La navidad devora Caracas

Caridad

HAVANA TIMES — Dos hombres en ropa interior – estampada con la bandera norteamericana – se golpean dulcemente en un cuadrilátero. Delante de esa enorme pantalla se mece, agresivo, un árbol de navidad.

En esta época los Centros Comerciales, y las calles que les rodean, se rellenan de más personas que un vagón transportando vacas.

Todos quieren gastar pronto los aguinaldos y llenar de regalos los arbolitos navideños que adornan la mayoría de las casas.

En los bajos del edificio donde vivo, aparte de las lucecitas que llenan los balcones salpicándolos de colores, un par de ataúdes adornan la entrada.

Son dos vecinos que solían montar a las guaguas a pedir dinero “por las buenas”, pero en estas navidades consiguieron un revólver y decidieron secuestrar una guagua al atardecer.
La separaron de su ruta habitual. Pero no tuvieron en cuenta que otro tipo con pistola también viajaba en ella.

Uno de esos tipos que, más que ser asaltado, prefiere matar. Y aunque los muchachos no llegaban a 20 años se los quitó de encima con un par de balazos en la cabeza.

En la trifulca también se acomodó en la muerte otro vecino que no tenía nada que ver con el asunto. Y una niña se quedó sin el juguete que le habían comprado para que el niño Jesús se lo diera antes de finalizar el año.

El reguero de pólvora y las explosiones se han vuelto el sonido habitual desde que comenzó diciembre.

Hallacas

Los chamacos se la pasan haciendo explotar todo tipo de artefactos que hagan ruido o provoquen alguna pequeña chispa. Ya está prohibida la venta de muchas de estas bombitas que han quemado a más de un par de gente, pero igual se venden en la calle como si fuesen carne de res.

La carne de res, de puerco, pollo, algo de aceitunas, uvas pasas y unos cuantos condimentos rellenan el plato más cocinado en la época navideña: las hallacas de harina de maíz; se hacen en todas las casas para ir comiendo durante el mes e intercambiando con amigos y familiares.

Los que viven en las calles aprovechan esta buena oportunidad para recoger nuevos colchones, muebles, dejados en las calles por los que los que tienen techo, que aprovechan para iniciar el año con todo nuevo.

Da la impresión que la Navidad es la cosa más seria que sucede, la mayoría de la gente reciben muchos días de descanso – en comparación con Cuba que normalmente no pasan de 3 ó 4 -, y desde el primero de diciembre se rellenan las líneas telefónicas con los mensajes de felicitación por el inicio de la temporada.

Muchos niños todavía creen que el Niño Jesús es quien les trae su regalo, y quizá muchos tengan cierta confusión con el Jesús niño y el señor de barbas blancas, vestido de rojo, que es la figura más vendida y publicitada por estos días.

Es muy raro no escuchar a nadie refiriéndose a Santa Claus y que todos lo coloquen en sus apartamentos como si fuese un gato chino de la suerte.

La gente respira aliviada después de los seguros anuncios del fin del mundo, respira aliviada de que ni siquiera esa nueva conciencia que se anunciaba haya sucedido. Sería algo muy raro abandonar las costumbres y sentir que las cajas de regalos por las que tanto hemos luchado, no sirvan ni siquiera para un poquito de felicidad.

Caridad

Caridad: Si tuviera la oportunidad de escoger cómo sería mi próxima vida, me gustaría ser agua. Si tuviera la oportunidad de eliminar algo de lo peor del mundo borraría el miedo y de todos los sentimientos humanos prefiero la amistad. Nací en el año del primer Congreso del PCC en Cuba, el día en que se celebra el orgullo gay en todo el mundo. Ya no vivo al este de la habana, intento hacerlo en Caracas y continúo defendido mi derecho a hacer lo que quiero y no lo que espera de mí la sociedad.


2 thoughts on “La navidad devora Caracas

  • el 29 diciembre, 2012 a las 5:09 pm
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    Siempre que escribas bien,lo de aburrida se te perdona

  • el 29 diciembre, 2012 a las 2:13 pm
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    uff…los voladores y las chispitas..he visto a unos cuantos cubanos tirarse al piso creyendo q son plomos…jajaj…no te ha pasado?

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