiso manejar el mercado a golpe de úkase; se ha arruinado cualquier cantidad de productores; el petróleo bajando y bajando; el dólar perdido; dependencia de las importaciones en más de un 90%; el gobierno corrupto hasta el tuétano; y de este cóctel tienes ese resultado

  • el 12 enero, 2015 a las 8:23 pm
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    Querian socialismo … ya lo tienen hagan cola!!!

  • el 12 enero, 2015 a las 9:46 am
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    Por lo menos ya importan gasolina, q es un buen comienzo.

  • el 12 enero, 2015 a las 9:22 am
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    Bobo, el comercio exterior esta controlado por el gobierno debido a que hay restricciones a la hora de usar dolares para comprar Importar, es la misma cosa, no hay balance entre oferta y demanda pues el gobierno es quien frena la oferta de manera indirecta

  • el 12 enero, 2015 a las 6:27 am
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    Así es Gabriel ya lo decía en un post anterior que el final de Venezuela será importar petróleo tal y como cuba tiene que comprar azúcar!
    Causas y efectos
    Socialismo y centralización producen mal abastecimiento y escasez esto es claro como el agua.
    En Cuba paso exactamente lo mismo y si Venezuela sigue en lo mismo llagara el día que importaran petróleo!

  • el 12 enero, 2015 a las 2:08 am
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    Ha este paso Venezuela terminará importando petróleo.

  • el 11 enero, 2015 a las 9:26 pm
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    Esta crónica demuestra que el comunismo es incapaz de funcionar aún en el país con las mayores reservas petroleras del mundo y sin el chistoso embargo comercial americano.
    Así, aunque encuentren petróleo en Cuba, y el embargo sea levantado, la isla se hundirá aún más el la miseria; pues el mal es sistémico… y cultural -luego de vivir más de medio siglo bajo tal horrorosa locura.

    Del lobo un pelo: Corea del Sur, la libre, es un gigante tecnológico y económico; su hermana del norte, es un asilo de locos, donde han muerto millones de hambre y otros tanto sobrviven comiendo cortezas de árboles y ratones. La península de Corea es una nación dividida en dos, su población es 99% racialmente homogénea, o sea comparten los mismos genes; pero los coreanos capitalistas del sur nadan en la abundancia, mientras los coreanos comunistas del norte son lastimosamente pobres y horriblemente reprimidos por su monarquía roja… el gran culpable es el comunismo, sin olvidar que se sostiene no solo por la represión y el miedo, también por la complicidad -con el régimen, y la apatìa de su población.

    Mientras más tiempo soportemos el chavismo en Venezuela, y el castrismo en Cuba, peor viviremos; esa es la cuenta que se debe de sacar.

  • el 11 enero, 2015 a las 8:38 pm
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    No acabo de entender bien ¿las colas solo son en los mercados del gobierno? ¿Cual es la situacion de los mercados privados que me imagino son los que mas abundan? ¿Por que en Venezuela no funciona la relacion entre oferta y demanda si es un pais capitalista? En Cuba puedo entender el desabastecimiento porque todo el sistema de comercio esta en manos del ineficiente gobierno incluyendo el comercio exterior ¿en Venezuela es igual?

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