¿Cobardía o violencia?

Caridad

Me espanta la tristeza de quienes, para cualquier cambio en la sociedad o su entorno, acuden a la violencia o se declaran partidarios de ella.

En otras ocasiones me he pronunciado en contra de la proliferación de armas, da igual si las tiene el poder de turno, o quienes se enfrentan a él, da igual si las usan para defender o atacar.

Hasta ahora han demostrado – cualquier tipo de armas y la violencia – que no resuelven ninguno de los problemas que arrastramos desde hace siglos y que, en su mayoría, hemos creado nosotros mismos.

No divagaré, nuevamente, en torno a la violencia, en cuan intrínseca resulta al ser humano que, hasta ahora, suponemos ser.

Me aterra, entre muchas, la violencia tumultuaria.

Estos últimos meses la televisión ha emitido, pródigamente, numerosas manifestaciones en todo el mundo, y no incluyo entre estas las de los universales “indignados.”

Hablo de esas en las que la gente se ha lanzado a la calle con intenciones de derrocar cualquier gobierno autócrata o de crueles maneras de actuar. De esas en las que, los manifestantes y la policía se enfrentan con altos niveles de agresividad.

Solo hay que estar en el lugar de esas personas, en lo que ha sido su vida, para comprenderlos, pero comprender su actitud no quiere decir aceptarla como una opción a seguir.

Me siento relativamente aliviada de que, aun con todos los problemas que nos agobian, con esta falta de expectativas que mantiene en la enajenación a muchísimos cubanos, al menos de esta parte de la población – me refiero a los no uniformados – no haya surgido ninguna expresión de violencia al nivel de las que veo en los noticieros.

Si, ya sé que muchísimas personas que viven fuera de aquí me dirán tantas palabras ofensivas como puedan imaginar, porque muchos son de la idea de “derrocar” el gobierno del modo que sea, muchos son de la idea de que los cubanos somos “carneros” y solo nosotros tenemos la culpa de la inoperancia de nuestra economía, de la irracionalidad de muchas leyes y no voy a extender la lista que ya conocemos.

Pero yo vivo aquí, y no me gustaría ver las calles de la Habana – así llenas de baches, con edificios a punto de caer – con cientos o miles de personas (civiles y militares vestidos de civil o no) golpeándose entre sí, desahogando las frustraciones, el odio unos contra otros.

No creo en esas terapias de desahogo irracional por medio de la violencia.

Al final, solo se acrecentará el odio, solo habrá mayor desestabilización y, si acaso, un nuevo grupo de personas al mando, quienes, a la corta o a la larga, abusarán de su poder como les sea posible.

Hay muchas formas de demostrar que no se teme al poder. Hay muchas formas de expresarse. Hay muchas formas de lograr cambios sin necesidad de que corra la sangre. Sin necesidad de continuar alimentando la rabia que llevemos dentro.

Caridad

Caridad: Si tuviera la oportunidad de escoger cómo sería mi próxima vida, me gustaría ser agua. Si tuviera la oportunidad de eliminar algo de lo peor del mundo borraría el miedo y de todos los sentimientos humanos prefiero la amistad. Nací en el año del primer Congreso del PCC en Cuba, el día en que se celebra el orgullo gay en todo el mundo. Ya no vivo al este de la habana, intento hacerlo en Caracas y continúo defendido mi derecho a hacer lo que quiero y no lo que espera de mí la sociedad.


15 thoughts on “¿Cobardía o violencia?

  • el 28 noviembre, 2011 a las 8:52 am
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    Amigo! hay que preguntarle al Periodico “El Mercurio “??? abrazo..

  • el 25 noviembre, 2011 a las 2:40 pm
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    Mi pana, y así lo hago notar, el nacer de ese movimiento se da entre las ideas, entre el análisis del status quo, en la doctrina que busca a partir de la acción popular un verdadero bienestar pero para todos. El problema vino después, llegó el grupo de choque, el grupo de fuerza que removió a punta de fusíl y tanqueta todo cuanto apenas iba levantándose. A la razón le sobrevino la fuerza, una fuerza arbitraria, absurda, abusiva, y sobre todo plagada de intereses económicos muy bien identificados. A lo que voy, si sostener un proyecto con la pura razón no tuvo repercusión mayor, y no la ha tenido por tantos años, ¿no habría que pensar en echarle un poco de fuerza para respaldar las acciones que pintan como beneficas para todos? Salud!

  • el 25 noviembre, 2011 a las 11:06 am
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    Las Damas de Blanco comenzaron luchando por la libertad de sus hijos y esposos encarcelados injustamente por motivos de opinión. Y ahora continúan luchando por la libertad de todos los presos políticos cubanos.

    Las Damas de Blanco jamás emplearon la violencia, sin embargo, los seguidores del régimen han empleado continuamente la violencia contra ellas, una violencia que de ninguna manera fue pequeña. Hay una famosa foto de Laura Pollán sosteniendo un gladiolo con una mano, mientras que la otra mano la tiene enyesada como consecuencia de una de esas agresiones:

    http://4.bp.blogspot.com/-Rcb9GwPX3Qw/Tp2_7UHPSVI/AAAAAAAAAY0/FvJWQXuqHZc/s1600/pollanbrazoinye.jpeg

    Una cosa sí hay que admitir. Fue atendida diligentemente en un hospital público cubano. El régimen primero le rompió la mano y después se la curó.

  • el 25 noviembre, 2011 a las 11:00 am
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    La violencia es un concepto concreto. Abarca desde una simple violencia verbal hasta el homicidio. Para ser concretos te diré que desapruebo el empleo del homicidio con el fin de obtener objetivos políticos.

    La libertad también es algo muy concreto. La libertad del ser humano de moverse libremente dentro de su propio país, o hacia cualquier país donde le admitan es un derecho natural. Lo mismo que es un derecho natural opinar libremente sin temor a represalias por cualquier medio a tu alcance.

    Los derechos individuales no son principios abstractos, sino algo muy concreto.

  • el 25 noviembre, 2011 a las 6:33 am
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    Amigo Gabriel,en mi concepto,(es mi opinion) hay palabras que son “abstractas” por ej. violencia,? Libertad,?,democracia?pero te sientas en un parque y te preguntas si existen?
    Creo que la violencia esta en ti mismo,en tu “inconformidad”,quizas contigo mismo,en la sociedad,en tu pareja, En lo que no te gusta…a veces te “enfadas”por algun motivo,algo que no funciona,algo que quieres,no lo logras,y contigo mismo “entras en violencia”le llamaria “violencia interior”,
    Libertad? creo en las estrellas!..saludos

  • el 25 noviembre, 2011 a las 6:02 am
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    Creo amigo,,creo que lo lei en Cuba,donde se plasmaba que desde que surgio la “humanidad!,no ha habido PAZ,tambien leia que lo “economico ” DETERMINA las politicas de un Estado,es igual cual,y como sabras estan los “grupos economicos”y ya que escribistes de Allende(por eso te escribo),solo buscaba un “equilibrio”
    Fue su “error”,creo yo? creyo en lo que se llama “democracia”,y en buscar,algo mejor para el pueblo chileno,…se “enfrentaba a los grupos economicos”,pero tiene que ver tambien con la “cultura” de un pueblo,
    Creo que se llamaron “comunas obreras”,es decir la administracion de los trabajadores en las fabricas,pero para mi(es mi opinion) Allende creyo siempre en la “democracia”? razon o fuerza??

  • el 25 noviembre, 2011 a las 1:03 am
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    “POR LA RAZÓN O LA FUERZA”

    No te suena el lema, verdad? viene de acá cerca, de los chilenos. Que tiene añales que esto fue acuñado,(durante la independencia) claro, pero bien se pudo haber usado en contrario sensu durante la lucha de Allende para llegar a la presidencia. Sabemos perfectamente cuál fue el final “del patriota”, conocemos bajo qué circunstancias acabó doblegado y fulminado un movimiento que nació en las letras, en las ideas, en las intenciones, en las acciones no belicuosas. Vamos más para acá, en Egipto se consiguió lo que nunca se pensó, que la plebe lograra bajar del mayor escaño al dictador; acto ligeramente similar ocurre en Libia y en ambos casos el problema no se detecta en la acción violenta, en la confrontación, en el intercambio de plomo, a final de cuentas la historia de las naciones se ha visto siempre manchada de sangre en su camino a la instauración de los regímenes; en problema está en la adecuada elección y vigilancia del grupo que SE ENCARGARÁ DE LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA, concepto este último que derrumba casi por completo la idea de un semidios gobernante que todo lo puede, empezando por la arbitraria distribución de la riqueza. En conclusión, no hallo manera en que un pueblo pueda reestructurarse a partir de las acciones finas y consensuadas; las mismas constituciones políticas establecen que movimiento contrario que no triunfa está condenado a ser exterminado… ¿tiene esto algo de razón? La política tiene tanto de visceral, aunque el maquillaje denote tantas cosas distintas. Salud!

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